Con refresco natural, un alemán seduce a México

Búho Sodas es una marca creada por Román Gaa, la cual quiere aprovechar el sabor de frutas locales para competir con las grandes embotelladoras del país.
Según la OMS, el consumo per cápita de refresco de los mexicanos durante 2017 fue de alrededor de 162 litros.
Según la OMS, el consumo per cápita de refresco de los mexicanos durante 2017 fue de alrededor de 162 litros. (Especial)

México

“Al lugar que fueres, haz lo que vieres”, una frase que el empresario alemán Román Gaa memorizó y supo ejecutar para crear una marca de refrescos alternativa. La historia data de 2006, cuando viajó a México con motivo de un intercambio estudiantil en el Tecnológico de Monterrey; ahí se dio cuenta de dos cosas: que en el país es común ver puestos de fruta en casi toda la ciudad, y que la gente local consume una gran cantidad de refresco.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2017 el consumo per cápita de refresco en México fue de 162 litros al año, lo que ubicó al país 45 litros arriba de la población estadunidense.

Tras su estancia estudiantil, Gaa regresó en 2014 a México con la idea de utilizar dos puntos que consideró no estaban atacando las compañías del país. Fue así como surgió Mima Sodas, con la cual creó Búho Sodas.

“Una de las cosas que más me gusta de México es que en cualquier esquina hay oferta de fruta para comer y muy buena, lo que no tenemos en Alemania. Pensé que es un país con muchos recursos naturales que no se aprovechan para hacer una buena bebida”, dijo.

Entonces, el alemán, quien estudió ingeniería industrial y nunca había tenido algún acercamiento con la producción de refrescos, investigó el proceso y junto con algunos compañeros realizó pruebas de sabores.

“Entre amigos probamos para conocer el paladar y el gusto del mercado, poco a poco comenzamos a definir la marca; yo escribí el plan de negocios. Eso fue un proceso de varios meses”, añadió.

El lanzamiento de los prototipos fueron hechos en algunos restaurantes y bares, propiedad de sus amigos, y la aceptación de los productos fabricados con fruta y endulzados con agave y estevia, que según su fundador, tienen 64 por ciento menos kilocalorías que un refresco promedio, tuvieron buena aceptación en las pruebas de lanzamiento.

“Tuvimos una respuesta muy buena, fue ahí que nos dimos cuenta de que la gente busca otras opciones. Para ellos es mejor una bebida natural, sin conservadores. Y aunque la respuesta fue muy buena, todavía tuvimos que realizar otros ajustes para perfeccionarla”, expuso.

El plan fue instalarse en Querétaro, estado donde están sus oficinas, centro de distribución y bodega principal porque a nivel logístico es un territorio que permite un fácil acceso a los grandes puntos de consumo del país como Guadalajara, Ciudad de México y Monterrey; en tanto, la planta productora se ubicó en Puebla.

Los insumos son 98 por ciento mexicanos, desde la botella hasta la mezcla, indicó. El agave proviene del estado de Jalisco, mientras que el origen de los jugos varía dependiendo de la temporalidad de los frutos. El 2 por ciento restante se trata de colorantes naturales, importados principalmente de Alemania.

“La gente busca opciones más sanas, quieren saber de dónde vienen y qué contienen, quieren alimentos más transparentes”, dijo.

La empresa tiene presencia en cadenas de retail como City Market, Fresko, La Comer y Superama, así como en algunos restaurantes y cafeterías. Asimismo, hace siete meses comenzaron a exportar productos a países como Australia, Nueva Zelanda, Hong Kong, España y Dinamarca. Este año buscarán la entrada a Canadá.

“Somos los más pequeños en el mercado, pero a la vez eso es una gran ventaja porque tenemos toda la flexibilidad que las grandes compañías no tienen para probar nuevas cosas, eso nos permite encontrar y definir bien nuestro nicho de mercado”, sostuvo.

Búho Sodas tiene 18 meses en el mercado y cuenta con sabores limón-menta, naranja-mandarina, mango, maracuyá y tamarindo-chile; el fundador de la compañía indicó que hay dos lanzamientos más en puerta, además de la incursión de botellas con agua mineral.  

Flechazo

Román Gaa es un alemán que llegó a México en 2006 en un intercambio estudiantil del Tecnológico de Monterrey.

Idea

En su estancia en México se dio cuenta de la basta oferta de fruta y del alto consumo de refresco de la población.

Gas

Según la OMS, el consumo per cápita de refresco de los mexicanos durante 2017 fue de alrededor de 162 litros.