La banca debe ser un motor que impulse al país: Santander

Santander desbancó a Banamex como el segundo banco más grande del país, por nivel de activos, y su presidente ejecutivo asegura que el principal objetivo es convertirse en el mejor.
“Cuando la economía crece, los bancos crecen más”.
“Cuando la economía crece, los bancos crecen más”. (Especial)

Ciudad de México

En el complicado contexto económico, producto de la volatilidad en los mercados financieros, la banca debe retribuirle algo a la sociedad y convertirse en un verdadero motor que impulse el crecimiento y el desarrollo del país, indicó Héctor Grisi Checa, presidente ejecutivo de Grupo Financiero Santander México.

Tras dejar la dirección general del banco de inversión Credit Suisse, el primero de diciembre del año pasado, Grisi tomó la presidencia ejecutiva de Santander México; luego de sus primeros tres meses y con motivo de la 79 Convención Bancaria conversó con MILENIO, y sin tapujos afirmó que su objetivo es hacer de Santander el banco más admirado del país.

¿Qué diferencia encuentra entre dirigir un banco de inversión y uno universal, como lo es Santander?

La diferencia entre un banco de inversión y uno universal es bastante importante. Un banco de inversión, como Credit Suisse, se enfoca básicamente en las empresas grandes y en atender a personas físicas de altos ingresos, por ende, tiene pocos clientes y da una atención más personalizada. En cambio, un banco como Santander, aparte de hacer esas cosas, tiene muchas más áreas de atención que implican el manejo de sucursales y todo un mundo de productos de consumo; es decir, mucho crédito en masa y atención a grandes sectores, como las pequeñas y medianas empresas. Podría decir que la banca de inversión es más como un tiro con rifle y la banca universal es más como uno con escopeta; dicho de otra forma, ahora manejo un transatlántico donde la toma de decisiones se basa en planes a largo plazo.

¿Cómo encontró a la institución?

Sin lugar a dudas la encontré con un fuerte crecimiento, y para muestra está la parte del crédito, donde se creció alrededor de 18 por ciento en 2015, dinamismo que es bastante superior a la media del mercado. En lo particular, encuentro un banco con fuerte crecimiento en segmentos claves, como pequeñas y medianas empresas, financiamiento hipotecario y tarjeta de crédito; tal vez debemos mejorar un poco en la parte de los depósitos, pero estamos en una buena posición y también hay que rescatar la destacada participación en proyectos de inversión e infraestructura, donde el banco tiene una gran experiencia.

¿Qué sello quiere imprimirle a Santander México?

Definitivamente, convertirlo en el más admirado en México; es decir, ser un banco en el que los clientes realmente quieran tener una cuenta, porque se dan cuenta de que tiene el mejor servicio, los mejores productos y los precios más justos. Realmente quiero que nos enfoquemos en hacer un banco centrado en el cliente, eso es sin duda lo que estoy buscando.

Por nivel de activos desbancaron a Banamex y se convirtieron en el segundo banco más grande del país, ¿significa algo para ustedes?

Sin duda, se trata del resultado de un trabajo que se ha hecho por años, pero el principal objetivo de Santander no es ser el más grande del sistema, sino en convertirnos en el mejor. Realmente el tamaño no importa si no tienes una rentabilidad, operación de riesgo, políticas y manejos adecuados, y precisamente es en eso en lo que nos enfocamos, por eso conseguimos más clientes y aumentamos nuestro tamaño, qué bueno, pero definitivamente ese no es el objetivo principal de este banco.

La economía no tiene un buen momento, ¿cómo llega Santander y la banca en general a su nueva reunión anual?

Más que otra cosa, lo verdaderamente importante es que nos manejamos como un gremio unido, donde la competencia funciona, dado que es muy alta y muy cruda. La verdad es que hoy ya se tienen arriba de 40 bancos, tanto de nicho e inversión como universales, lo cual genera una gran competencia que ofrece diferentes productos para cualquier usuario. Entonces, estamos unidos y debemos regresarle algo a la sociedad; ser más flexibles y dar mejores servicios, para que al final del camino seamos un motor de crecimiento para el país. Cuando la economía crece, los bancos crecen más, y eso definitivamente es porque el crédito es un motor del desarrollo.

¿Le preocupa que el bajo dinamismo de la economía frene el crecimiento del banco?

La expansión del banco va íntimamente ligada a cómo se desarrolla la economía; es un hecho que si ésta se desacelera el banco también lo hará, este es un efecto muy claro porque vamos muy amarrados, sobre todo un banco de este tamaño está muy pegado a la situación económica del país. Nosotros ahorita, con las previsiones que tenemos, sentimos que la economía crecerá por encima de 2 por ciento; si este no fuera el caso, si tuviéramos caídas en la economía, pues definitivamente nos afectaría, pero no es un escenario que hoy estemos viendo.

¿Son suficientes las medidas hacendaria y monetaria anunciadas en febrero?

Las medidas que tomó el gobierno se nos hicieron acertadas, fueron hechas en un muy buen momento, porque la política cautelosa que ha llevado en la parte del presupuesto sin lugar a dudas ha bajado la volatilidad que se enfrentaba en México. Vemos que el gobierno está siendo cauteloso en el manejo de las finanzas públicas, también sentimos que haber subido la tasa de interés es positivo para bajarle volatilidad al tipo de cambio. Esas decisiones ya se han reflejado en una mayor tranquilidad en los mercados; además, la gente está tranquila y confiada, lo que nos ayuda a que siga consumiendo e invirtiendo.

¿Qué tanto impactará el recorte en el crecimiento?

Sin lugar a dudas es una medida importante, pero no creemos que sean tan grandes como para afectar de manera profunda el crecimiento del país. Creo que los analistas han reducido sus estimados por la volatilidad en el resto de los mercados; la situación que estamos viviendo no es una crisis propiamente de México, sino que estamos importando la volatilidad del resto de los mercados y también estamos siendo presas de la liquidez que tiene nuestra moneda.

“Considero que es mucho más importante tener una disciplina y una estructura sana en el largo plazo que haber mantenido los gastos, pues después es como una borrachera, viene la cruda y todo es más complicado.”

¿El alza de tasas los tiene intranquilos?

Nos sentimos tranquilos; las tasas no se han movido tanto y no ha habido una afectación ni la habrá, porque sentimos que la subida de tasas seguirá siendo paulatina; lo que mata no es la bala, sino la velocidad, y cuando las cosas son paulatinas, el mercado las va absorbiendo poco a poco.

“Yo no veo aumento en los créditos, ni siquiera en los de consumo; el efecto que he visto es que las tasas se han aplanado, por eso no me preocupa el tema, no son las alzas monstruosas que veíamos en años de crisis.

“La gente también está tranquila, los consumidores ya son más sofisticados y por eso estoy seguro de que el crédito seguirá con un importante
dinamismo.”