Corrupción frena crecimiento de pymes: especialistas

Aunque más del 99% de las empresas en México son micro, pequeñas y medianas, sólo aportan la mitad del PIB al país, y los actos de corrupción son el principal freno para su crecimiento.
 Billetes falsos de $500 en Ciudad Madero
Uno de cada seis emprendedores en México asegura que su negocio ha sido afectado por actos de corrupción, según el Imco y el Inadem. (Jesús García)

Ciudad de México

Las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) son primordiales para la economía de México. De hecho, representan casi el 100 por ciento del total de compañías en el país, y a pesar de ello, no se convierten en organizaciones grandes —principalmente— debido a la corrupción.

Los actos de corrupción representan el factor más problemático para hacer negocios en México: el 18 por ciento de empresas lo considera como el obstáculo número uno, de acuerdo con un estudio del Observatorio Nacional del Emprendedor.

Los motivos por los que los emprendedores se ven obligados a recurrir al soborno son: acelerar trámites (19 por ciento), ser beneficiarios de un programa (16 por ciento), obtener permisos (15 por ciento), realizar un trámite en tiempo normal (12 por ciento), evitar consecuencias (11 por ciento) y obtener un contrato de compra pública (9 por ciento), según la Encuesta Mipymes realizada por el observatorio del emprendedor.

Impacto en la economía

Para Mariana Meza, especialista del Centro de Investigación para el Desarrollo (Cidac), los efectos de la corrupción en las Mipymes son graves porque tienen un impacto en el desarrollo de la economía nacional.

“Las pequeñas y medianas empresas generan mucho valor (52 por ciento del PIB) pero son muchas y, cuando las comparamos con las grandes empresas, éstas son las que producen el 48 por ciento restante de ese PIB.

“Lo que nos están diciendo los datos es que la verdadera productividad y el valor agregado se encuentra mientras más grande sea una empresa, y el problema aquí con la corrupción es que inhibe ese crecimiento. Tal vez una pequeña empresa está lista para pasar a ser una mediana empresa, pero el costo de la corrupción le impide hacerlo, le impide contratar más gente, invertir en mayor tecnología, lo que sea, y creo que ese es el verdadero impacto de frenar el crecimiento económico y frenar el crecimiento de los emprendedores”, explica en entrevista con MILENIO.

¿Qué hacer?

Mariana Meza opina que, por un lado, el gobierno debe ayudar a los emprendedores a enfrentar la corrupción que viven día a día.

“Vale la pena recordar que estas prácticas, como el soborno, ya están regulados y ya son delitos; están en los códigos estatales y federales de procedimientos penales.  No nos hace falta una ley para perseguir dichas prácticas, más bien falta un poco de voluntad política y de construcción de estas instituciones para que sean capaces y tengan el interés de perseguirlas”.

Además afirma que los pequeños y medianos empresarios deben denunciar, pues considera que es el primer paso para afrontar la corrupción, aunque también aconseja implementar buenas prácticas al interior de las organizaciones.

“Mientras más se sepa dónde ocurren, quiénes son o cuáles son las prácticas de corrupción específicas para cada estado, región o sector de la economía, es más fácil identificarlas y armar una buena estrategia para eliminarlas.

“En segundo lugar, adoptar prácticas de transparencia, por ejemplo, armar un presupuesto de forma un poco más transparente, con una lista de proveedores. Por ejemplo, que se tenga una buena conexión, una buena información de que son proveedores que no tienen mucha fama de ser corruptos”, señala.

El Instituto Nacional del Emprendedor indica en el estudio “El efecto de la corrupción en emprendedores y Mypimes” que este tipo de negocios juegan un rol importante en el ecosistema empresarial del país, ya que el 99.8 por ciento de las empresas en México son Mipymes. Sin embargo, aunque generan el 71.4 por ciento de los empleos, contribuyen sólo con el 52% del PIB.