Los delincuentes "lavan" con monedas virtuales

El servicio Liberty Reserve fue utilizado para blanquear más de 6 mil millones de dólares, según investigación de McAfee.
Delincuentes también usan moneda virtual.
Delincuentes también usan moneda virtual. (Reuters)

Ciudad de México

El centro global de investigaciones de McAfee reveló esta semana el informe “Lavado digital”, en el que demuestra cómo los ciberdelincuentes utilizan las monedas en línea para blanquear dinero.

De acuerdo con el reporte, antes del cierre de sus operaciones el servicio de monedas digitales Liberty Reserve fue utilizado para lavar más de 6 mil millones de dólares, monto que representa la mayor acusación de blanqueo internacional en la historia.

Sin embargo, Liberty Reserve no es la única moneda digital utilizada por los delincuentes, por lo que la proliferación de estos servicios alimenta el crecimiento de los delitos cibernéticos. El uso de estas monedas va más allá de la propensión al lavado de dinero, porque también incluyen ataques sobre intercambios financieros y malware (programas maliciosos) desarrollado para penetrar carteras digitales.

El reporte aclara que las monedas digitales se consideran confiables, instantáneas y anónimas, pero independientemente de las acciones de las autoridades contra empresas de estas monedas, los “usuarios” de esos servicios rápidamente identifican nuevas plataformas para lavar su dinero.

Incluso hay un proceso que permite la producción, conocido como minería, aunque al principio las personas utilizaran sus propios recursos para la producción de monedas digitales.

Se explica que el Banco Central Europeo indica diferencias básicas entre las monedas virtuales y los esquemas financieros electrónicos, por ejemplo, el dinero electrónico utiliza una unidad de valor tradicional y reglamentada, mientras que las digitales no están reglamentadas y usan dinero “ficticio”.

La facilidad es uno de los mayores beneficios de las monedas digitales y del dinero electrónico, comprarlas en ciertos servicios de intercambio puede requerir procesos de registro, pero, en algunos casos solo es suficiente con proporcionar fondos.

La moneda digital del momento es el Bitcoin, que combina criptografía con una arquitectura peer-to-peer, lo que dificulta la identificación de usuarios sospechosos y la obtención de registros de transacciones. Aun así, la descentralización no está libre de vulnerabilidades.

Los intentos de cerrar los servicios de monedas digitales han provocado que los criminales simplemente transfieran sus negocios a otros lugares. A pesar de ser una propuesta atractiva para los ciberdelincuentes, las autoridades mundiales trabajan juntas con el sector privado para identificar y arrestar a los individuos que operan dichas plataformas.

El informe indica que las monedas virtuales no van a desaparecer, pues a pesar de los aparentes desafíos presentados por ataques DoS (denegación de servicio), el uso de estos servicios de intercambio para el lavado y la ciberdelincuencia, también hay muchas oportunidades para usos legítimos.

“Ignorar esta oportunidad de mercado puede costar a los posibles inversores legítimos una facturación significativa, pero la imposibilidad de hacer frente a los riesgos potenciales puede costar mucho más”, afirmó Raj Samani, vicepresidente de McAfee para la región EMEA.