La economía de Brasil se contraerá 23 por ciento

Gran parte de la esperada caída en términos de dólares se debe a la depreciación de la moneda.
La presidenta del país sudamericano Dilma Rousseff.
La presidenta del país sudamericano Dilma Rousseff. (Reuters)

Sao Paulo

Se espera que la economía brasileña se contraiga casi un cuarto este año en términos de dólares, debido a la depreciación de la moneda y a la aguda recesión, de acuerdo con cifras del gobierno.

El Ministerio de Planeación de Brasil dio a conocer, en una presentación del presupuesto, que se espera que el producto interno bruto (PIB) sea de un billón 812 mil millones de dólares este año, 23 por ciento inferior a los 2 billones 353 mil millones de dólares del año anterior, mientras que la presidenta Dilma Rousseff intenta relajar un programa de estímulo multianual que dejó las finanzas del gobierno en números rojos.

“Sabemos que en un modelo populista tienes una falsa sensación de prosperidad en el corto plazo”, dijo Alberto Ramos, economista de Goldman Sachs. “Así que después del populismo viene el ajuste, y lo que hace el ajuste es básicamente devolver esas falsas ganancias”.

La economía brasileña enfrenta una fuerte resaca con el final del superciclo de las materias primas y los esfuerzos del gobierno para prolongar el auge de consumo y crédito.

Gran parte de la esperada caída de la economía brasileña en términos de dólares este año se debe a la depreciación proyectada de alrededor de 21 por ciento en la paridad del real frente al dólar, de 2.66 reales por dólar a finales de 2014, a una estimación de 3.22 reales por dólar para finales de 2015, de acuerdo con el Ministerio de Planeación.

Pero el alcance de la depreciación muestra los retos que enfrenta Brasil en su intento de estabilizar su economía contraída.

El real brasileño fue la moneda con peor desempeño de los mercados emergentes importantes, después de la lira turca, frente al dólar en lo que va del año, con una caída de 10.7 por ciento frente al dólar, de acuerdo con un índice que elaboró JPMorgan.

El Ministerio de Planeación estima que la economía de Brasil se va a contraer 1.2 por ciento este año en términos de moneda local en comparación con el año anterior, lo que será su peor desempeño en 25 años.

En Brasil se perdieron puestos de trabajo en abril por primera vez desde que empezaron los registros en 1992, de acuerdo con los datos del Ministerio del Trabajo del viernes. El país perdió casi 98 mil empleos formales el mes pasado, lo que sorprendió a los analistas, que pronosticaron la creación de cerca de 50 mil puestos de trabajo.

Las cifras llegan un día después de que los datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) mostraron que la tasa de desempleo del país alcanzó 6.4 por ciento en abril, el nivel más alto en cuatro años.

Por su parte, el banco central aumenta las tasas de interés para tratar de sofocar la inflación, que llegó a la parte superior de su rango de 4.5 por ciento, más menos dos puntos porcentuales. El Ministerio de Planeación estima que la inflación terminará el año en 8.26 por ciento.

Para intentar restaurar la poca confianza de los inversionistas, el gobierno anunció un plan de austeridad “o ajuste” para regresar sus finanzas a una igualdad de condiciones, después de que el año pasado Brasil informó su primer déficit presupuestario primario —el balance antes de pagos de interés— en más de una década.

Dijo el viernes que congelará 69 mil 900 millones de reales en gastos discrecionales —costos administrativos y de inversión— y aumentará los impuestos a bancos y casas de bolsa, entre otras medidas. Busca un superávit fiscal primario de 1.2 por ciento del PIB, mientras muchos economistas creen que logrará menos de 1 por ciento.

“Esa es una parte del gran esfuerzo fiscal del gobierno para cumplir su objetivo principal”, dijo Nelson Barbosa, ministro de Planeación.

Pero a los economistas les preocupa que incluso si los esfuerzos del gobierno tienen éxito para generar un superávit fiscal primario este año, el crecimiento económico no se recuperará con la suficiente fuerza en 2016 para aliviar el impacto del impulso de austeridad.

Brasil necesitará introducir reformas para fomentar la inversión si quiere regresar a un mayor crecimiento, dijeron.

“Es un enorme reto entregar mejores números fiscales bajo un entorno económico tan débil”, dijo David Beker, economista del Bank of America Merrill Lynch.

Información adicional Samantha Pearson en Sao Paulo