La mujer que replanteó la sustentabilidad en ICA

Ana Paula Fernández, es la directora corporativa de sustentabilidad de la empresa dice que entender la sustentabilidad como filantropía es no entender lo que pasa a nivel social y económico.     
Ana Paula Fernández, directora corporativa de sustentabilidad de ICA.
Ana Paula Fernández, directora corporativa de sustentabilidad de ICA. (Cortesía ICA )

La sustentabilidad es algo más que acciones de filantropía para ayudar a comunidades del país o hacer campañas cuyo propósito sea plantar árboles. “La sustentabilidad es entender nuestro entorno social, económico y cultural para realizar acciones específicas que resuelvan las necesidades de una comunidad”, asevera Ana Paula Fernández, directora corporativa de sustentabilidad de la empresa ICA.   

-¿Qué es la sustentabilidad?, desde hace varios años escuchamos el término.

Entender la sustentabilidad como filantropía es no entender lo que pasa en el mundo. Estamos en un planeta donde la población crece y aumentan sus necesidades de agua, energía; pero al mismo tiempo estos recursos son cada vez más escasos. Entonces, de lo que se trata es de aprender a administrar los recursos, entender las necesidades que las comunidades le plantean a una empresa, como ICA, cuando llegamos a hacer carreteras para ayudarlas a resolver sus problemas, y al mismo tiempo contribuir a mejorar su calidad de vida.

 -De ser así, ¿cuáles son las acciones de ICA en materia de sustentabilidad?

Los temas ambientales nos impactan en el costo de operación,  pero no solamente de ICA, también a otras empresas. Por ejemplo, si el uso de combustible es prioritario para una compañía y no entendemos que cada vez va haber menos recursos fósiles y que una consecuencia será el encarecimiento de esta materia,  difícilmente la organización podrá prever los riesgos al interior de la organización.

Todas las empresas tenemos dependencia de los recursos energéticos, del agua, de los recursos minerales, del acero, ante esta situación en ICA nos interesa que los 35 mil empleados de la empresa aprendan a usar de manera inteligente estos recursos tanto  en la compañía como en su casa, en su comunidad, etc.

Si sólo vemos la sustentabilidad como acciones filantrópicas estamos perdiendo la oportunidad de ser una empresa productiva.

-¿Qué haces como directora de sustentabilidad en la empresa?

Me toca diseña las estrategias para integrar los procesos de la organización y las acciones de gobierno corporativo a los  temas ambientales y sociales. Por ejemplo, la ley de cambio climático, los incentivos fiscales (verdes) impacta al área jurídica y de contabilidad; pero eso no lo pierden de vista estas áreas, entonces la sustentabilidad se convierte en un tema de conexión de redes.

A mí me toca explicarle al jurídico y al contador que con la ley de cambio climático aparecieron impuestos que ellos no saben porque están más ocupados en entender la reforma fiscal y difícilmente verán loas leyes ambientales.

Yo tengo que ver cómo los efectos fiscales nos pueden afectar.

 -¿Qué te gusta de la sustentabilidad?

Que tengo la oportunidad de transformar la vida de los 35 mil empleados de ICA y que eso tiene un efecto multiplicador.

Me interesa que los empleados sintamos que estamos en una empresas segura a pesar de que la construcción es uno de los sectores más peligrosos.

Si puedo influir para que la organización tenga una cultural del uso eficiente de los recursos lo voy a hacer, me motiva saber que en mi pequeña escala puedo influir en para que  tengamos un planeta más limpio.  

Desde esta área podemos medir el impacto, en tres años hemos logrado pertenecer al índice de sustentabilidad de la Bolsa Mexicana de Valores, además de que cotizamos en el índice verde del Dow Jones.

-Si la sustentabilidad consiste en entender tu entorno social, ¿cómo equilibras tu trabajo con la familia?

Tratando de darle el justo valor a todas las cosas, es muy fácil que te metas demasiado al trabajo cuando eres  compulsivo en el trabajo, cuando eso pasa dejes de dedicarle tiempo a las personas que quieres. Hay que ponernos límites porque hay que repartirse para todo mundo.