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Martes , 19.06.2018 / 04:30 Hoy

El deportivo de la tecnología móvil

México es uno de los tres principales mercados en América Latina en tecnología LTE, y se espera que en los próximos cinco años su crecimiento se acelere

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Susana Mendieta

México es considerado uno de los principales mercados para la tecnología de cuarta generación celular en América Latina. Esta tecnología, que en inglés es conocida como LTE, tiene en nuestro país 3 millones de líneas registradas a finales de 2014 y los especialistas estiman que, en los próximos cinco años, la cantidad de usuarios aumentará considerablemente, con los que se hará frente al aumento de datos en los próximos años.

Aún con esto, comparado con Estados Unidos, México es un país atrasado en el uso de esta tecnología, la que permitirá altas velocidades para navegar en internet móvil.

Al respecto José Otero, director para América Latina de la Asociación 4G Américas, indicó que, de acuerdo con cifras de Pyramid Research, se espera que durante el 2015 el crecimiento se acelere.

En contraposición, para Gonzalo Rojón director de análisis de The Competitive Intelligence Unit (The CIU), el despliegue de LTE en México va muy lento, si se compara con países como Estados Unidos.

“Tienen LTE prácticamente en todo el país desde hace dos años, y la competencia entre operadores es por ofrecer la cobertura más amplia, eso muestra que vamos muy atrás, aunque esto no implica que los mexicanos no queramos LTE sino que las condiciones del mercado aún no son propicias para ello”, explicó Rojón.

A su vez, Jesús Romo, director general de Telconomia, explica que el despliegue de LTE disponible para el mercado mexicano ha buscado tener presencia, primero, en las principales ciudades del país; sin embargo, en términos de cobertura real todavía no es completa y, por tanto, no hay competencia.

“El despliegue de las redes de LTE se ha caracterizado por instalar presencia en los principales centros urbanos, pero, a su vez, los operadores han buscado expandir su cobertura de 3G, pues en cuanto al acceso a banda ancha mó- vil, es esta última la que se mantiene como la más difundida en México”, dice Romo.

Además, Romo explica que fue Telcel el primer operador mexicano en lanzar 4G LTE hacia finales de 2012, y actualmente tiene presencia en más de 100 ciudades, pues aunque reporta 180 poblaciones con cobertura, algunas se encuentran dentro de zonas metropolitanas.

Telcel reportó para el cierre de 2014, cerca de 3 millones de usuarios LTE, los cuales representan 4% del total de sus clientes, crecimiento importante si se considera que al finalizar el año anterior era solo un millón de usuarios.

En el caso de Movistar, el despliegue de su red abarca alrededor de 15 áreas metropolitanas y Nextel reportó solo 3, pero debido a la llegada de AT&T se espera que el proceso para la habilitación de una red más robusta sea de aproximadamente 18 meses o un poco más.

“La llegada de AT&T al mercado mexicano debería acelerar el despliegue de empresas como Movistar, pero esto también se traducirá en una demanda de más espectro”, dijo Romo.

Además de la presión competitiva que pueda ejercer este nuevo operador, será importante la estrategia del órgano regulador para ir asignando espectro en las bandas que han sido anunciadas, con sus correspondientes obligaciones de cobertura y despliegues.

Rojón también explica que debido a las condiciones del mercado es que no ha crecido más el despliegue de redes LTE, pues los smartphones que se han introducido al mercado con capacidad LTE apenas empiezan a abaratarse, pero generalmente son los de gama alta. Los precios de estos equipos van de los 10 mil a los 15 mil pesos.

“Es probable que para los operadores aún no tenga sentido tener una gran red en todo México, sobre todo, cuando se tienen muy pocos dispositivos con tecnología LTE y los que hay en el país están concentrados en los segmentos de recursos económicos altos, los cuales generalmente están ubicados en las grandes urbes”, dice Rojón.

Agrega que, por tanto, la estrategia de los operadores se concentra primero en las ciudades más importantes como México, Guadalajara, Monterrey y así sucesivamente.

Cifras de The CIU indican que en México menos de 7.3% de los dispositivos móviles están en LTE (4G) y aún hay alrededor de 34.7% en 3G, que es la generación previa, mientras que 58% sigue en 2G.

“Es decir, ni sumando 3G y LTE llegamos a 50% de usuarios de teléfonos inteligentes, por lo que si se hace un despliegue nacional de una red LTE, la verdad es que muy pocas personas lo van a poder aprovechar”, explica Gonzalo Rojón.

Al respecto, Romo menciona que hay datos que indican que las líneas LTE en México tienen 23% de participación en la región, es decir, son el segundo mercado después de Brasil, el cual concentra a la mayoría de los suscriptores.

“Pero este año países como Argentina, Colombia y otros que han asignado espectro, verán un crecimiento relevante, por lo que se vuelve importante que México asigne espectro para LTE y así se fomente el despliegue y la adopción junto con objetivos claros de cobertura”, dijo.

Destacó que hay una falta de información sobre la rotación entre 2G, 3G y 4G, pero tomando en cuenta un rango conservador de crecimiento de estas redes, lo que se observaría al finalizar 2015 en materia de suscripciones se estima en aproximadamente 5.5 millones.

Según cifras de Pyramid Research se espera que para finales de 2019 México tenga cerca de 28 millones de líneas con tecnología LTE.

Rojón destacó que es importante que en el país se avance en las nuevas generaciones celulares, pues no se puede ser un país en el que pasen 10 años y se mantenga la tecnología 2G.

“Sin embargo creo que aún hay mucho camino por recorrer y mucho que expandir en cuanto a usuarios de 3G se refiere, pues aún no llegan a 50% del total. Creo que es importante que primero crezca el 3G, y después nos enfoquemos a llegar a LTE”, aseguró.

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