CRÓNICA | POR MAYRA MARTÍNEZ

Los activos que no le deben faltar al microempresario

Plan de negocios en tres meses

Aprender a hacer un plan de negocios y saber que se necesitan hasta cinco años para consolidarse son los factores clave.

Lo más difícil de empezar, es decidir
Lo más difícil de empezar, es decidir (Korina Sánchez S.)

Ciudad de México

empresario? La paciencia y la capacitación. Por lo menos, así lo indica la experiencia de Ivette, ingeniera en diseño industrial. Visualiza que, a más tardar en cinco años, sus diseños de joyería en plata se exhibirán en boutiques de las colonias Roma y la Condesa; además de que estará en condiciones de generar empleo.

“El camino es complicado, sobre todo si no tienes capacitación. Es importante conocer a los proveedores, el perfil del cliente, la capacidad que uno tiene para producir, y más”, asegura.

La pieza de joyería más cara que tiene en Vaivén, su tienda, cuesta dos mil doscientos pesos y la más barata 800. Explica que para sacar estos diseños necesitan proveedores que sean serios y responsables, lo cual es difícil. “Si no conoces los detalles de tu mercado, a la larga te puede afectar”.

Ivette, está consciente que después de tomar un curso de capacitación para mujeres empresarias ha logrado crecer 30 por ciento, aproximadamente, en los últimos dos años, factor que antes no ocurría.

Su negocio comenzó hace seis años, y ya superó la media de la Secretaría de Economía respecto al tiempo de supervivencia de las micro, pequeñas y medianas empresas en México. De acuerdo con la dependencia, 2 de cada 10 empresas de estas características cierran al término de dos años.

El éxito se aprende

Ivette aprendió a ser exitosa a través de un proyecto que impulsa Gisela Noble, presidenta de Fundación Walmart. Gisela inició hace 17 años su carrera en el sector no lucrativo, “fue duro darme cuenta de que las personas migran de las ciudades pobres, no por falta de oportunidades sino porque no hay esperanza de vida”, dice.

“Sin duda la forma en que se enfrentan y resuelven los problemas son modelos que se aprenden”. Esta fue la razón por la cual Gisela decidió impulsar a las mujeres que desean emprender un negocio pero no saben cómo.

La población de mujeres económicamente activas es de 20 millones 25 mil mujeres, lo que equivale al 38 por ciento de la población total del país, de acuerdo con cifras del INEGI. De éstas, 35 mil han acudido a la fundación para capacitarse, tal como lo ha hecho Ivette.

El enemigo a vencer

A decir de Gisela, 47 por ciento de las mujeres que acuden a tomar los cursos de capacitación tienen una preparación académica de nivel licenciatura. “Esto se debe a que ven en el autoempleo una alternativa de sostén económico”, asegura.

-¿Qué es el lo más complicado de emprender un negocio en México?

-La falta de capacitación técnica para elaborar un plan de negocios. La gente desconoce las herramientas a través de las cuales se puede acercar a los clientes e identificar su mercado potencial, tener clara su ventaja competitiva. Hemos detectado que tampoco saben calcular los costos de producción, ni su capacidad instalada.

Administrar un negocio implica aprender a contratar al personal con el perfil requerido para el negocio y saber el número real de personas que se necesitan.

Ejercer un buen liderazgo es otro factor clave en la conducción del negocio, esto significa que las mujeres deben desarrollar su capacidad para resolver problemas operativos, financieros y de cualquier naturaleza.

Mientras tanto, Ivette confía que para 2014 ya podrá obtener una ganancia de su negocio ya que por hoy, dice, 'sale tablas'.

En cinco años logras autonomía financiera