El ébola enferma a la política estadunidense

La epidemia surgida en África sirve de campo de batalla en medio de la elección en el Congreso.
Personal médico de Estados Unidos porta trajes que evitan contagios de esa enfermedad.
Personal médico de Estados Unidos porta trajes que evitan contagios de esa enfermedad. (Reed Hutchinson/AP)

El virus del ébola se ha propagado de África a Estados Unidos, y esto está produciendo cambios notables en el cuerpo político estadunidense. Una conversación nacional que ya era rara se está volviendo más extraña.

Los cambios son importantes porque los estadunidenses votarán el próximo mes en las elecciones que determinarán la composición del próximo Congreso. De lo que estamos hablando ahora muy bien podría influir en lo que vamos a hacer después, y el ébola ha transformado el debate político actual.

Para establecer el escenario es importante recordar que siempre se pensó que este sería un buen año para los republicanos. Las encuestas muestran que están bien posicionados para mantener la mayoría en la Cámara de Representantes y tomar el control del Senado.

Pero la creencia popular consideraba que el punto central de su campaña se enfocaría en un ataque sin cuartel al Affordable Care Act (Ley de Cuidado de Salud Asequible) , también conocido como Obamacare, que ha ampliado la cobertura médica a millones de estadunidenses en la expansión más espectacular en décadas del papel del gobierno federal en el sector de servicios de salud.

La derecha estaba preparada para describir al programa todavía como un caso más de los comeyerbitas de la capital del país que meten su nariz en los asuntos de otras personas.

Pero el ébola ha puesto de cabeza a los republicanos. En lugar de criticar al presidente Barack Obama por interferir en el sistema de salud estadunidense, ahora lo están presionando —y a las agencias federales como los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) y de los Institutos Nacionalesl de Salud— para responder con más fuerza y creatividad a la epidemia global.

No están pidiendo que termine el Obamacare, más bien solicitan que Obama se haga cargo. Pat Roberts, senador republicano de Kansas, que protagoniza una dura lucha para la reelección contra un contendiente independiente, esta semana lo expresó de la siguiente manera: “Hago un llamado al presidente para que en verdad enfrente este problema, tome medidas de emergencia y proteja la vida de los estadunidenses antes de que tengamos una epidemia aquí en casa”.

De manera repentina los republicanos están haciendo preguntas muy demócratas sobre lo que el gobierno federal puede hacer para mejorar el sistema de salud pública. Bloomberg News incluso informó que miembros de los comités de asignaciones de la Asamblea con mayoría republicana y el Senado con mayoría demócrata están trabajando en la forma en que pueden enviar más dinero para enfrentar el problema. Esto se haría aumentando el gasto contra el ébola en un proyecto de ley que tiene como objetivo mantener al gobierno funcionando después del 11 de diciembre.

Sin embargo, la nueva fe republicana en las soluciones federales viene acompañada por un un tono más agresivo y menos amistoso cuando se trata del hombre detrás del Obamacare.

Los conservadores están aprovechando la propagación del ébola como evidencia de lo poco confiable que es el presidente, vinculándolo al avance de los militantes del Estado Islámico en Siria e Irak; las deficiencias de gestión del Servicio Secreto y la llegada de inmigrantes ilegales de México.

“Si ves el historial del presidente en cualquier asunto, de Isis al Servicio Secreto; de la CDC a Siria, a la frontera, digo, némbrenlo y por cualquier motivo, cada cosa que la administración, así como estos demócratas que compiten en las elecciones, tocan, no se está convirtiendo en oro”, dijo esta semana el presidente del Comité Nacional Republicano, Reince Priebus, en un programa de entrevistas de Fox News. “Se está convirtiendo en otra cosa”.

Incompetencia

La crítica de los conservadores, en algunos sectores va más allá de sugerir la mera incompetencia. Obama también es descrito como que de alguna manera es cómplice de la propagación de la epidemia. La palabra “ébola” está mutando a una metáfora de “Obama”. Los dos nombres de cinco letras se pronuncian fácilmente casi con el mismo “sabor africano” y eso parece ser suficiente para que algunas personas los relacionen en lo que pasa por sus cerebros.

Uno de los ejemplos más destacados de la tendencia puede encontrarse recientemente en el Drudge Report, un sitio con una gran cantidad de seguidores. Un vínculo a un artículo en el que se dice que los candidatos demócratas mantenían su distancia del presidente estaba ilustrado con un bumper sticker (calcomanía) de Obama 2012 en donde la palabra ébola reemplazaba al nombre del presidente.

Por 2.99 dólares, más 1.49 por costos de envío, Amazon está ofreciendo una calcomanía fabricada con “vinil de alta calidad para exteriores” con el mismo motivo de ébola-Obama.

Varios sitios web han informado de su aparición en California. Me topé con varios compradores potenciales en The Gateway Pundit, un auto-descrito “sitio web líder en noticias de centro-derecha”, que presentaba un fondo de pantalla de la imagen de ébola-Obama del Drudge Report.

“Un voto para los demócratas va a la propagación de la enfermedad”, decía uno. “No olviden el virus Obama, que llega a la escuela de tus hijos, cortesía de legiones de ilegales contagiosos”, escribió otro más.

La ironía es que un líder político que se jugó su reputación en un esfuerzo brindar seguro de salud a más personas ahora es descrito como un agente encubierto de un apocalipsis viral. Para algunos de sus compatriotas estadounidenses, el presidente es menos una persona y más un patógeno. Es difícil de evitar la conclusión de que los últimos dos años de su gobierno van a ser brutales”.