Diebold y su apuesta por cajeros automáticos 'inteligentes'

La firma estadunidense toma confianza y adquiere a su rival alemán Wincor Nixdorf por mil 800 millones de dólares.
La tecnología de la empresa se usa en Lituania.
La tecnología de la empresa se usa en Lituania. (Shutterstock)

Fráncfort

Diebold tiene tanta confianza en el futuro que compró a su rival alemán por mil 800 millones de dólares.

A medida que empiezan a proliferar las aplicaciones de pagos digitales y crecen las pláticas sobre un futuro sin dinero en efectivo, puede parecer que el humilde cajero automático se dirige al depósito de chatarra.

Pero Diebold, el fabricante de cajeros automáticos, o ATM para los bancos, apuesta a que la tecnología inteligente les dará un nuevo impulso. Sus modelos más nuevos pueden escanear el ojo del usuario para tener mayor seguridad, puede recordar las preferencias del consumidor y responder a los comandos desde un smartphone. El objetivo es hacer que el uso de la máquina sea agradable, una experiencia más personal que elimine las tarjetas.

La empresa con sede en Canton, Ohio, tiene tanta confianza en el futuro que en este momento compra a su rival alemán Wincor Nixdorf por mil 800 millones de dólares. El mes pasado, el acuerdo recibió la aprobación de los accionistas, lo que permite que se combinen la segunda y la tercera empresas más grandes de la industria y superen a NCR para convertirse en el nuevo líder por participación de mercado.

Los escépticos temen que Diebold haya duplicado su apuesta en una industria donde los márgenes se reducen a medida que entran al campo los competidores de Asia, los pesos pesados como Google, Apple, y Facebook y Samsung introducen aplicaciones para digitalizar el gasto.

"Es un mercado en declive con márgenes estrechos, la consolidación es la manera fácil de salir", dijo Jared Schreiber, director ejecutivo de Infoscout, una empresa de investigación de consumidores. "¿Por qué luchar a muerte cuando los piratas se suben a un barco que se hunde?".

La esperanza es que Diebold y Wincor puedan enderezar el barco, y después cambiar de la producción y servicio a las máquinas hacia un empuje mayor al software y las app.

El ciclo de vida de las nuevas tecnologías en el sector —desde la entrada de producto hasta su muerte— es de entre siete años y una década. Pero Andy Mattes, director ejecutivo de Diebold, predice que en los próximos años el periodo de reemplazo se va a reducir a entre 24 y 36 meses.

"El hardware se está estandarizando", agregó. "Duplicamos el número de ingenieros en informática que tenemos. En vez de innovar en las mismas cosas dos veces, nos podemos enfocar en hacer más cosas en el mismo lapso. Nuestro tiempo en el mercado se acaba de reducir a la mitad".

La empresa ya empezó las pruebas de sus nuevos cajeros automáticos inteligentes, con clientes como JPMorgan Chase, el banco estadunidense con más estaciones, y Citigroup.

Mattes dijo que a los bancos les gusta revisar dos veces, y después revisar tres veces las nuevas tecnologías antes de desplegarlas, pero estima que Diebold Nixdorf —el nombre de la nueva empresa— tendrá vínculos con smartphones en buena parte de sus más de un millón de máquinas en un periodo de tres o cuatro años.

La competencia es intensa. En un informe de Citi de la semana pasada se dijo que las inversiones en tecnología financiera tienen un crecimiento "exponencial", y que crecieron de mil 800 millones de dólares en 2010 a 19 mil millones de dólares el año pasado, con más de dos tercios de la atención en los pagos.

David Albertazzi, analista senior de Aite Group, consultoría de mercados financieros, dijo: "Las cosas cambian muy rápido con los canales de los cajeros automáticos, después de estar estancados por algún tiempo".

PayPal y el grupo de tecnología financiera FIS ya operan tecnología de "efectivo sin tarjeta" en más de 80 mil máquinas, NCR actualmente despliega una infraestructura mejorada de seguridad basada en la nube y autenticación con huella digital para su aplicación de banca móvil.

"La industria bancaria tiene una enorme presión para crecer", dijo Brian Bailey, vicepresidente de mercadotecnia y estrategia de NCR.

La tecnología de efectivo sin tarjeta no solo es cómoda, sino que también puede eliminar los ataques de clonación de micas en los que los delincuentes roban los datos de la tarjeta de crédito y el NIP. El año pasado, los robos por clonación se dispararon a 2 mil millones de dólares, según la Asociación de la Industria de Cajeros Automáticos.

Diebold y Wincor están dispuestos a nuevos desarrollos y a mejoras incrementales que se enfoquen en la comodidad y la seguridad. "Somos expertos en evolución; a los bancos no les gustan las revoluciones", dijo Eckhard Heidloff, director ejecutivo de Wincor Nixdorf, quien se convertirá en el presidente de la firma combinada.

Diebold, fundada en 1859, es un fabricante de cajas fuertes y bóvedas, también espera crecer al aprovechar un mercado "con acceso restringido a los servicios bancarios". De acuerdo con un estudio del US Federal Deposit Insurance Corporation de 2013, 9.6 millones de hogares no tienen una cuenta bancaria. Otros 25 millones, uno de cada cinco, dependen de "servicios financieros alternativos" como los préstamos sobre el sueldo, casas de empeño, cobro de cheques y préstamos de alto riesgo.

El año pasado, Diebold unió fuerzas con Walmart para ofrecer servicios que le permitan a la gente cobrar cheques, pagar facturas, transferir dinero o comprar tarjetas de crédito prepagadas. Diebold dice que la alianza demuestra su evolución hacia un proveedor omnicanal que puede funcionar con bancos, minoristas o monederos electrónicos.

Pero también enfatiza que el propio mercado en efectivo aún tiene potencial. Mattes dijo que la idea de "la muerte del efectivo" es exagerada y es tan creíble como la idea que había en la década de los 70 de que las computadoras pronto iban a desplazar al papel.

"Observa en tu oficina", dijo. "¿Qué tan libre de papel es?".