¿Llegó la hora del final del comercio mundial?

Aunado a la victoria del magnate en EU, el referendo en Italia y los comicios en Alemania y Francia amenazan la estabilidad económica.
La ultraderechista Marine Le Pen, presidenta del Frente Nacional, contenderá el próximo año por la presidencia de Francia.
La ultraderechista Marine Le Pen, presidenta del Frente Nacional, contenderá el próximo año por la presidencia de Francia. (Claude Paris/Reuters)

¿Es momento para que los gestores de fondos compren activos ultraseguros —las llamadas operaciones del fin del mundo—, ya que la elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos anuncia un nuevo periodo de gran incertidumbre para los inversores?

A pesar del aumento de las acciones de EU por las expectativas de los recortes de impuestos y el gasto de infraestructura de Trump, los gestores de fondos pueden entrar en un periodo de inestabilidad extrema ya que una reacción populista amenaza con crear estragos en los mercados.

Se supone que un rayo no cae dos veces en el mismo lugar. Pero después del referendo del brexit en junio y de la victoria de Trump la semana pasada, existe el peligro de que ocurran más sustos populistas y que sacudan el mundo en los siguientes meses.

El gobierno italiano se enfrenta a la posibilidad de un revés en un referendo constitucional el próximo mes; la líder del Frente Nacional, Marine Le Pen, podría ganar la presidencia francesa el próximo año, mientras que Angela Merkel, la canciller alemana, podría perder en las elecciones de su país, también el próximo año. Las victorias populistas en cualquiera de estas votaciones no solo representarán un cambio de rumbo político, sino una transformación total.

Así que, ¿tiene sentido decidirse por las operaciones seguras, en lugar de contar con las llamadas operaciones de estímulos de Trump que aumentó las acciones de EU?

Los bonos de gobierno de Reino Unido, en especial en extremo corto de la curva, pueden ofrecer una buena reserva de valor. Las ganancias en el mercado de los bonos del gobierno británico se revirtieron en las últimas semanas, lo que los hace más atractivos.

También hay una lógica en comprar libras esterlinas a bajos niveles, ya que estos activos de Reino Unido tienen lo que algunos inversores describen como la ventaja de ser los primeros en entrar. El voto de Reino Unido por salir de la Unión Europea en junio ya tuvo su efecto en ellos.

El oro es otro posible refugio para las operaciones, en especial ahora que algunos inversores argumentan que las políticas de Trump podrían ser inflacionarias. El oro se considera una buena cobertura contra la inflación y la  incertidumbre.

Con Trump y otros gobiernos dispuestos a usar la inversión en infraestructura como forma de impulsar sus economías ya que la política monetaria se queda sin gasolina, las acciones que se benefician con este tipo de gasto serán las industrias más obvias en los mercados de capitales.

El posible ajuste de operaciones a partir de la victoria de Trump es interesante. Muestra que el libro de jugadas a raíz de esta elección tal vez no sea el mismo que hubo después del brexit.

Si Trump implementa sus promesas sobre la infraestructura, entonces esto debe ayudar al crecimiento económico, no va a pesar como ocurrió en el caso del brexit. Otro factor que puede ayudar al crecimiento es la probabilidad cada vez mayor de que la Reserva Federal de EU retrase el alza de las tasas de interés. Los mercados redujeron sus expectativas sobre un alza de interés en diciembre.

Esto debe limitar al dólar, que posiblemente toque un límite, incluso si se endurece la Fed. Esto será positivo para los mercados emergentes.

Sin embargo, la retórica y acciones de Trump pueden ser muy diferentes. Podría enfrentarse a la oposición del Congreso en términos de lo que podría hacer sobre el gasto de infraestructura y los recortes de impuestos. Paul Ryan, el líder republicano en la Cámara de Representantes, es fiscalmente conservador, y probablemente va a actuar para limitar a Trump y sus planes.

Otro factor importante es el comercio internacional. Si Trump cumple incluso con la mitad de lo que dijo en términos de proteger a EU y los empleos de los trabajadores estadunidenses de la competencia extranjera, entonces es probable que sufra el comercio mundial y la economía de EU.

Pero, crucialmente, Trump y el brexit pueden ser las señales de alarma de una situación peligrosa. Si el referéndum italiano y las elecciones de Francia y Alemania se saturan por una ola de ira populista y resentimiento, entonces todo el proyecto de la Unión Europea podría entrar en una gran interrogante, al igual que la economía de EU.

Eso deja realmente con muy pocas opciones para los gestores de fondos además de jugar a lo seguro con las inversiones de los clientes. Cuando Lehman Brothers colapsó en 2008, los activos de todo tipo entraron en reversa, con muy pocas excepciones. Si esto se repite en el caso de una creciente reacción populista, las llamadas operaciones del fin del mundo tal vez se limiten a la compra de bonos del Tesoro a corto plazo y el efectivo, y poco más.

David Oakley es corresponsal de asuntos corporativos de FT