Crecimiento es sinónimo de compromiso social

Las empresas no piensan en la responsabilidad social porque no identifican la cadena de valor.
Proyectos con la comunidad
(Especial)

Ciudad de México

La cadena de valor es clave para poner en marcha programas de Responsabilidad Social (RS) enfocados a la vinculación con la comunidad, pero de acuerdo con un estudio elaborado por la agencia ResponSable, 53% de las empresas no cuenta con un mecanismo para identificar a sus partes interesadas.

Esto representa un problema para la RS si se toma en cuenta que uno de los principios de esa forma de gestionar los negocios es la generación de valor compartido. “Si la empresa la hacemos todos —accionistas, trabajadores, proveedores, clientes, generadores de materia prima…—, los grupos relacionados deben tener algún beneficio. El valor generado no es solo para los accionistas”, apuntó Jorge Villalobos, presidente ejecutivo del Centro Mexicano para la Filantropía (Cemefi).

Partes interesadas

El estudio Panorama de la Responsabilidad Social en México 2013 destaca que, de 271 firmas consultadas, 13% señaló que no tiene claro el concepto que, según la norma ISO 26000 de RS, es “un individuo o grupo que tiene interés en cualquier decisión o actividad de la organización”, lo que incluye a toda su cadena de valor.

Al respecto, Sofía González de Aguinaga, estudiante del doctorado en Responsabilidad Social del King’s College London, apuntó que “las empresas no pueden ayudar a su cadena de valor porque ni siquiera saben identificarla; algunas no saben ni cómo definir a sus partes interesadas y el impacto que tienen en la sociedad”. Abundó en que la puesta en operación de programas de RS enfocados a la comunidad apenas comienza en México, por lo que involucrar a grupos de interés se vuelve aún más difícil. “Requiere de un análisis de todos los que interactúan con la compañía, que además de proveedores abarca instituciones, medios, organizaciones civiles y gobiernos”. 

González de Aguinaga agregó que cuando identifican a quienes están en su cadena de valor para incluirlos en programas de vinculación con la comunidad se presenta “el problema de que la mayoría no tiene cómo medir el impacto de dichos programas”. Hizo hincapié en que una herramienta útil para lograr ese objetivo es el Pacto Mundial, la iniciativa de la Organización de las Naciones Unidas para poner en marcha la RS en los negocios a escala global. “Ayuda mucho porque son principios universales. Lo que pasa con la cadena de valor es que a veces una empresa que contrata a un proveedor puede pedirle que cubra los puntos de ese acuerdo; por ejemplo, no emplear a niños. Lo malo es que no tiene un mecanismo para verificar que eso realmente se cumple”.

La iniciativa privada, concluyó González de Aguinaga, “apenas se está dando cuenta de la gran influencia que tiene en las comunidades, pero es algo que está creciendo y se percata cada vez más de lo importante que es ver más allá de sus negocios para ayudar a la sociedad que la rodea, lo que implica mucho más que solo hacer filantropía”.

Éxito a la vista

Desde el punto de vista de Luis Rey Delgado García, subdirector de Comunicación y Relaciones Públicas en Grupo Lala, “no puede existir una empresa exitosa en una comunidad que fracasa. Es una idea central que nos obliga a que toda nuestra cadena de valor y de suministros se perfile en la misma línea”.

Dijo en entrevista que las empresas deben pedir a sus proveedores que tengan algún plan de desarrollo sustentable con responsabilidad social y medirlo para darle seguimiento, aunque reconoció que en su caso, “al ser una empresa grande, no podemos hacer eso con todos”. No obstante, “estamos en proceso de aprendizaje, porque debemos rendir cuentas a mucha gente, a nuestros colaboradores, a las familias y a las comunidades con las cuales operamos”.

Delgado García explicó que para escoger con quiénes comparten programas se enfocan primero en los proveedores críticos, que tienen contratos de largo alcance. “Los acompañamos para saber cómo podemos fortalecer su proceso de administración y mejorar los de calidad, pero al mismo tiempo les pedimos un programa de sustentabilidad. Si hay un contrato de largo alcance, cuentan con recursos para implementarlo”.

Al preguntarle si considera redituable asignar recursos a la RS, respondió que “la sustentabilidad es negocio, pero a largo plazo, porque genera conciencia y ésta te paga”. Destacó asimismo que no todos son proveedores en la cadena de valor, pues “hay acciones enfocadas a la educación, la cultura, el deporte, el estilo de vida saludable que también tiene que ver con otros actores, especialmente las universidades”.

Los medios también pueden ser un aliado de las causas sociales: “Con la gente de Multimedios Laguna hemos hecho un programa muy interesante que está en el portal de internet www.heroeslaguna.com, que impulsa el trabajo de asociaciones civiles con el propósito de reconocer a personas y grupos que de forma anónima hacen el bien en La Comarca”.

Las alianzas se dan de igual manera entre grupos de empresas, como la que se registró entre Coparmex y México Evalúa “para recomponer el tejido social y medir el impacto del delito y gestionar con las autoridades”.

“El futuro de los negocios debe ser la colaboración. Cada vez queda más claro que las empresas que se unen con un compromiso social son las que van a permanecer”, concluyó.


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