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Domingo , 27.05.2018 / 19:39 Hoy

Anexión de Fortress a SoftBank desata debate

El gigante de tecnología japonés pagó 39% sobre el precio de cierre de la compañía de inversión el día anterior al anuncio.

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Chris Flood

La adquisición de Fortress, el gestor estadunidense de activos, por 3 mil 300 millones de dólares (mdd) por parte de SoftBank, el gigante japonés de tecnología, desató un nuevo debate sobre los precios asociados con las compañías de inversión alternativas.

SoftBank, compañía que fundó Masayoshi Son, el empresario multimillonario, pagó en efectivo 8.08 dólares por acción para comprar Fortress. Esto representó una prima de 39 por ciento sobre el precio de cierre de la compañía de inversión del día anterior al anuncio del acuerdo.

El director ejecutivo de un gestor de activos rival, quien no quiere que se revele su nombre, dice que el precio que se pagó por Fortress sorprendió a toda la industria. “Los ejecutivos de la industria de fondos y los banqueros de inversión con experiencia en adquisiciones sacuden su cabeza con incredulidad. El precio es una locura”, dice. Pero el acuerdo es un estímulo para los ejecutivos de los gestores de inversión alternativos que cotizan y las empresas de capital privado, sus competidores más cercanos, que desde hace mucho se quejan de que los accionistas no reconocen el potencial de crecimiento de sus empresas.

Las valoraciones de estas compañías aún se debaten intensamente debido a que la complejidad de sus modelos de negocio y la incertidumbre que rodea sus ganancias futuras pueden ser volátiles. El mes pasado, Tony James, presidente de Blackstone, dijo que las acciones de su compañía operaron con una valoración de alrededor de 25 por ciento menor que la relación precio beneficio de las acciones comparables de una compañía promedio del índice del S&P 500.

Las acciones de Blackstone fueron “una ganga por un líder de la industria”, dijo James durante una conferencia con analistas. Will Riley, gestor de fondos de Guinness Asset Management en Londres, cree que es probable que James tiene un punto válido. Los inversionistas suelen adjudicar menores valoraciones a las compañías de fondos alternativas que se especializan en áreas de nicho, como deuda privada o fondos de cobertura, en comparación con las que le asignan a los gestores de activos tradicionales, como Franklin Templeton o T Rowe Price, según Riley.

Pero cree que las compañías de fondos alternativas están más protegidas del inexorable incremento de los fondos de gestión pasiva que sus contrapartes en el universo de inversión tradicional. Agrega que al parecer los gestores alternativos de fondos en EU “se ven particularmente bien posicionados” para prosperar después de la elección de Donald Trump como presidente, ya que es probable que la nueva administración recorte los impuestos tanto personales como a las empresas. “Las reformas fiscales favorables elevarán el nivel de activos disponibles para la inversión, que junto con regulaciones empresariales más laxas se deben traducir en mayores retornos para los gestores de activos alternativos”, dice.

Pero otros creen que las compañías de inversión alternativas son comprensiblemente más baratas. Jon Little, fundador de Northill Capital, un gestor de activos de múltiples servicios especializados con sede en Londres, considera que la unión SoftBank-Fortress es “algo excepcional” y que los descuentos en la valoración asociada a gestores de activos alternativos “existen por una razón”.

Little es un comprador serial de empresas de gestión de activos, adquirió cinco desde que se fundó Northill en 2010. También participó en la adquisición de las compañías de fondos Insight Investment, Walter Scott, ARX y Pareto, en su papel anterior como vicepresidente de BNY Mellon Asset Management.

Dice: “Northill no consideraría tomar una participación en un gestor de capital privado. Suelen ser estructuras increíblemente complejas que no siempre son transparentes para sus inversores. “Las acciones de los grupos de capital privado que cotizan operan con valoraciones bajas debido a su naturaleza opaca. Los inversionistas a menudo se sienten escépticos acerca de si los factores económicos de los grupos de capital privado se distribuyen de manera justa entre los gestores y los accionistas”.

Sean Healey, director ejecutivo de Affiliated Managers Group, el gestor de activos con múltiples especialidades que cotiza en EU con una valoración de 727 mil mdd, va más allá. Cree que la burbuja de precios se desarrolló como resultado de una mayor competencia entre los compradores de firmas de capital privado o de las participaciones en grupos de compras. Petershill, parte de Goldman Sachs Asset Management, está en proceso de recaudar hasta 2 mil mdd para adquirir participaciones en firmas de capital privado más pequeñas, que espera desarrollar en empresas que puedan ser rival para Blackstone.

Dyal Capital, una división de Neuberger Berman, el gestor estadunidense de inversión, el año pasado recaudó 5 mil 300 mdd para comprar participación mayoritaria en compañías de capital privado, más del doble de su objetivo original.

Durante los últimos 12 meses, Dyal adquirió participaciones minoritarias en una serie de gestores de capital privado muy conocidos, entre ellos JPS Capital, Starwood, HIG y Silver Lake.

Healey dice: “En una serie de transacciones recientes, los compradores hacen supuestos verdaderamente heroicos sobre los retornos futuros de los fondos de capital privado que cada vez más crecen a un tamaño más grande, así que hay un considerable riesgo de decepción”.

“Los inversionistas en esos vehículos pueden sufrir pérdidas cuando socios de alto nivel, que son los que alimentan el crecimiento de las firmas de capital privado, desean retirarse, haciendo que posteriores subastas sean difíciles, sobre todo si el desempeño reciente ha sido malo”.


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