Café mexicano pierde terreno

La producción se desplomó a su peor nivel en 20 años y el mercado debe recurrir a la importación; la roya, el gran problema.
La producción de café en México a caido a casi la mitad desde su máximo histórico de 6.22 millones de costales en 2000.
La producción de café en México a caído a casi la mitad desde su máximo histórico de 6.22 millones de costales en 2000. (Shutterstock)

La tradición cafetalera del país y la producción en entidades como Chiapas, Veracruz y Oaxaca no alcanza para satisfacer la creciente demanda nacional. Este año se espera la producción más baja de los últimos años y en volumen estará al mismo nivel que la importación: 2 millones de sacos.

Los campos mexicanos se han visto afectados principalmente por dos problemas: el hongo de la roya y el envejecimiento de las plantas de cultivo en algunos estados de la República.

De acuerdo con previsiones de la Unión Nacional de Productores de Café, la producción 2015-2016 será 50 por ciento inferior a la cosecha previa, 2014-2015, cuando el país alcanzó 3 millones de sacos. Esta situación ha provocado que continúen los altos niveles de importación, afirmó Gabriel Barreda, presidente del organismo.

“Las predicciones se han estado ajustando a la baja, se calculaba de 2 millones 900 mil sacos el año pasado, y hoy ya estamos muy por debajo de la estimación. El tema es de la deficiencias de las plantas”, explicó.

De acuerdo con Mark Strobel, analista en Euromonitor International, después de ser un país exportador de grano, México se está convirtiendo en un país consumidor.

“Ser un país consumidor es una gran oportunidad para todos los empresarios, para poder abrir negocios y propuestas nuevas de servicios de café. Hay marcas fuertes como Nestlé que están poniendo el ojo en el café, Coca-Cola, con sus nichos de café o Starbucks, la cual ya tiene su mercado, por lo que el reto es que haya producción para no tener que importar este insumo”, finalizó.

Barreda indicó que el principal factor que los ha afectado, y que no se atendiendo en su momento, fue la aparición del hongo de la roya que entró a México hace cuatro años, y que ya había provocado daño en otros países.

“Se dejó avanzar, en ese tiempo los responsables de Sagarpa no actuaron oportunamente ni con eficiencia; ahora sí lo está haciendo, pero se perdieron tres años”, subrayó.

El empresarios agroindustrial dijo que a lo anterior se suma que las plantaciones tenían muchos años y no estaban fortalecidas.

El miércoles pasado, Jorge Narváez, subsecretario de Agricultura, de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), reconoció que la producción de café en México se redujo 61 por ciento en los últimos siete años.

Afirmó que a través de la Coordinación Integral para la Protección al Café, se está generando una estrategia para resolver de fondo el problema, para lo que se destinarán alrededor de mil 200 millones de pesos para que en un plazo de dos años se eleve la producción a 4.5 millones de sacos.

Meta lejana

Barreda puntualizó que se tendrá que trabajar en muchos aspectos para alcanzar los niveles de 5 millones de sacos anuales que se tenían hace solamente un lustro, para garantizar la permanencia de una cadena de producción de la que dependen 500 mil productores, y que genera alrededor de 2 millones de empleos entre directos e indirectos, en 13 estados de la república.

Para ello, dijo, en una superficie cultivable de alrededor de 700 mil hectáreas, es necesario reponer, por lo menos, el 70 por ciento de las plantaciones que existen, un plan ambicioso que se debe desarrollar durante los próximos cuatro años.

Para tratar de resolver esta situación, a finales del año pasado, la Sagarpa puso en marcha la creación de la Coordinación Integral para la Protección al Café, la cual está implementando acciones para desarrollar la cafeticultura en México y dar seguimiento a los acuerdos que se generen entre autoridades y productores.

Entre las acciones se busca una colaboración intersecretarial para atender de manera integral el componente social del sector del café, así como la consolidación de un padrón confiable que dé certidumbre a todo el sector sobre el buen uso y asignación de los recursos públicos que son destinados al ramo.

Otra de las acciones para la que fue creada la Coordinación es que con la ayuda de la Banca de Desarrollo y los gobiernos estatales, se pueda facilitar el acceso al financiamiento, de manera oportuna y suficiente, para impulsar a los pequeños productores.

Situación global

No obstante la situación que se vive en México, a nivel internacional la producción mundial de café para la cosecha 2015-2016 espera crecimiento debido a una mayor producción en algunos de los principales países productores como Colombia, Vietnam e Indonesia, afirmó la Organización Internacional del Café (OIC).

Agregó que estas producción a la alza, compensarán la caída que se prevé tenga Brasil, líder del ramo y que sufrió afectaciones por temas climáticos.

En su primera estimación sobre la cosecha a nivel mundial, la OIC señaló que producirán alrededor de 143.4 millones de sacos, un alza de 1.4 por ciento desde la cosecha previa, 2014-2015.

Más afición por la bebida

A nivel de consumo interno se vive una situación diferente, puesto que el 2015 cerró con un crecimiento de 20 por ciento per cápita en el consumo de café, para ubicarlo en 2 kilogramos, afirmó León Reffreger, director de la franquicia La Borra del Café.

Lo anterior, explicó, es debido a que el consumo está cambiando desde los productos instantáneos o solubles, a la adopción del café de altura, y que está siendo aceptado por las nuevas generaciones.

Explicó que debido a esta situación se prevé que se pueda duplicar el consumo hacia finales del 2017 o inicios de 2018, hasta llegar alrededor de los 4 kilogramos.

“Las circunstancias en las cuales estamos son las de una industria que está creciendo, el consumo per cápita de café ha ido creciendo a ritmo de 20 por ciento anual, y eso es gracias a lo que los jóvenes están adoptando el consumo de la bebida en el día a día”, subrayó.

Afirmó que aunque el problema de la roya ha impactado en algunos estados donde se produce el grano, no afectado por igual a todos y tampoco esta situación perjudica a la industria que utiliza el insumo, puesto que ellos pueden recurrir a la importación.

Reffreger indicó que actualmente la franquicia cuenta con 16 unidades, pero debido al crecimiento del consumo, y consolidación del negocios de las franquicias, su plan de expansión prevé llegar a las 100 unidades al finalizar 2017, e inclusive abrir algunas en países de Centroamérica.

Explicó que el principal problema que tiene la marca para su crecimiento, y en general para los competidores nuevos, es la lucha por los espacios que tienen con los gigantes de la industria, puesto que muchas veces se les da preferencia a las marcas consolidadas para los mejores lugares de venta.

(Con información de Miriam Ramírez)