Se desanima Galem y no adquirirá Oceanografía

“Está en un proceso legal que impide concluir las cosas adecuadamente”, señala Alemán Magnani.
O “Nos interesan los procesos que promueven una creación de valor, y este más bien es una destrucción de valores”: Alemán Magnani.
"Nos interesan los procesos que promueven una creación de valor, y este más bien es una destrucción de valores”: Alemán Magnani. (Octavio Hoyos)

México

Miguel Alemán Magnani, presidente del consejo de administración de Grupo Alemán (Galem), informó que renuncia a comprar la empresa naviera Oceanografía, debido a su elevada deuda y al complicado concurso mercantil que enfrenta.

“Tampoco se trata de trabajar los próximos 25 años para pagar deudas a bancos y acreedores; se trata de crear valor y dar la vuelta a una empresa, a un negocio y salvar empleos”, indicó el directivo en entrevista con Joaquín López-Dóriga, columnista de MILENIO.

En un informe preliminar sobre la situación de la naviera, se informó que su deuda era mayor a 15 mil 54 millones de pesos.

Resultó muy complicado ponerse de acuerdo con los acreedores, ya que unos prefieren que se le pague primero a un grupo y al final se deje a otros, por lo cual “ya no le quisimos entrar”, señaló.

Asimismo, el presidente del Galem mencionó que Oceanografía se encuentra inmersa en un proceso legal que impide concluir las cosas en el tiempo adecuado, situación que es una desventaja.

“Siempre procuramos generar empleos, realizar inversiones que apoyen el desarrollo del país y que sean un buen negocio, pero sobre todo nos interesan los procesos que promueven una creación de valor, y este proceso más bien es una destrucción de valore”, comentó Alemán Magnani.

“Dadas las circunstancias que rodean a Oceanografía, este es un proceso en el que se advierte una clara destrucción de valores en perjuicio de la sociedad mexicana, en particular de los empleados, accionistas y acreedores de la empresa”, señaló.

En días pasados, el directivo informó que Galem había firmado una carta de intención de compra por la naviera Oceanografía, pero antes de cerrar el proceso tenía que revisar a fondo sus números y demás aspectos del proceso.

“Ya no se va a llevar a cabo la compra, cancelamos todo ese proceso y vamos a permitir que siga adelante el concurso mercantil”, indicó Miguel Alemán Magnani.

El presidente del grupo empresarial mencionó que para tomar esa decisión sostuvieron varias reuniones con el director del Servicio de Administración de Enajenación de Bienes (SAE), Héctor Orozco Fernández, y con los principales acreedores de Oceanografía.

En ese sentido, el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, señaló que no avalaban ninguna compra de Oceanografía, debido a que la compañía se encuentra en concurso mercantil y sus accionistas están sujetos a un proceso de carácter legal.

El interés de Galem por el transporte marítimo se cristalizó en mayo de 2010, cuando Miguel Alemán Velasco y su hijo Miguel Alemán Magnani se incorporaron al consejo de administración de Grupo Transportación Marítima Mexicana.

Esa compañía se dedica especialmente al transporte marítimo en actividades petroleras y la agencia de carga y de cruceros.

Alemán Magnani mencionó que a pesar que el SAE ha realizado un buen trabajo en llevar las riendas de Oceanografía, no tiene el tamaño de una empresa privada para conducir una operación de esa envergadura.

“Entonces, el número de barcos que se usaba es muy inferior al actual y pues se ha tenido que empezar a recurrir a ciertas liquidaciones”, señaló el directivo.

Agregó que incluso la baja en la producción de Pemex ha sido una causa de los problemas en Oceanografía.

La empresa tiene tres divisiones, una llamada Construcción y Mantenimiento, enfocada a fabricar y dar mantenimiento a líneas de servicios en el sector energético, así como a la sustitución de monoblocks y carretes de tuberías en ductos ascendentes.

Otra de sus ramas es la logística, en la que cuenta con embarcaciones habilitadas para trabajar como fábricas de producción del lodo empleado en los procesos de perforación de pozos, así como barcos abastecedores de materiales, agua y combustible de diversas capacidades de carga. Además de la encargada de instalar ductos submarinos en profundidades hasta de 100 metros.

Hasta antes del escándalo, Oceanografía contaba con más de 40 años de experiencia en la industria petrolera, al ofrecer servicios integrales de ingeniería, buceo, instalación, inspección y mantenimiento de estructuras marinas, así como apoyo en perforación, logística de materiales y transporte de personal.

Durante la administración panista de Felipe Calderón, la compañía naviera fue de las principales que lograron cerrar contratos con Pemex y llegó a ser uno de sus principales proveedores.

Incluso, el ex presidente de la naviera, Amado Yáñez, ahora dentro de un proceso penal por un presunto fraude a Banamex, llegó a pronunciarse a favor de una reforma energética, ya que a su parecer se necesitaba para que la industria y el país crecieran.

El ex directivo mencionó que ese cambio constitucional en el sector era necesario, por lo que era bienvenida la apertura a empresas privadas en los rubros de exploración y producción o en la parte industrial.