CdMx diseña su ruta para no contaminar

La capital mexicana trabaja en el diseño de su propio plan para eliminar de la circulación todos los autos que funcionan con diésel a más tardar en 2025.
Nube de contaminación en la Ciudad de México.
Nube de contaminación en la Ciudad de México. (Shutterstock)

México

Desde hace años la Ciudad de México, París y Madrid enfrentan un problema en común: rebasan los niveles de contaminación recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Sin embargo, estas ciudades no emprenderán la misma ruta para tratar de reducir sus emisiones de carbono y así mejorar la calidad de vida de sus habitantes.

Su elevada altura, su inmensa densidad poblacional y su ingreso per cápita, son factores que han obligado a que la Ciudad de México busque una ruta diferente para concretar la meta de eliminar por completo el uso de vehículos que funcionan con diésel a más tardar en 2025, y así dar un paso importante para disminuir sus niveles de contaminación.     

Durante la Cumbre de Alcaldes C40, los gobiernos de la Ciudad de México, Madrid y París acordaron prohibir la circulación de automóviles a diésel a partir de 2025. A su vez impulsarán el desarrollo tecnológico, como por ejemplo, mediante el mayor uso de vehículos eléctricos, de hidrógeno e híbridos. 

Para lograr este propósito, los alcaldes de las tres ciudades solicitaron abiertamente a la industria automotriz que contribuya de manera importante para lograr transitar del uso de vehículos de combustión interna hacia algunos que utilicen tecnologías que sean mucho más limpias.

ENTRAN ARMADORAS

En México, dicho anuncio tomó por sorpresa a las armadoras de automóviles; sin embargo, coincidieron con la idea de que es necesario reducir las emisiones contaminantes, por lo que expresaron la intención de reunirse a la brevedad con el Gobierno de la Ciudad de México para concretar un plan estratégico con miras a 2025.

El presidente de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (Anpact), Miguel Elizalde, y el presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), Eduardo Solís, señalaron que desconocen los detalles del plan que está detrás de la meta trazada por los alcaldes de París, Madrid y la Ciudad de México, que busca quitar  de circulación los vehículos que funcionan con diésel a partir de 2025.

 En entrevista, ambos representantes de la industria, coincidieron en la importancia de conocer el plan preciso que busca implementar el gobierno de la Ciudad de México, toda vez que argumentan, no haber sido consultados al momento que se realizó este anuncio.

“El problema no es solo introducir a las nuevas tecnologías, sino sacar a las tecnologías obsoletas que están circulando, son cerca de 20 mil microbuses que se tendrían que renovar. Se tiene que contribuir a que las medidas sean sustentables y objetivas. Lo importante no es avanzar rápido, sino que los pasos sean firmes, estructurales y que los objetivos sean duraderos”, sostuvo Miguel Elizalde.

Los dirigentes de ambas asociaciones que aglutinan a diversos productores de vehículos ligeros y pesados que operan en el país, sostuvieron que  necesitan saber con suficiente anticipación qué es lo que se quiere lograr específicamente, así como contar con el apoyo necesario para trabajar en conjunto con las autoridades.

En este sentido, destacaron que si se tiene un plan de renovación vehícular y de reducción, sin duda estarían dispuestos a trabajar de la mano con el jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera.

ÚNICA

Además de que no se conoce con todos su detalles la estrategia que está detrás de la meta de eliminar los vehículos a diésel, también se desconoce si serán sacados de circulación solo las unidades de reparto, solo los vehículos pesados o todos.

Al respecto, Miguel Elizalde dijo que es necesario elaborar un traje a la medida que pueda reducir la contaminación en la capital del país, tomando en cuenta cada una de las particularidades que tiene la ciudad.

Solo al considerar la altura de la ciudad de México —que es de alrededor de 2025 metros sobre el nivel del mar—, el ingreso per cápita de los ciudadanos, el costo del transporte, así como la densidad de la población, hacen necesario un plan específico para la Ciudad de México.

“Ni París, ni Madrid están a la misma altura que la Ciudad de México. El número de viajes, el nivel de ingresos per cápita de los habitantes, las tarifas de transporte son diferentes. En París el costo de un viaje sencillo de transporte urbano para pasajeros, es de 2.40 euros, es decir, más de 50 pesos, cuando en México la tarifa es de entre 5 y 7 pesos. No son comparables; sin embargo, la introducción de nueva tecnología tiene un costo, agregó Elizalde.

El representante de la industria fabricante de vehículos pesados y autobuses, comentó que entre más limpia es la tecnología, se requiere de mayor inversión. Lo que significa que si se requiere lograr o tener más impacto en el medio ambiente, se debe obtener una combinación de tecnologías que sea adecuada.

Para solucionar el problema de la contaminación, destacó el directivo, no hay duda que una solución de fondo es la renovación de la flota vehícular, toda vez que la flota de autotransporte de carga que circula en México tiene un promedio de 18 años de edad.

Son unidades que están incluso muy por abajo del cumplimiento de normas ambientales como EPA 98 y menos de EURO2, es decir, de las normas de emisiones que se instrumentaron hace poco más de 20 años en Estados Unidos y Europa, dijo el líder de la Anpact.   

Asimismo, resaltó que en el país existe una flota muy antigua que no hay duda que se tiene que renovar, pero debe ser mediante una planeación a corto, mediano y largo plazo, en la que se asegure que la industria automotriz vaya de la mano con las autoridades.

“Deben ser propuestas congruentes a mediano y largo plazo sustentables y sostenibles y que no sea un anuncio de buenas intenciones. Estamos a nueve años de 2025. Coincidimos plenamente con el objetivo, pero para ello es necesario que nos atienda el jefe de gobierno, debemos platicar los detalles”, agregó Elizalde.

En tanto, el director de Desarrollo Económico y Urbano del Instituto Mundial de Recursos en México CTS Embarq, Jorge Macías, coincidió en que la propuesta de quitar los vehículos a diesel hacia el año 2025 debe ir acompañada de una estrategia de renovación vehicular, que contemple quitar poco más de 30 mil microbuses que tienen más de 18 años de existencia.

Por otra parte, el especialista en transporte y medio ambiente, dijo que México aún está muy lejos de lograr adoptar el uso de combustibles alternos porque se requiere de una red adecuada de suministro y de mercados.

 Además, agregó, para que puedan entrar nuevas tecnologías es necesario sacar de circulación a más de 30 millones de vehículos que tienen un promedio de vida que supera los 18 años y que rebasan con crecer todas las normas de emisiones.



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