• Regístrate
Estás leyendo: Ecoturismo de lujo en México
Comparte esta noticia
Lunes , 18.06.2018 / 05:40 Hoy

Ecoturismo de lujo en México

Actualmente, los viajeros buscan experiencias que losacerquen más al medio ambiente pero sin sacrificaruna buena cama o el placer de una comida gourmet. 

1 / 4
Publicidad
Publicidad

Carlos Tomasini

Viajar “de mochilazo” para estar cerca de la naturaleza es un concepto que se quedó en los años 90. Hoy, muchos de esos viajeros, en vez de una tienda de campaña y comida enlatada, buscan una habitación de lujo y comida gourmet.

La Asociación Internacional de Ecoturismo define al ecoturismo como “un viaje responsable a áreas naturales para conservar el medio ambiente y mejorar el bienestar de las personas”. Cada año, los 8,000 millones de turistas que visitan los parques nacionales y reservas naturales de todo el mundo generan más de 582,000 millones de dólares, por lo que hoy se ha convertido en uno de los segmentos del turismo que registra mayor crecimiento. Asimismo, la revista científica PLOS Biology reveló que el mayor número de visitas de ecoturismo el año pasado se registró en América del Norte, donde llegan cerca de 3,000 millones de personas.

En México, el gobierno federal busca apoyar el cre­cimiento de este nicho, por lo que entre 2013 y 2015 invirtió 380 millones de pesos (mdp) en 83 proyectos de ecoturismo y turismo rural en todo el país, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Turismo. Esto ha provocado que en ese lapso nacieran 1,125 empresas especializadas que se enfoca en la sustentabilidad, el equilibrio y el cuidado del ambiente.

De acuerdo con estimaciones de Adventure Travel Trade Association (que reúne a operadores y hoteleros de este rubro), un viajero de turismo de aventura deja una derrama económica de 2,700 dólares, tres veces más que un turista tradicional, que gasta alre­dedor de 900 dólares.

“Es el tipo de turista que todos los hoteleros quie­ren, porque se preocupa por la naturaleza, cuida el medio ambiente y aprecia cosas tan sencillas como un atardecer, ver a una ballena o liberar tortugas. Además, paga tarifas altas, por lo que deja una mayor derrama económica”, describe Richard Zarkin, geren­te de la Oficina de Visitantes y Convenciones de la Riviera Nayarit.

El también llamado turismo “de naturaleza” ha evolucionado tanto que ya no basta con tomar una clase de buceo o escalar una montaña, sino que los viajeros buscan experiencias más sofisticadas.

“Ahora prefieren gastar en experiencias que recor­darán toda la vida y que permanecerá en su memo­ria durante mucho tiempo”, afirma Lucas McClus­key, country manager de IfOnly México, que organiza experiencias de viajes con celebridades.

Experiencias inolvidables

El respeto por la naturaleza ha crecido, y uno de los sectores que tradicionalmente se señalaban como culpables de la destrucción del entorno era el turístico; sin embargo, la tendencia actual es revertir esa idea.

Waldemar Franco, un arquitecto y amante de los de­portes al aire libre que en los 90 organizaba expediciones de aventura en México y el mundo, creó en Veracruz el Hotel Natura Rodavento, el cual retomó el concepto del contacto con la naturaleza que representa, por ejemplo, acampar junto a un río, pero con un mayor nivel de comodidad y sofisticación. Actualmente, cuenta con un hotel más en Vallede Bravo y tiene importantes planes de crecimiento para 2016.

“Nuestros clientes, que en su mayoría son nacionales, se ensucian, se despeinan y se mojan al estar en la naturaleza, pero al llegar a su cuarto disfruta de todo el confort posible”, dice Adriana Rivero, directora de Hoteles Rodavento, que en Jalcomulco, Veracruz, cuenta con 34 habitaciones; mientras que en Valle de Bravo ofrece 28 cuartos y este año crecerá a 38.

“También este año abriremos dos hoteles en el centro de Valle de Bravo, uno de 26 habitaciones y otro ‘bed and breakfast’, además de que iniciaremos una alianza con un grupo hotelero, por lo que también tendremos presencia en Estados Unidos con hoteles en San Fran­cisco, Sonoma y Palm Springs”, anuncia la directiva de estos hoteles, cuya sede de Valle de Bravo, registró un promedio de 75% de ocupación durante 2015.

El mejor de México

El año pasado, el Hotel Xixim, fue reconocido con el premio Reader Awards que otorga Food&Travel como el mejor hotel ecológico de México. Localizado en Celestún, Yucatán, no ofrece ningún tipo de deporte extremo, sino una experiencia de verdadera conexión con la naturaleza.

“Nuestros huéspedes son viajeros experimentados, con cultura y de entre 30 y 70 años”, explica Verena Gerber, directora de este hotel que abrió sus puertas en 1995 y que actualmente cuenta con 32 habitaciones, las cuales registraron una ocupación de 40% durante el año pasado y que prevé que en 2016 tendrá un cre­cimiento por arriba de 7%.

La hotelera, que se inició en el negocio hace 35 años con un hotel en Playa del Carmen, es pionera en el servicio de ecoturismo en México y ahora trabaja en la difusión de este destino que se localiza a 90 minutos del aeropuerto de Mérida.

Diversificación

El ecoturismo es también una opción para los que quieren alejarse de los grandes desarrollos hoteleros, tal es el caso de destinos como Bacalar, en Quintana Roo, estado donde Cancún, Riviera Maya y Tulum deja­ron de ser novedosos para los viajeros experimentados.

“Es un segmento en auge, que quiere vivir experien­cias diferentes y combinar la adrenalina con el lujo y el confort”, describe Elías Selem, director del hotel Rancho Encantado, localizado a la orilla de “la laguna de los siete colores”.

Con 32 habitaciones y una ocupación promedio superior a 80% anual, este hotel es una opción para los viajeros que deseen conocer la parte sur de Quin­tana Roo, que además de ofrecer playas y sitios ar­queológicos, todavía mantiene amplias extensiones de selva y otros atractivos naturales que todavía no han sido invadidos por la modernidad. Justo lo que busca el turista asiduo al ecoturismo.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.