Ve KPMG lejana mejoría económica

El analista de KPMG señaló que para evadir los impactos negativos en resultados, las compañías deben tomar acciones que les permitan minimizar en lo posible estas variables financieras exógenas.

Guadalajara

A principios de 2015 y como consecuencia del alza del dólar, la mayoría de las empresas han sido afectadas por devaluación: unas han perdido más que otras, y en el caso de México analistas de la firma internacional KPMG en México estiman que la pérdida de valor haya sido del 20 por ciento desde junio de 2014.

De acuerdo al socio de Asesoría en Cadena de Suministro y Compras para América Latina de la firma KPMG en México, Argenis Bauza, el incremento del dólar es una situación periódica que ocurre cada vez que las monedas fuertes incrementan su valor después de períodos de debilidad, y afirmó que en este mismo contexto se han devaluado el euro, el real brasileño, entre otras monedas.

El analista explicó que el entorno de negocios en México es delicado y los indicios de que cambiará de manera significativa se vislumbran lejanos, dado que las proyecciones de crecimiento se han ajustado a la baja, a lo que se suma la alta probabilidad de que la Reserva Federal de Estados Unidos inicie un aumento progresivo en las tasas de interés.

Además, agregó que al ser el peso la moneda utilizada por la mayoría de las empresas mexicanas, la volatilidad del tipo de cambio peso-dólar también afecta a la rentabilidad, al inducir el incremento en los precios de los bienes importados y un mayor requerimiento de capital de trabajo denominado en pesos.

Lo anterior refiere a que las empresas se ven forzadas a absorber parte de los gastos adicionales e incrementar sus necesidades de capital de trabajo en pesos, y con ello obligarse a solicitar más crédito bancario o infusiones adicionales de capital por parte de los socios existentes, e incluso de nuevos socios (con la dilución accionaria respectiva), sólo para mantener la misma escala de operación en unidades físicas, una cuestión que va en contra de su rentabilidad en el mercado.

El analista de KPMG señaló que para evadir los impactos negativos en resultados, las compañías deben tomar acciones que les permitan minimizar en lo posible estas variables financieras exógenas, las cuales están fuera de su control, para mantener la rentabilidad y mejorar su competitividad con respecto a los competidores, quienes suelen tener exposición a estos mismos riesgos.