El amor florece entre Nueva York y Londres

Aumenta el número de profesionistas adinerados y ocupados que buscan pareja en ambas ciudades.
Una pareja en el museo Tate Modern de la capital británica.
Una pareja en el museo Tate Modern de la capital británica. (Shutterstock)

Londres

¿Cansados de buscar el amor en Londres? ¿Solteros y cansados de buscarlo en Nueva York?... puede ser el momento que intenten buscar las citas entre Nueva York y Londres.

No, no se trata de una fijación de repoblación, sino una tendencia para el romance trasatlántico. Sitios de alto nivel para encontrar pareja registran un aumento de clientes que se encuentran en Londres que piden citas en Nueva York, y viceversa.

Mairead Molloy, la directora global de Berkeley, un sitio para encontrar parejas con sede en Londres que cobra 25 mil dólares al año para presentarlas, dice que en los últimos 10 meses tuvo un crecimiento de 48 por ciento en el número de londinenses que presentó a neoyorquinos.

La popularidad de las citas entre Nueva York y Londres cuenta con la ayuda de los vuelos relativamente cortos, el idioma común y el entorno similar en el mundo empresarial, especialmente entre profesionales de finanzas que tienen que viajar frecuentemente entre las dos ciudades.

Agape Match, con sede en Nueva York, que cobra 15 mil dólares por seis presentaciones, también registró un aumento. Maria Avgitidis, fundadora de la compañía, dice que su base de clientes se comprende de profesionales ocupados, especialmente en el sector de finanzas.

En su experiencia, los neoyorquinos que buscan una cita en Londres principalmente comprenden mujeres desesperadas por buscar fuera de la ciudad. “Hay una crisis en Nueva York”, dice, “una escasez de hombres heterosexuales solteros”.

Las mujeres también están frustradas por las “reglas tontas” del escenario de las citas de la ciudad, dice, como el cumplimiento estricto de la pausa de tres días después de la primera salida hasta que el hombre le llama a su cita.

Los sitios para presentar parejas dicen que sus clientes desean una relación, más que un breve devaneo, también buscan sus servicios para reducir la cantidad de citas que son una pérdida de tiempo y no son adecuadas. Dice Avgitidis: “Tienen tiempo para salir en una cita, pero no una mala cita”.

Las citas en línea aceleraron la tendencia de la búsqueda de parejas entre personas de Nueva York y Londres, gracias a que la tecnología hizo que el mundo sea más pequeño. Sin embargo, el surgimiento de aplicaciones como Tinder y sitios de citas como Match.com significó que la gente se siente abrumada con las citas disponibles. La “paradoja de la elección”, como la nombró el psicólogo estadunidense Barry Schwartz, significa que los clientes se enfrentan a demasiadas opciones y se paralizan y son incapaces de tomar una decisión.

Susie Ambrose, quien dirige la agencia Seventy Thirty, con sede en Londres, que cobra de 18 mil a 60 mil libras por un mínimo de ocho presentaciones, tuvo un incremento de 12.5 por ciento el año pasado de neoyorquinos que buscan el amor en Londres. Su clientela comprende principalmente empresarios acostumbrados a hacer viajes entre las dos ciudades.

“Buscan una pareja a largo plazo y consideran que las personas en Nueva York se centran demasiado en el dinero, esperan que los londinenses sean más relajados”.

Rachel MacLynn, fundadora de Vida Consultancy, con sede en Mayfair, dice que 43 por ciento de sus clientes en Londres y Nueva York pide ampliar la búsqueda al otro lado del Atlántico, los hombres neoyorquinos, dice, se quejan de que hay demasiadas mujeres con personalidades tipo A (personas impacientes, muy competitivas, ambiciosas, agresivas en los negocios y a las que les cuesta trabajo relajarse) y consideran que las mujeres londinenses tienen una “mentalidad más internacional, tienen más cultura y son más suaves”.

Por el otro lado, las mujeres neoyorquinas se quejan de que la cultura de las citas es demasiado competitiva. “Los hombres normalmente tienen citas con un número determinado de mujeres al mismo tiempo y solo un pequeño porcentaje logra superar la barrera de la “cita informal” hacia una relación de compromiso”, dice.

Los hombres londinenses que viajan de trabajo a Nueva York son claramente menos románticos. MacLynn dice que la razón que le dan por la que les gusta salir en una cita con neoyorquinas es que los viajes obligan a que la relación vaya a un ritmo constante en los primeros días, “es ideal para los que todavía ponen su carrera como su prioridad número uno”.

Avgitidis dice que también es precavida de registrar londinenses que buscan una tarjeta verde (green card) para una residencia permanente. Gran parte de los negocios románticos trasatlánticos, cree, tienen el estímulo del deseo de establecerse en Estados Unidos y acoger su “cultura empresarial”.

Una mujer británica de 34 años que trabaja en los sectores de la moda y medios dice que amplió su enfoque más allá de Londres y Nueva York, con la ayuda de Seventy Thirty, porque vuela entre las dos ciudades muy a menudo.

“Mi carrera profesional es apasionante, pero muy demandante, por lo que me queda poco tiempo para encontrar una pareja”, dice.

“También me doy cuenta de que las relaciones funcionan mejor cuando la gente tiene un nivel similar de riqueza y clase, y que entiendan las exigencias de un estilo de vida ocupado”.

Un cliente de One Vida, una mujer estadunidense en sus 40, quien es capacitadora de líderes y tiene su base en Londres, amplió su búsqueda de la pareja perfecta de nuevo en Nueva York. Hasta el momento ya se puso de acuerdo para salir con un neoyorquino, pero todavía no lo conoce. “No hemos podido hacer que coincidan nuestras agendas de trabajo”, dice.

48%

Alza que registró la empresa de citas londinense Berkeley en los últimos 10 meses en el número de usuarios en de la capital británica  que presentó a neoyorquinos 

25,000 dólares

Costo de los servicios de la firma británica Berkeley; en tanto, la agencia Seventy Thirt, con sede en Londres, cobra 18 mil, y Agape Match, de Nueva York, 15 mil dólares