Prevén mayor inflación por depreciación del peso

El impacto del tipo de cambio a los precios no se ha reflejado porque la demanda de productos ha caído, indica Alicia Bárcena, de la Cepal.
Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Cepal.
Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Cepal. (Juan Carlos Bautista)

México

Aunque la inflación toca un mínimo histórico de 2.76 por ciento a tasa anual, el subgobernador del Banco de México, Manuel Sánchez, advirtió que la "aguda" depreciación del peso frente al dólar es un "importante riesgo" para los precios al consumidor.

Algunos factores que han mantenido a la baja la inflación este año posiblemente se disipen en los próximos, como la disminución en los precios de la electricidad y la eliminación de la larga distancia telefónica, por lo que es factible un aumento en los precios en el mediano plazo, indicó el subgobernador en una conferencia que impartió en la Cámara de Comercio México-Estados Unidos.

Los precios de productos agropecuarios pueden incrementarse, volviendo a niveles máximos en el mediano plazo, más el repunte económico que se espera el próximo año, generarán presiones en la demanda de productos, causando un aumento en la inflación, motivado por la depreciación del peso frente al dólar.

Instancias como la Cepal coinciden en que la disminución de algunas materias primas puede disiparse, y que un mayor dinamismo de la economía mexicana, con el fortalecimiento del dólar, incrementará los precios.

"México ha logrado cautela en el tema de la inflación. Con las reservas internacionales está tratando de estabilizar el precio del dólar, una medida correcta. Pero el traslado de la depreciación del peso a los precios todavía no se ha reflejado, en parte porque el consumo en México ha caído y por lo tanto disminuyó la demanda de productos, lo que ayudó a contener la inflación" dijo Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Cepal.

En la canasta alimentaria tampoco hay un impacto en los precios por la caída en el costo de materias primas, lo que compensa la depreciación, agregó. Señaló que los productos importados han aumentado su precio, pero hasta el momento no hay un efecto generalizado. México, al igual que otros países en la región, ha disminuido su inflación en los últimos meses, pero advirtió que las economías de la región deben estar atentas a un posible aumento por el encarecimiento del dólar.

El Banxico espera que el aumento en los precios al consumidor no sea pronunciado y se mantenga dentro del objetivo establecido por esta institución, de 3 por ciento más menos un punto porcentual, aseguró, el subgobernador Sánchez. Agregó que la institución tiene espera que la inflación permanezca ligeramente por arriba de 3 por ciento los próximos cuatro años.

La depreciación del peso y otras monedas de países emergentes ocurrió por la expectativa que ha generado el aumento de la tasa del Banco de la Reserva Federal de EU (Fed), y otros "choques" financieros que aumentan la volatilidad, dijo Sánchez.

Un factor positivo es que la participación de extranjeros en emisiones de deuda mexicana se ha mantenido relativamente estable y México ha resistido la volatilidad financiera sin mayores efectos a la economía, apuntó el subgobernador.

Pero la incertidumbre por al alza de tasas será un factor que permanecerá por algún tiempo, ya que se desconocen los efectos o el ritmo con el cual la Fed modifique su política monetaria.

"Para manejar esos riesgos, México necesita un mayor fortalecimiento de su marco de políticas macroeconómicas, incluida una consolidación de sus recientes esfuerzos en materia fiscal y ajustar a tiempo su política monetaria", señaló el subgobernador.

En la última encuesta de expectativas de Banamex, 24 instituciones financieras pronosticaron una inflación promedio anual de 2.90 por ciento para 2015, por lo que no esperan un impacto significativo por el tipo de cambio en lo que resta del año.

Vector fue la institución con el pronóstico más elevado, con una inflación de 3.30 por ciento para 2015, mientras que BBVA Bancomer y Nomura tienen la expectativa más baja, de 2.5 por ciento.

Para los próximos 12 meses, las instituciones pronostican una inflación promedio anual de 3.80 por ciento, un aumento de 0.64 puntos porcentuales respecto a la registrada en la primera quincena de julio por el Inegi.

Banamex pronosticó la inflación más elevada para los próximos 12 meses, de 4.33 por ciento —que supera el objetivo del Banxico de 3 por ciento más menos un punto porcentual—, mientras que BBVA Bancomer e Invex tienen la expectativa más baja, de 3.52 por ciento.

El peso repunta, pero le espera un día difícil

Si bien el peso registró una ligera apreciación tras la caída del miércoles, es probable que hoy vuelva a perder terreno frente al dólar cuando se publique el reporte oficial de empleo en Estados Unidos. De ser positivo, aumentará las posibilidades de que la Reserva Federal de EU incremente en septiembre su tasa de interés de referencia.

El jueves el dólar se vendió en sucursales bancarias en niveles de 16.62 pesos, por debajo de los 16.75 pesos de la sesión previa, mientras que en operaciones al mayoreo, registró un mínimo de 16.32 pesos, para cerrar en 16.34 pesos, 0.21 por ciento menos que el miércoles.

Analistas del mercado consideran que, aunado a la tensión que provoca el cambio en la política monetaria de EU, hay factores que no juegan a favor del peso, como los bajos precios del petróleo y ciertos indicadores económicos nacionales que no dan buenas señales de un mayor dinamismo económico en la segunda mitad del año, como la producción automóviles y la confianza del consumidor, que registraron descensos.

En ese sentido, el crudo registró el jueves sus menores niveles desde marzo pasado. El West Texas Intermediate, de EU, presentó una caída de 0.85 por ciento en relación con el cierre previo, al ubicarse en 44.66 dólares por barril, mientras que la mezcla mexicana de crudo se cotizó en 40.77 dólares. (Silvia Rodríguez/México)