El billete de 500 euros está a punto de morir

La denominación se usa más para ocultar actividades que para comprar, dice Francia.
El papel moneda.
El papel moneda. (Lee Jaen-Won/Reuters)

Bruselas y Fráncfort

Los terroristas internacionales, lavadores de dinero y compradores alemanes de automóviles tendrán que replantearse las opciones de monedas que tienen, después de que el Banco Central Europeo se movió para hacer que el billete de 500 euros sea cosa del pasado.

Si bien muchos europeos nunca vieron los billetes púrpura —y pocas tiendas los aceptan—, éstos tuvieron una presencia destacada en la discusiones de la Unión Europea sobre cómo contener el financiamiento al terrorismo, una preocupación esencial desde los atentados de París.

Rob Wainwright, director de la agencia de la policía europea, Europol, llamó a los billetes de alta denominación la “moneda preferida” de las redes criminales y terroristas, mientras que los responsables de la política se quejan de que muchos de esos billetes no se encuentran en la zona euro, sino en Rusia.

Al hablar ante los legisladores del Parlamento Europeo en Bruselas, Mario Draghi, gobernador del BCE, dio la señal más clara a la fecha de que el billete tiene el tiempo contado, cuando dijo que hay “una creencia cada vez mayor” de que esos billetes se utilizan para propósitos delictivos.

Cuando se le preguntó la semana pasada, Michel Sapin, ministro de Finanzas de Francia, dijo que el billete de 500 euros “se utiliza más para ocultar actividades que para comprar cosas; más para facilitar actividades deshonestas que para que gente como tú o como yo compre algo de comer”.

La semana pasada, los ministros de Finanzas instaron a una revisión de los billetes, pero la decisión sobre el billete de 500 euros recae en el BCE. Aunque Draghi no anunció el fin del billete, se tomó una decisión informal para retirarlo, de acuerdo con personas informadas sobre el asunto.

Sacar ese billete de la circulación será una medida impopular en Alemania, donde existe la tradición de usar los billetes de mayor denominación para las compras grandes.

De acuerdo con un estudio que publicó Europol el año pasado, las tiendas al menudo se niegan a aceptar los billetes de 500 euros. Pero todavía representan un tercio del valor de todos los billetes en euros que hay en circulación.

Destacó el caso de Luxemburgo, que emitió en billetes 87 mil 500 millones de euros en 2013, casi el doble de su PIB, con una “importante proporción” de las altas denominaciones, aunque es uno de los países con “mayor aversión al efectivo” en la zona euro.

Para complicar las cosas, Bild, el periódico de mayor circulación en Alemania, lanzó la campaña “dejen en paz nuestro dinero efectivo” dirigida a Wolfgang Schäuble, el ministro de Finanzas, para protestar por los planes de limitar la cantidad máxima de pagos en efectivo.