Se desperdician al año 30 millones de toneladas de alimentos: Conacca

Con esa cantidad podrían alimentarse 27.4 millones de mexicanos que enfrentan hambre, informó el presidente de esa confederación de comerciantes, Ramón Chavira.
Desde el productor hasta el consumidor, se desperdician unas 30 millones de toneladas al año de alimentos perecederos, informó la Confederación Nacional de Agrupaciones de Comerciantes de Centros de Abasto.
Desde el productor hasta el consumidor, se desperdician unas 30 millones de toneladas al año de alimentos perecederos, informó la Confederación Nacional de Agrupaciones de Comerciantes de Centros de Abasto. (Milenio-Archivo)

Ciudad de México

Alrededor de 30 millones de toneladas de alimentos perecederos se desperdician anualmente en toda la cadena alimentaria, desde el productor hasta el consumidor, con las cuales se podría alimentar a 27.4 millones de mexicanos que enfrentan hambre.

Así lo indicó Ramón Chavira Campos, presidente de la Confederación Nacional de Agrupaciones de Comerciantes de Centros de Abasto, quien aseguró que de los 49 millones de latinoamericanos que viven en pobreza alimentaria, en México hay 27.4 millones.

“Con eso se daría de comer la gente que está en pobreza alimentaria. Necesitamos tener mejores empaques. Sería ideal tener centros de acopio, ya que desde que se arranca el fruto de la tierra se desperdicia el alimento y en el transporte se tira la mercancía”, señaló.

En el Día Mundial de la Alimentación, Chavira Campos dijo apoyar la firma de un pacto rural, ya que si se logra, “trabajaríamos a un mismo ritmo abatiendo costos, disminuyendo inventario, eficientando la operación y aumentando la productividad”.

El dirigente de las 64 centrales de abasto del país, llamó al gobierno federal para que atienda la cadena alimentaria donde intervienen los productores, transportistas, comerciantes y consumidores.

Asimismo, solicitó al Poder Legislativo tener mayor sensibilidad en el proceso de aprobación de la reforma hacendaria, porque existen rezagos profundos en el sistema alimentario mexicano y si no se actúa, “podría convertirse en una fábrica de más pobreza y hambre”.

Agregó que los comerciantes de las centrales y mercados de abasto reportan pérdidas importantes por la caída de sus ventas entre 30 y 50 por ciento, lo cual se traduce en una nula o baja competitividad del comercio tradicional.