Mexicano que creó tecnología para biodiesel va al BID

Una investigación escolar sobre la generación de biodiesel fue la base para construir la empresa de Daniel, un joven de 24 años que hoy comparte su experiencia con el BID.
Daniel  Gómez durante la exposición de Solben ante la SRE.
Daniel Gómez durante la exposición de Solben ante la SRE. (Cortesía.)

Ciudad de México

Daniel Gómez tiene 24 años, es ingeniero químico administrativo, y hace siete años diseñó las primeras máquinas mexicanas para la producción de biodisel, un combustible que se elabora a base de aceites vegetales y animales, que no contamina. Esta innovación le mereció una invitación para participar en la 56 reunión anual del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en Busán, Corea del Sur.

Daniel es un emprendedor mexicano que desde la preparatoria empezó a experimentar con diferentes plantas, semillas y aceites animales para la obtención de biodiesel, un combustible ecológico que no genera gases contaminantes.

Cuando cumplió 17 años su investigación era muy completa; conocía todo lo que necesitaba saber sobre los aceites empleados en la generación de este biocombustible, pero en el país no existía la tecnología que permitiera completar el proceso de producción, así que decidió desarrollarla él mismo. Él y tres socios más fundaron Solben.

Este Ingeniero Químico y sus socios –todos menores de 30 años- no sólo fabrican y dan mantenimiento a los equipos que ellos mismos diseñaron, sino que además ofrecen servicios de asesoría y consultoría para sus clientes en las más de 18 plantas que han instalado a nivel nacional e internacional.

Hoy, junto con otros 10 innovadores de todo el mundo, Daniel asiste a un foro sobre innovación, tecnología y desarrollo con el presidente del BID, Luis Alberto Moreno.

“Tener 24 años y poder participar en estos eventos es una gran oportunidad, pero sobre todo una gran responsabilidad de aprender para regresar y compartir lo aprendido a más mexicanos. También es una oportunidad de seguir poniendo en alto el nombre de México y compartir nuestras experiencias para que más emprendedores puedan llevar sus sueños a la realidad”, asegura el joven empresario, egresado del Tecnológico de Monterrey.

Daniel confía en que su participación en el foro del BID le permitirá concretar alianzas con empresas, bancos y gobiernos para la implementación de más proyectos en América Latina.

El año pasado, durante la 55 asamblea anual del BID, también se realizó un foro con nueve jóvenes emprendedores de Latinoamérica y el Caribe. En ese momento el presidente del banco interamericano señaló que América Latina no necesitaba tener un Silicon Valley, sino desarrollar la capacidad creativa de su población. Daniel asegura que el reto es centrarse en la capacidad de innovación y de implementación.

“La competitividad hace que empresas como la nuestra (Solben) tenga que innovar constantemente para ser competitivos en los mercados globales. Creemos que uno de los grandes retos es demostrar que los proyectos sociales también pueden ser altamente rentables”.