En el bolsillo “deberán reflejarse los cambios”

La prioridad ahora es que se aprueben las leyes secundarias en materia energética y en telecomunicaciones: Daniel Calleja.
El nuevo presidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas.
El nuevo presidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas. (Cuartoscuro)

México

Las reformas estructurales propiciarán el crecimiento y las inversiones, pero sus beneficios deberán reflejarse en el bolsillo de la población, consideró el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).

Daniel Calleja Pinedo, nuevo presidente del organismo, consideró de claroscuros el desempeño de la economía mexicana en 2013, pues creció muy por debajo de lo estimado, pero se aprobaron las principales reformas económicas postergadas por 15 años.

No obstante, subrayó, “haríamos mal si echáramos las campanas al vuelo” por la sola aprobación de estas reformas, pues lo importante es que estas medidas mejoren la calidad de vida de la sociedad.

Propuso, además realizar los ajustes necesarios al Pacto por México, firmado en diciembre de 2012 entre el Ejecutivo y los principales partidos políticos, para que continúe y retome las “batallas” pendientes del país, entre ellas la desigualdad existente.

En entrevista, el directivo consideró que 2013 fue un año de claroscuros, pues la economía crecerá solo 1.2 por ciento, muy por debajo de la estimación del gobierno de 3.5 por ciento, debido al aplazamiento del gasto público en el primer semestre, la crisis del sector de la construcción y el débil desempeño de Estados Unidos.

La parte positiva, consideró, es que después de un impasse de 15 años se concretaron las principales reformas económicas estructurales, gracias al Pacto por México entre el Ejecutivo y los principales partidos políticos, el cual creó un ambiente para aprobar los cambios posibles.

No obstante, para el nuevo presidente del IMEF es necesario que las políticas públicas estén alineadas hacia un objetivo común, que es el que se propicie crecimiento en la economía mexicana.

Recordó que la reforma hacendaria aprobada no dejó muy a gusto al sector empresarial ni a la sociedad en general, pues no eleva la base tributaria como se esperaba, por lo que puede retomarse el tema en los próximos años y corregirla.

La reforma energética, continuó, no dará beneficios inmediatos, ya que hasta 2015 puede verse una baja en los precios de este sector, pues primero hay que aterrizar las leyes secundarias respectivas que atraerán, por ejemplo, la inversión extranjera.

Comentó que aunque con el paso de los meses se fue diluyendo el mexican moment que se presentó con el inicio de la administración federal, éste ha regresado tras la aprobación de las reformas estructurales, las cuales influyen en el ánimo de la comunidad financiera e inversionistas extranjeros.

“Hay un ambiente propicio de decir: ‘por fin México hizo su tarea; creo que hicieron lo correcto’”, argumentó Calleja Pinedo.

Insistió en que el haber realizado reformas económicas tan importantes, como la energética o la de telecomunicaciones, que romperán el monopolio en esas industrias, “propiciará inversiones que nos llevarán a los crecimiento”.

Lo importante ahora es que se aprueben las leyes secundarias pendientes en estos dos sectores, corregir la reforma hacendaria, atender asignaturas pendientes, como la inseguridad, y cuidar que el aumento autorizado en el déficit público no se exceda y solo sea coyuntural y transitorio, argumentó.

Sobre si con los cambios logrados en el primer año del gobierno federal puede ser recordado como uno de los más reformadores de las últimas décadas, atajo: “Es muy aventurado, porque falta mucho, lo principal ya se hizo, pero haríamos mal si echáramos las campanas al vuelo”.

En su opinión, primero tiene que cambiar la percepción de la sociedad respecto a que con estas reformas estructurales se están llevando a cabo medidas para mejorar la calidad de vida de la población; “en ese momento podremos hablar de cómo se recordará al gobierno”.