Llevar la ciencia a todos, tarea de empresas y organizaciones

Divulgar el conocimiento es clave en el desarrollo sostenible de una nación, por lo que Papalote Museo del Niño realiza esa labor social a través de alternativas lúdicas.
La ciencia es clave en el desarrollo sostenible de un país, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas.
La ciencia es clave en el desarrollo sostenible de un país, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas. (Ilustración: Arturo Black Fonseca)

Ciudad de México

La ciencia es clave en el desarrollo sostenible de un país, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas, por lo que divulgarla entre la juventud mexicana a través de alternativas lúdicas es uno de los objetivos de empresas y organizaciones socialmente responsables. Tal es el caso de la farmacéutica de origen alemán Bayer que, con la finalidad de estrechar y mejorar el vínculo con la comunidad, ayuda con la aportación y el patrocinio para la construcción, habilitación y mantenimiento de dos laboratorios en México conocidos como Bylab, uno en Papalote Museo del Niño Chapultepec y el otro en el museo Universum de la UNAM.

Esta forma de laboratorio tuvo su origen en Alemania desde hace aproximadamente 18 años, y en México llevan funcionando poco más de un lustro. La sede de Chapultepec ya suma un aproximado de 200 mil visitas, lo que coloca a esa instalación como la más concurrida del mundo por parte de alumnos de escuelas primarias y secundarías que acuden a hacer experimentos de acuerdo con su nivel educativo. En Universum las actividades están diseñadas para jóvenes de preparatoria y universidad.

“Durante 30 minutos las personas viven la experiencia de ponerse la bata y hacer un experimento. Si de todos los que nos han visitado conseguimos un futuro científico, nuestro trabajo de vinculación con la comunidad al ser socialmente responsable valió la pena, porque queremos que la ciencia sea vista de una manera más interactiva y que genere interés fidedigno por parte de nuestros visitantes”, comentó en entrevista Peter Klees, responsable de Comunicación y Asuntos Públicos de Bayer de México.

“Nuestra labor en este laboratorio educacional es contribuir para que los niños, adolescentes y adultos tengan un fehaciente interés por la ciencia, que entiendan y reconozcan que no es difícil y mucho menos aburrida, a través de experimentos que incrementan su dificultad de acuerdo a la edad de nuestros visitantes”, agregó.

Al respecto, Rossana Peto y Jorge Pech, responsables del Baylab en Papalote, detallaron que “quienes nos visitan llegan a descubrir cómo la ciencia les ayuda a comprender fenómenos, por ejemplo, tenemos una actividad en la que los niños comprenden por medio de experimentos el clima de la Ciudad de México y cómo pueden combatir la contaminación. Otro experimento sirve para que puedan entender cómo funciona un antiácido efervescente”.

INSTALACIÓN REMODELADA

Rubén Pizá, director Comercial y de Desarrollo de Papalote Museo del Niño en CdMx, mencionó que, tras 19 meses de remodelaciones y con una inversión de 700 millones de pesos, a poco más de un año de haber reabierto sus puertas la organización sigue con la misma ideología que en sus inicios, apoyando a los más vulnerables y necesitados.

“Diariamente tenemos el honor de recibir cerca de 5 mil visitantes a este nuevo papalote. Su renovación está basada en dos pilares, nos enfocamos mucho en reinventar los espacios y hoy en día tenemos seis nuevas áreas (Mi hogar y mi familia, Mi ciudad, El viaje inicia, Mi cuerpo, México vivo y Laboratorio de ideas), con cerca de 108 exhibiciones, de las cuales 95 son totalmente nuevas y enfocadas a crear conciencia ecológica, ya que se incorporaron tecnologías nuevas que nos permiten un ahorro aproximado de 25 por ciento en el consumo de energía y 90 por ciento en el consumo de agua con nuestro sistema de captación de agua pluvial”, detalló Pizá.

“El museo se planteó desde sus inicios con la idea de ser una asociación civil sustentable, por ello es que seguimos sumando y aportando con nuestros proyectos de Responsabilidad Social, como desde el inicio, a través de nuestro programa Papalote para Todos, ya que con esta iniciativa brindamos la oportunidad a los más vulnerables de conocer el museo y disfrutar de sus instalaciones sin costo alguno una vez por año durante todo un día. Consideramos que este segmento de la población que no tiene los recursos para pagar su admisión al museo también tiene derecho a vivir las experiencias al tocar, jugar y aprender en nuestras instalaciones”, destacó el directivo.

Esta loable acción, que es el proyecto bandera del museo, se encarga de buscar y conseguir fondos de cualquier empresario o donatario del país para que los recursos sean utilizados para transportar de forma gratuita y algunas veces dar un refrigerio a los niños de las comunidades más necesitadas. A su recorrido se le adiciona una función en la Megapantalla IMAX o en el Domo Digital.

“Básicamente, en Papalote Chapultepec lo que buscamos es brindar experiencias para cualquier edad, nos fijamos metas como proyecto social y con la próxima denominación de IAP (institución de asistencia privada) estamos seguros de que todas nuestras acciones impactarán a un mayor número de pequeños y a sus familias. Queremos que cada año los niños vuelvan a vivir la experiencia”, destacó Pizá.

Oscar, un pequeño de siete años beneficiado por Papalote para Todos, comentó que “visitar el museo ha sido muy padre, nunca pensé que podía conocer y divertirme tanto en un solo lugar, aunque luego no tenemos para comer, mi mamá me prometió que si le echo muchas ganas a la escuela el próximo año podremos volver a visitar el museo. Me gusta la ciencia y los experimentos, cuando sea grande seré un gran investigador y evitaré la contaminación y la delincuencia”.