Cada vez menos trabajadores reciben utilidades

Un estudio del Centro de Análisis Multidisciplinario de la UNAM revela que bajó el número de empresas en México que pagan utilidades a sus trabajadores y la reforma laboral contribuyó a ello.
La Secretaría del Trabajo en Coahuila invita a empresas a cumplir con el pago de utilidades.
El 30 de mayo es el último día para que trabajadores reciban utilidades si laboran para una empresa.

Ciudad de México

De diciembre de 2012 al mismo mes de 2013, al menos 2 mil 500 empresas del país modificaron su esquema de contratación, afectando el reparto de utilidades de cerca de cuatro millones de trabajadores asalariados, según un estudio sobre la situación laboral de los mexicanos realizado por el Centro de Análisis Multidisciplinario de la UNAM.

Lo anterior, como consecuencia de los nuevos esquemas de contratación que se incluyeron en la reforma laboral -que entró en vigor en diciembre de 2012-, entre los que destaca otorgar contratos por tiempo determinado, temporada y capacitación inicial.

Luis Lozano, coordinador del Centro de Análisis Multidisciplinario (CAM), explicó que con dichas modificaciones el derecho de antigüedad de los trabajadores se vio impactado y, por consiguiente, también la posibilidad de acceder al cobro de utilidades.

La Ley Federal del Trabajo establece que los empleados podrán cobrar dicha prestación cuando hayan trabajado por lo menos 60 días en empresas cuyas ganancias netas fueron de 300 mil pesos o más, según su declaración fiscal 2013, y que tengan más de un año de funcionamiento.

Reparto de utilidades, en peligro de extinción

El estudio, basado en encuestas propias y cifras de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, reveló que del total de población ocupada hasta diciembre de 2013, 55 por ciento lo hacía en la informalidad y 45 por ciento en la formalidad.

"Del total de trabajadores en la formalidad, 63 por ciento no recibe reparto de utilidades. Es por eso que decimos que el pago de utilidades está en peligro de extinción", destacó Lozano.

Con el coordinador del Centro de Análisis Multidisciplinario coincide Alfonso Bouzas, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien afirma que el reparto de utilidades en el país está por desaparecer.

"La prestación ya es prácticamente inexistente y no visualizo un mejor panorama para los próximos años, porque cada vez los trabajadores y los sindicatos tienen menos empoderamiento", aseguró el académico.

El especialista consideró que son tres los factores que influyen en que los trabajadores no reciban el pago de utilidades: no hay posibilidad de obligar a los empresarios a pagar utilidades; los trabajadores prácticamente han perdido su derecho de antigüedad y los sindicatos carecen de información sobre el monto de ganancias de la empresa, lo cual les impide conocer a detalle el monto de utilidades netas que reportó la compañía en su declaración fiscal.

La legislación actual establece que las empresas deben repartir entre sus trabajadores 10 por ciento de las utilidades netas que recaudaron durante el año y reportaron en su declaración fiscal. El monto que le corresponde a cada trabajador se establece conforme al salario y los días trabajados.

La actuación de Profedet

Con base en el estudio, Luis Lozano aseguró que a pesar de no recibir las utilidades que les corresponde, la mayoría de trabajadores ya no hace reclamo de utilidades porque no existe una defensa jurídica capacitada al respecto.

"La Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (Profedet), que es la que atiende las quejas por el no pago de utilidades, está rebasada", declaró.

Al respecto, Minerva González, coordinadora del centro integral de servicios de la Profedet, indicó que en lo que va de 2014 la dependencia ha recibido cerca de dos mil asesorías relacionadas con utilidades.

Consideró que "es muy poco tiempo para hacer un cálculo sobre si es alto o bajo el número. Lo que sí puedo destacar es que el año pasado recuperamos en utilidades 8 millones 800 mil pesos, sólo en la etapa de conciliación".

En contraste con las afectaciones que según los especialistas generó la reforma laboral, González afirmó que la modificación a la Ley Federal del Trabajo logró incrementar las sanciones para las empresas que no repartan utilidades.

"La empresas tienen 60 días posteriores a la presentación de la declaración anual para el pago de utilidades. En caso de no hacerlo se les aplicarán multas desde los 50 hasta los 5 mil salarios mínimos vigentes. Anteriormente las sanciones eran de 20 salarios mínimos, aproximadamente", detalló.

La funcionaria aseguró que con el aumento en el monto de las sanciones, la reforma laboral buscaba disminuir el número de empresas que incumplen con esta prestación.