Fábricas chinas bajan producción

Analistas se preocupan por una potencial desaceleración en la segunda economía más grande del mundo.
Algunos indicadores sugieren que la economía se está desacelerando más de lo esperado, lo que es una amenaza potencial para el objetivo del gobierno de crecer 7.5%.
Algunos indicadores sugieren que la economía se está desacelerando más de lo esperado, lo que es una amenaza potencial para el objetivo del gobierno de crecer 7.5%. (Petar Kujundzic/Reuters)

El esencial sector manufacturero de China disminuyó significativamente su velocidad en agosto, una señal de una renovada debilidad en la segunda economía más grande del mundo.

El índice de gerentes de compras (PMI, por sus siglas en inglés), que mide la salud de la actividad fabril, cayó por primera vez desde febrero, después de un máximo en los últimos dos años de 51.7 en julio a 51.1 en agosto.

Al mismo tiempo, el índice alterno que publicó HSBC cayó a 50.2 en agosto, por debajo del máximo de 18 meses en Julio de 51.7 y el nivel más bajo en tres meses.

Una lectura por arriba de 50 indica la expansión en la manufactura China, mientras que una cifra por debajo de 50 indica una contracción.

La economía china se ha desacelerado por varios años, pero una brusca corrección en los mercados inmobiliarios en los meses recientes hizo que existiera la preocupación de que la desaceleración pudiera convertirse en algo más que una fuerte caída.

Beijing respondió con una serie de medidas dirigidas a mantener el crecimiento y la mayoría de los economistas y analistas se refieren a ellos como un "mini-estímulo".

"En lo general, las lecturas del PMI de hoy sugieren una disminución en la presión en la economía, como resultado de una menor inversión en los sectores con sobrecapacidad, particularmente en el de la propiedad, que ya no se compensa totalmente por una política de medidas de apoyo", dijo Julian Evans-Pritchard, analista de economía china de Capital Economics, en una nota de investigación.

Otros indicadores sugieren que la economía china se está desacelerando más de lo esperado, lo que es una amenaza potencial para el objetivo del gobierno de crecer 7.5% este año.

El crecimiento del crédito fue muy débil en julio, lo que disminuyó la producción de electricidad y acero bruto el mes pasado en medio de continuas caídas en los precios de las propiedades, ventas e inversión.

Para responder a la debilidad, el gobierno dio a conocer varias políticas nuevas para detener la desaceleración, incluyendo préstamos dirigidos a la agricultura y promesas de más inversión para energía limpia, hospitales, protección ambiental y vivienda.

"Esperamos que el gobierno aumente el despliegue de medidas para apoyar el crecimiento, tales como impulsar la infraestructura y otras inversiones, relajando las políticas del mercado de la propiedad y una mayor flexibilidad monetaria", dijo Louis Kuijs, director de economía china de RBS. "Ese ambiente también reduce el apetito por dejar que el (Renminbi) suba de valor sustancialmente en los siguientes meses".

Algunos analistas dicen que Beijing podria recortar las tasas de interés de referencia por primera vez desde 2012, si el crecimiento sigue quedándose corto en los próximos meses.

La caída en el PMI oficial de agosto fue con base amplia, siendo las mayores caídas en producción y nuevos pedidos.

También cayeron pedidos nuevos de exportación, pero por un margen menor, lo que indica que la debilidad manufacturera del mes pasado fue principalmente el resultado de una falta de demanda doméstica.

Los analistas dicen que la economía también se desaceleró por la campaña que lleva casi dos años del liderazgo comunista para erradicar la corrupción endémica.

Los ejecutivos de negocios y funcionarios dicen que los sobornos todavía son algo común, pero que la cantidad que se solicita ha aumentado, y en algunos casos se ha duplicado, debido que existen mayores riesgos.

Inclusive muchos proyectos que están libres de corrupción no son aprobados porque a los funcionarios les preocupa firmar cualquier cosa que pudiera regresar y afectarles en el futuro.

"La campaña anticorrupción, aunque definitivamente es algo positivo para el crecimiento a largo plazo, ha golpeado a la economía en el corto plazo", dijo Ting Lu, economista de China del Bank of America Merrill Lynch. " La campaña también hizo que los esfuerzos de estímulo del gobierno central sean menos efectivos ya que los funcionarios locales no tienen incentivos para acelerar el gasto fiscal y los proyectos de inversión".