México carece de capacidad para aguas profundas

Debido a las corrientes marinas, los cambios  de temperatura y las presiones anormales, es necesaria la operación remota; capacidades que no hay en el país afirma la CMIC.
Plataforma de Pemex.
(Claudia Guadarrama)

Ciudad de México

Un obstáculo en materia de infraestructura de hidrocarburos en el país es que las empresas mexicanas carecen de la capacidad tecnológica para ampliarse hacia aguas profundas.

De acuerdo con el estudio “Infraestructura. El proyecto que México necesita”, de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), debido a las corrientes marinas, los cambios  de temperatura y las presiones anormales, es necesaria la operación remota; la construcción de instalaciones complejas para la separación y bombeo de hidrocarburos en el fondo del mar, así como el empleo de robótica avanzada para automatizar el proceso.

Capacidades que no hay en el país y que son necesarias para explotar los recursos, pues las reservas petrolíferas más grandes se encuentran a una profundidad de más de 3 mil metros.

“Existe una extensión de aproximadamente 575 mil kilómetros cuadrados de recursos potenciales de hidrocarburos en el Golfo de México. Debido a los riesgos y dificultades del proceso, la perforación exploratoria, la terminación y explotación de pozos en aguas profundas requieren de tecnología e infraestructura muy especializada”, señala el documento.

Refiere que los 10 principales productores en aguas profundas son Brasil, Nigeria, Estados Unidos, Angola, Egipto, Gran Bretaña, Noruega, India, Filipinas y Guinea Ecuatorial, donde en la mayoría de los casos el proceso es realizado por empresas internacionales especializadas que cuentan con la tecnología y conocimiento.

Las principales empresas que cuentan con esas capacidades son Shell, British Petroleum, Exxon Mobil, Petrobras y Statoil.

La CMIC busca generar las condiciones para impulsar el desarrollo de tecnología e infraestructura en materia de hidrocarburos, así como implementar esquemas de colaboración y transferencia tecnológica con las compañías extranjeras que favorezcan el desarrollo del sector en México.

De acuerdo con el estudio de la cámara, de 2011 a 2018, 86 por ciento de la inversión se dedica a proyectos de exploración, la mayoría localizados en el Golfo de México, incluidos aquellos en aguas profundas; “sin embargo, debido a lo avanzado y especializado de la tecnología necesaria, es muy difícil que empresas constructoras mexicanas puedan participar”, abundó.

“Para poder explorar y producir el petróleo que México requiere se necesitan alrededor de 2.6 mil millones de pesos. El resto de la inversión se enfocará en aumentar la capacidad de procesamiento, lo que se hace en tierra”