Bajo crecimiento del país se debe a instituciones débiles

El investigador de la SDSU, James Garber, asegura que la falta de crecimiento económico en los países latinoamericanos se debe a que sus sistemas han fallado

Tijuana

El bajo crecimiento económico de México se debe principalmente a la debilidad de sus instituciones, tanto empresariales como gubernamentales, sostuvo el investigador de la Universidad Estatal de San Diego (San Diego State University), James Garber.

Además, indicó que otro de los factores que han afectado la tasa del crecimiento en los últimos años fue la declaración de guerra contra el narcotráfico que emprendió el gobierno de la República y que Estados Unidos apoyó.

Como ejemplo, Garber explicó que en 1993, Baja California mantuvo una tasa de crecimiento per cápita de 1.128 y que para 2000 creció a 1.214, pero que una década después -en 2010- disminuyó a .963.

"Las medidas (de crecimiento económico) para México no son muy buenas, son la mitad más baja del mundo, un poco menos que el promedio del mundo, voy a decir...también podemos ver como explicación de la falta de crecimiento la debilidad de las instituciones que tiene América Latina", apuntó.

Garber sostuvo que con la guerra contra los grupos criminales, las medidas de seguridad de Estados Unidos se intensificaron, lo que originó pérdidas económicas por los largos tiempos de espera para cruzar la frontera.

El investigador también explicó que mientras la tendencia marca una baja en el crecimiento económico de los municipios mexicanos, ubicados en la frontera norte, los condados estadounidenses van hacia la alza.

"Yo quiero decir que la frontera da pero también toma...es decir, que la proximidad a Estados Unidos puede ser una ventaja (para otros países) pero depende también del entorno económico o de la época", mencionó.

Gaber señaló que en los últimos años algunas políticas públicas de Estados Unidos, como la deportación de mexicanos, han afectado el crecimiento del país.

Explicó que en el caso de Baja California, a pesar de ser un estado con una tasa alta en la creación de empleo, también se ha convertido en un receptor de migrantes, extranjeros y nacionales, que quedan varados sin algún tipo de protección social.