El primer ahorro es pagar deudas

Especialistas en finanzas dan sus recomendaciones para salir de la cuesta de enero y tener un gasto responsable durante todo el año; además de opciones para ahorrar parte del ingreso. 
Es necesario hacer una lista de los gastos necesarios y priorizarlos para armar un buen presupuesto.
Es necesario hacer una lista de los gastos necesarios y priorizarlos para armar un buen presupuesto. (Especial)

Guadalajara

Inició el año y para muchos, después de un descontrolado gasto en las fiestas decembrinas, consecuencia de un ingreso mayor gracias a aguinaldos y prestaciones, ya hay una cuesta por subir. Pago de deudas, ahorro y hasta inversiones son las opciones para corregir el camino y tener tranquilidad económica a través del año, de acuerdo a especialistas.

El mejor ahorro que puede realizar una persona es saldar deudas, pues eso ayudará a evitar el pago de intereses posteriores y así tener un mejor orden del gasto, asegura Joshua Hammerschlag Madrigal, director asociado de la licenciatura en Administración Financiera del Tecnológico de Monterrey campus Guadalajara, “es importante entender que tu primer ahorro es pagar tus deudas, porque estás ahorrando el pago de los intereses que te generan esas deudas. Entonces, antes de ahorrar un patrimonio personal la mejor manera de ahorrar, porque es lo que más te va a redituar, es hacer el mayor esfuerzo para destinar todo tu ingreso extra, todo tu ingreso remanente, en el pago de tus deudas”.

Por su parte, José Enrique López Amezcua, profesor adscrito al departamento de Finanzas del Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas (CUCEA) de la Universidad de Guadalajara (UdeG), resalta que en un momento de crisis, como puede ser la cuesta de enero, hay que tener cuidado para no caer en fuentes de financiamiento “fáciles” que podrían provocar un compromiso económico a largo plazo, “ya que estamos inmersos ahí lo que hay que evitar a toda costa es caer en fuentes de financiamiento que puedan ser muy onerosas y que sean un peligro porque atentan contra nuestro propio patrimonio. Hay que ser muy cuidadosos en la manera cómo tenemos un crédito, abundan las empresas que ofrecen créditos con trámites muy sencillos, sin aval, sin consulta en el buró de crédito, pero que tienen unos intereses muy altos”, señaló el académico en entrevista.

Ambos especialistas coinciden en que es básico contar con un presupuesto, tener listadas las necesidades y jerarquizarlas, “hay que hacer un listado de nuestras necesidades para poderlas priorizar, para poderlas jerarquizar y luego anotar en qué gastamos comúnmente el dinero para poder llevar un control de nuestros gastos”, comenta López Amezcua.

“No podemos calcular un ahorro si no tenemos primero un presupuesto, entonces es importante para cualquier familia, para cualquier persona, poder empezar con un presupuesto, saber cuánto tengo, cuánto gasto, y así yo puedo saber qué cosas yo puedo modificar para poder realmente generar un ahorro si en este momento no estoy viendo mucho dinero que me quede, cómo lo puedo modificar de una manera sana”, sin perder los momento de ocio y distracción y sin dejar de lado la vida social, agrega Hammerschlag.

El ahorro

Una vez que se tiene orden en las finanzas y una jerarquía de los gastos básicos es momento de comenzar a ahorrar, pero para eso, de acuerdo al catedrático del Tec de Monterrey, es necesario tener claro para qué hacerlo. “Siempre que hablamos de ahorro tenemos que pensar en que todo ahorro tiene que tener objetivos específicos, es muy complicado lograr a largo plazo mantener un ahorro cuando no lo estás haciendo con alguna razón o con algún objetivo claro. Cuando hablamos de ahorro tenemos que hablar de objetivos específicos y metas claras para poder ahorrar”. Por su parte, López Amezcua recomienda dejar el 10 por ciento del ingreso total para ahorro, separar el dinero y no tocarlo ni para emergencias, pues se tiene que hacer un fondo especial para contingencias. Es indispensable no tocar el dinero ahorrado.

Qué hacer con el dinero

Dejar billetes bajo el colchón es arriesgado y deja poca utilidad. Si lo que queremos es que el dinero guardado deje rendimientos y produzca más es necesario invertir. Existen en el mercado un gran número de productos financieros que se ajustan a las necesidades de cada uno, es lo que tenemos que conocer para saber qué hacer, asegura Joshua Hammerschlag.

“Hay muchos instrumentos, depende del perfil de la persona, de su condición, de su edad y de las metas que se está poniendo. […] Depende de la etapa de la vida de la persona, un joven usualmente busca invertir en algo un poco más arriesgado o a un menor plazo porque está buscando cubrir ciertas metas a corto plazo”, señala el académico.

Hammerschlag agrega que sin riesgo no hay rentabilidad, pues mientras más tengas en juego mejores serán los resultados, “la ley general de la inversión es que a más riesgo más retorno va a tener la inversión. Si buscas tener un retorno alto tienes que estar dispuesto a absorber un riesgo mayor”.

Entre las opciones para invertir se encuentran “instrumentos desde casas de bolsa que tienen fondos muy económicos, hay instrumentos dentro del mercado como GBM [una operadora de sociedades de inversión] que ofrece instrumentos para invertir y tú mismo manejar tu inversión dentro de la bolsa de valores, que es obviamente más arriesgado pero disponible con un ingreso o con un ahorro bajo.

Hay algo mucho más seguro como cete directo, donde vas a asegurar una tasa mínima pero que te va a proteger de la inflación, en fin, hay muchas cosas”, concluye Hammerschlag Madrigal.

 

Finanzas sanas

El mejor ahorro es pagar deudas, cuando se tienen, pues evitarán el posterior pago de intereses.

Cuando se tiene una crisis económica hay que tener cuidado con las salidas “fáciles”, hay que evitar las fuentes de financiamiento que puedan ser muy onerosas.

Es necesario hacer un presupuesto, listar las necesidades y priorizarlas, a partir de ahí hacer un balance de los gastos.

Los especialistas recomiendan guardar el 10 por ciento del total del ingreso para ahorro, además de un 5 por ciento adicional para contingencias o emergencias.

Para ahorrar es necesario tener un objetivo, pagar futuros gastos escolares, un viaje, cambiar de auto o adquirir una casa, pues la inspiración ayuda a mantener el hábito.

En lugar de tener el dinero bajo el colchón existe la opción de invertirlo para que genere rendimientos. Existen instrumentos financieros para cada gusto y necesidad.