• Regístrate
Estás leyendo: Crean un motor capaz de impulsar ‘nanobots’
Comparte esta noticia
Sábado , 21.07.2018 / 07:08 Hoy

Crean un motor capaz de impulsar ‘nanobots’

La potencia del ANT se da mediante una serie de golpes de pistón a una escala microscópica.

Publicidad
Publicidad

Clive Cookson

Los científicos desarrollaron un motor microscópico, el más pequeño del mundo, del que dicen es el primero que tiene la capacidad de impulsar nanobots, incluidos los robots médicos que podrían viajar a través del cuerpo.

El prototipo del dispositivo, conocido como un nano-transductor motriz (ANT, por su sigla en inglés) combina bolas de oro microscópicas con un gel de un polímero especial. Genera una fuerza de propulsión a una escala microscópica que es 100 veces mayor por unidad de peso que cualquier motor o músculo conocido.

“Durante años la gente habla acerca de fabricar nanobots, pero todavía no existen”, dice el profesor Jeremy Baumberg, líder del proyecto de la Universidad de Cambridge. “¿Por qué no? Porque hasta el momento no había forma de hacer que se movieran a través de los líquidos, que es como nadar en melaza a esa nanoescala, ya que las fuerzas moleculares son muy fuertes”.

Agrega que los motores ANT, que describió por primera vez en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences, proporcionarán suficiente energía. “Al igual que las hormigas verdaderas que ofrecen gran fuerza para su peso”, dijo. “El reto que enfrentamos ahora es cómo podremos controlar la fuerza para las aplicaciones de nanomáquinas”.

El ANT se alimenta por una reacción física más que por una química. Contiene nanopartículas de oro, cada una de alrededor de 0.06 micras o una milésima parte del diámetro de un cabello humano, en agua como el polímero estilo gel llamado Pnipam.

Cuando se supera la temperatura crítica de 32 grados centígrados, las partículas de oro se unen con el polímero a través de una atracción intermolecular. Cuando desciende por debajo de 32 grados centígrados, el polímero absorbe el agua y se expande repentinamente, y las partículas de oro se separan rápidamente como un resorte.

“Es como una explosión”, dice Tao Ding, otro miembro del equipo. “Tenemos cientos de bolas de oro que se separan a una millonésima de segundo cuando las moléculas de agua inflan los polímeros que los rodean”.

La reacción es rápida y reversible en su totalidad, como se demuestra en los experimentos. Cuando la temperatura vuelve a subir, los ANT almacenan una gran cantidad de energía elástica en una fracción de segundo mientras que el polímero que las recubre expulsa agua a partir del gel y se contrae alrededor de las partículas de oro.

“Todo el proceso es como un nanorresorte”, señala el profesor Baumberg.

El prototipo de ANT utiliza rayos láser para controlar la temperatura del sistema, pero se pueden utilizar otros mecanismos en su lugar. El punto de transición también se puede ajustar, por ejemplo, para establecer un punto de liberación de energía que esté cerca de los 37 grados centígrados, la temperatura normal del cuerpo humano.

El ANT puede impulsar nanobots a través de una serie de golpes de pistón, como los motores de los automóviles, pero en una escala miles de millones de veces más pequeña.

“El concepto puede apoyar a una gran serie de diseños en el futuro”, dice el profesor Baumberg. El equipo trabaja con Cambridge Enterprise, la división de comercialización de la universidad, para desarrollar las aplicaciones prácticas de la tecnología.


Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.