Continúa “apetito” por licitaciones petroleras

De acuerdo con la Comisión Nacional de Hidrocarburos, hay 59 empresas preinscritas en los tres procesos licitatorios lanzados.
Empresas buscan extraer hidrocarburos.
Empresas buscan extraer hidrocarburos. (Claudia Guadarrama)

México

Ya son 59 las empresas que están en el periodo de precalificación de los tres procesos licitatorios que ha lanzado hasta el momento la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) como parte de la Ronda 2.

En la 2.1, que corresponde a 15 bloques de exploración y extracción en aguas someras, de las 29 interesadas, 27 están iniciando su precalifiación, siendo la licitación más concurrida de las tres.

En esta fase se encuentran empresas como BP, Chevron, Ecopetrol, ENI, Petrobal, Patronas, Pemex, Repsol, Shell, Sierra Oil & Gas, Statoil y Total.

En lo que corresponde a la 2.2, donde el gobierno oferta 12 áreas contractuales para la exploración y extracción de hidrocarburos en tierra, apenas son nueve empresas las que han iniciado su precalificación, de las 18 que inicialmente mostraron interés.

En esta también se observa a Ecopetrol y a Total, así como a Newpek, que pertenece a la mexicana Alfa, a Geo Power Solución, Gran Tierra Mexico Energy, Iberoamericana de Hidrocarburos, Jaguar, Perseus y Tecpetrol.

Finalmente en la 2.3, también para campos terrestres, en la cual se ofrecen 14 áreas contractuales, se ve un mayor interés, pues hay 23 compañías en proceso de precalificación, entre ellas Carso Oil and Gas, y repiten varias de las que están en la 2.1 y 2.2.

Según el gobierno federal, tanto la 2.2 como la 2.3 tienen la finalidad de extraer gas seco y húmedo.

Otros objetivos de dichas licitaciones son promover la exploración en zonas terrestres donde hay capacidad productora probada; aprovechar y adaptar la infraestructura existente para conectar zonas productoras y consumidoras, así como atraer inversión y generar empleos.

En tanto que la 2.1, de aguas someras, busca atraer empresas con la capacidad para desarrollar proyectos en estas áreas; iniciar producción en el menor plazo posible y, al igual que las otras, fomentar la creación de empleos y asegurar mayores ingresos, así como elevar el nivel de reservas probadas y probables, y una mayor producción de petróleo y gas; de esta licitación se esperan los primeros barriles dentro de cuatro años.

El modelo licitatorio mexicano de contratos de exploración y extracción de hidrocarburos, creado por la reforma energética, se ha convertido en un referente internacional por los altos estándares de transparencia.