La caja fuerte, el banco más seguro y el más antiguo

Hay que poner al alcance de cualquier persona la posibilidad de resguardar sus bienes más queridos y, sobre todo, que el cliente se sienta en un banco cuyo objetivo sea el original, y no en uno ...
“No sabemos y tampoco queremos que nos digan qué es lo que guardan”.
“No sabemos y tampoco queremos que nos digan qué es lo que guardan”. (Héctor Téllez)

México

En la antigua Mesopotamia los bancos surgieron antes que el dinero. Su principal negocio era resguardar granos y otras mercancías en palacios reales y en templos, que eran los lugares más seguros; con el paso del tiempo las instituciones bancarias evolucionaron y ese servicio prácticamente desapareció, o en el mejor de los casos ha sido reservado solo para los clientes más poderosos.

Miles de años después, la visión de Max Cukiert lo llevó a fundar Strongmax, un sistema de renta de cajas fuertes, que él mismo califica del lugar más seguro del país para guardar lo más preciado de una persona.

El objetivo de Max como director general de Strongmax, según dice en entrevista, es claro: se trata de volver a poner al alcance de cualquier persona la posibilidad de resguardar sus bienes más queridos y, sobre todo, que el cliente se sienta en un banco antiguo y no en uno actual, en el que la confianza ha disminuido. Strongmax opera desde el año pasado en el Distrito Federal y tiene alrededor de mil cajas; cuenta con planes para duplicar esa cifra y llegar a más estados.

¿Cómo surge la idea de abrir Strongmax?

Por desgracia, surge tras una mala experiencia. Hace unos años trabajaba en una empresa del ramo textil, tenía instalaciones con estándares de seguridad elevados, pero un buen día, durante la noche, unos ladrones hicieron un boquete en el techo, tuvieron tanto tiempo que inclusive cargaron con todo y se lo llevaron en coches de la empresa. Más allá de las cosas materiales, sustrajeron información valiosa para la empresa, sin la cual era posible seguir en operación y, por lo tanto, estuvimos parados mucho tiempo.

¿Por qué optar por ustedes y no por un banco, como es la tradición?

Nuestra seguridad va mucho más allá que la de un banco, incluso que la de un casino; nuestras cámaras pueden ver las placas de un coche a dos cuadras, pero eso el cliente no lo percibe, pues no queremos que le dé miedo, queremos que sienta que está en un banco antiguo, donde la principal función era guardar el dinero y el cliente se sentía cómodo y confiado de guardar sus cosas; no como ahora, que no tiene tanta confianza en el banco, pues está la posibilidad de quiebra y que maneja tus datos personales, eso es algo que no le gusta a las personas.

¿Cómo lo planteaste a los inversionistas involucrados?

Tras el evento que te platico, todos entramos en una etapa de impotencia e incertidumbre. Unos meses después, ya recuperado, pasa por mi cabeza que si hubiéramos tenido guardada la información clave, el problema no hubiera sido tan grave, y me doy cuenta de que los lugares seguros son los bancos, pero solo brindan ese servicio a sus clientes premium, y la tendencia es que pronto lo dejarán de dar. Entonces investigo y encuentro que en el mundo hay empresas de resguardo con seguridad más alta que los mismos bancos, se lo planteo a los inversionistas, les agrada la idea y surge el capital para Strongmax.

Catalogas el lugar como el más seguro para guardar bienes, ¿qué lo hace impenetrable?

Para ser uno de los lugares más seguros del mundo nos acercamos a una compañía de Israel que nos guiará, ellos son los mejores en el mundo en desarrollar tecnología de seguridad. Los más altos estándares nos los dan la suma de tres tipos de seguridad: la física, que es todo el blindaje que tiene el perímetro; la electrónica, que son las cámaras, sensores y sistemas de acceso sofisticados e interconectados, y el diseño de la planta, que consiste en una bóveda de más de 150 toneladas impenetrable y que además está volada.

¿A qué te refieres con volada?

Quiere decir que el área de la bóveda no tiene colindancia con ninguna pared, con ello evitamos que alguien pueda intentar hacer un agujero desde esos puntos. Pesa 150 toneladas y está en un espacio flotado; es decir, si un maleante pudiera traspasar la seguridad, no podría llegar a la bóveda inmediatamente, y ahí entra la seguridad electrónica y la gente que está vigilando. Siempre digo que es como Big Brother, pues solo dos cuartos privados no tienen cámaras, y es para que el cliente vea sus artículos.

Guardar bienes ajenos es delicado, ¿qué permisos tienen de la autoridad?

Era tan alta la inversión de este servicio pues que lo primero que buscamos era la viabilidad legal y eso automáticamente brinda certidumbre a las personas. Hay varias leyes y reglamentos a las que una empresa de este ramo se debe apegar, pero no hay una empresa como nosotros en México, así que buscamos la regulación, y nos fue complicado, porque el sistema legal no incluía un giro así; abrimos brecha y conseguimos un permiso de la Secretaría de Seguridad Pública, ya saben perfectamente quiénes somos y es absolutamente legal y perfectamente regulado.

¿Qué seguridad dan al cliente de que no se perderá el bien guardado con ustedes?

Nosotros no nos hacemos responsables si algo sucede por una única y simple razón, ya hemos hecho todo lo humanamente posible para que nada pase; es decir, nuestra bóveda es absolutamente segura contra un robo, un incendio, un terremoto o una inundación, pero es un hecho que aun así la gente sigue nerviosa, por eso ponemos a su alcance un seguro con una compañía privada; ellos aseguran la caja que el cliente tiene con nosotros, pero por el alto grado de seguridad que tenemos, la prima que pagan es insignificante, te hablo de 1 por ciento de la suma asegurada, cuando por lo regular es de alrededor de 11 por ciento.

¿Por qué no aseguran ustedes directamente?

Es un tema de privacidad del cliente. Lo que ofrecemos es seguridad y privacidad, no sabemos y tampoco queremos que nos digan qué es lo que guardan, por eso no podemos dar su nombre a la aseguradora, por eso es el cliente quien hace el trato con la aseguradora con la que tenemos convenio. El trato no es por un objeto en específico, sino por un monto, así que inclusive la caja puede estar vacía y si hay un siniestro, la aseguradora paga la suma protegida.

En México la cultura de prevención es pobre, ¿cuál es su objetivo?

Queremos cambiar eso, pues es una paradoja que en lugares más desarrollados, que tienen tasas de criminalidad muy bajas, es donde ese tipo de negocios son más exitosos, gracias a la cultura de la prevención. Lo que queremos es llegar a la máxima población posible, pero sin que el precio sea un filtro para ello; si alguien tiene algo que guardar el precio no será un obstáculo, porque nuestros costos van de 4 mil 500 pesos al año en adelante, dependiendo de la caja.

¿Cuáles son sus planes en el corto plazo?

Ahora solo tenemos una bóveda en el Distrito Federal, ahí contamos con mil cajas de cinco tamaños, pero en el corto plazo duplicaremos la cantidad. Conforme vayamos viendo la demanda de la población analizaremos la opción de abrir el negocio en otros estados. El plan es consolidarnos perfectamente antes de empezar con el crecimiento.