Se aventuraron a venir de Orizatlán al SAT de Pachuca... sin cita

No les será posible acceder a un programa gubernamental que como requisito les solicitaba obligatoriamente contar con el Registro Federal de Contribuyentes...
Llegaron a las 7:15 y lograron entrar a la rcepción hasta las 9:00.
Llegaron a las 7:15 y lograron entrar a la rcepción hasta las 9:00. (Giselle Acevedo)

Pachuca

Después de tres horas de traslado y más de cuatro de espera a las afueras de las oficinas del Sistema de Administración Tributaria (SAT) en Pachuca, un grupo de 12 mujeres del municipio de San Felipe Orizatlán, tuvieron que regresar a sus casas sin haber logrado tramitar su Registro Federal del Contribuyente (RFC), y es que las autoridades hacendarias no se dan abasto.

Con un movimiento de manos que denota preocupación, pues los niños y el marido se quedaron solos y la hora de la comida casi llega, una de ellas, Abigail Gallardo, acepta que se aventuraron a venir al SAT de la capital sin previa cita porque, según les dijo su contadora, al portal del organismo es casi imposible entrar y cuando se logra, las citas más próximas son para mayo.

Entre gente que entra y sale de la dependencia con papeles en mano, relata que el reloj daba las 7:15 cuando bajaron de la camioneta que las trasladó desde sus comunidades, hora a la cual la fila de contribuyentes que buscaban algún servicio del Sistema era de más de 40 metros.

“Las autoridades alegan que no nos pueden atender porque llegamos tarde, pero en realidad no fue así, es mucha la gente que esperaba ya a las afueras de las oficinas, nosotras logramos entrar a la recepción del lugar a las 9:00 de la mañana”.

Una sonrisa que denota desesperación sale de su rostro enmarcado con unos aretes largos que hacen juego con su sencillo vestido color verde, Abigail señala que ya no les será posible acceder a un programa gubernamental que como requisito les solicitaba obligatoriamente contar con el RFC.

Salen de las oficinas del SAT al menos cuatro hombres, los cuales durante varias horas trataron de negociar que las mujeres fueran recibidas, pues únicamente se otorgaron 50 fichas para aquellos que no contaban con previa cita.

La indicación es retirarse del lugar ya que no lograron nada, las autoridades, dicen, negaron rotundamente a la solicitud.

 Al preguntárseles qué harían, levantan los hombros y, en procesión, juntas se alejan del lugar; uno de los hombres, señala que se les dijo que entraran de madrugada al portal para realizar la cita.

El panorama para aquellos “suertudos” que sí obtuvieron uno de las 50 preciadas fichas, es diferente, pues pese a que dan por perdido su día al estar sentados al interior de las instalaciones del SAT saben que el trámite, cuales quiera que sea, se va a realizar.

Así lo ve David García, del municipio de Tula, quien también madrugó, pero por  casualidad alcanzó una de las fichas para ser atendido.

El ambiente al interior del organismo de gobierno es parecido al de un hospital donde los pacientes esperan ansiosos a su familiar, aunque aquí a lo que no se le quita la vista de encima es a la pantalla que anuncia los turnos, la cual para las 12:00 del día ya corre con agilidad, pues son varios los que horas antes se dieron por vencidos y decidieron marcharse antes que esperar a ser atendidos.