Casco plegable, moda ciclista para llevar

Emprendedores españoles crearon un casco con tres anillos móviles que le permiten al ciclista plegarlo y meterlo en su mochila o bolsa.

España

La startup Closca Design, creada en 2011 en la ciudad española de Valencia, acaba de lanzar al mercado la segunda generación de su casco, el Closca Fuga, una evolución de su primer diseño y con el que han consolidado su presencia como marca internacional en más de 60 países, con ventas en la web y en distribuidores y tiendas.

La intención de esta firma es redefinir el casco para ciclista adaptándolo, de manera inteligente, a la ciudad y centrando la atención en superar los dos importantes inconvenientes de los cascos convencionales, como son un excesivo volumen que dificulta su transporte cuando no estás pedaleando, y una estética alejada del estilo personal de quienes eligen la bicicleta como alternativa de transporte, sin por ello querer comprometer su imagen.

Listo para llevar en la bolsa

Este casco, que pretende ser un complemento a la imagen del ciclista, está compuesto por tres anillos móviles que le permiten plegarse en un solo movimiento y quedar plano, ocupando menos de la mitad del volumen inicial, siendo, tal y como afirman sus creadores, "el único casco certificado del mercado que cabe en un maletín, bolso o mochila".

Para estos emprendedores españoles, circular con casco para ir al trabajo por la ciudad y no parecer un "refugiado del Tour de Francia" se convirtió en la oportunidad de "crear un nuevo producto que pudiera transformar este elemento de seguridad en un accesorio de moda".

Países como Estados Unidos y Canadá han valorado especialmente el diseño, la innovación y la estética diferente de este nuevo producto y concentran el 40 por ciento de su venta, pero también se ha introducido en Japón, Alemania y Reino Unido, además de en España.

El nuevo casco ha sido el resultado de casi dos años de trabajo e inversión y ha dado lugar a un producto "altamente competitivo" tanto en funcionalidad como en estética y estilo.

"Queríamos hacer del casco un accesorio de moda y promover su uso, no desde la obligatoriedad, sino logrando que el ciclista lo integrara en su forma de vestir", explica a Efe el cofundador de la empresa, Carlos Ferrando.

Estos emprendedores han recibido el Red Dot Design Award 2015, considerado uno de los premios de diseño internacional más prestigiosos, lo que para sus creadores ha supuesto "un sello de garantía de que es un producto real y un certificado de confianza para el cliente".

Inversión y más inversión

Como muchas otras startups, Closca Design arrancó gracias a la aportación de más de 60 mil  dólares conseguida en la plataforma de microfinanciación norteamericana Kickstarter y con su primer producto facturó 160 mil, que sus creadores han reinvertido para poder crear el nuevo Closca Fuga ("closca" significa caparazón en valenciano).

De momento, la empresa se encuentra en una plataforma estadounidense de reservas, donde ya tiene más de 500 clientes, entre ellos trabajadores de Google, a los que esperan servir su producto -se consigue por un precio de entre 70 y 90 dólares- en un plazo corto de tiempo.