Acereras se amparan contra Ley Energética

Consideran que las exigencias en materia ambiental son desproporcionadas y las ponen en desventaja frente a Estados Unidos y China.

Monterrey

La Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero (Canacero) presentó ante el Juzgado Noveno en materia administrativa en el Distrito Federal una demanda de amparo contra la Ley de Transición Energética (LTE), a partir de que dicho ordenamiento viola principios y garantías constitucionales y legales que van en detrimento de la industria del país.

Los empresarios acereros consideran que en sus actuales términos, la ley es inequitativa y afectará la competitividad industrial.

La demanda de amparo fue interpuesta el pasado 9 de febrero. La Canacero no detalla en qué términos se presentó.

Mencionó que las empresas siderúrgicas que operan en México han invertido más de cinco mil millones de dólares en material ambiental en el último lustro.

Canacero aseguró que las empresas están comprometidas con el cuidado del entorno y han sido firmes impulsoras de las reformas en energía.

El sector considera que el contenido del ordenamiento sobrepasa un esfuerzo racional en la materia, es desproporcionado frente a los compromisos asumidos por otras naciones con mayor incidencia en el cambio climático, y generará una importante pérdida de competitividad en la industria mexicana.

De acuerdo con información del Inventario Nacional de Emisiones de Gases Efecto Invernadero 1990-2010, el 22.2 por ciento de las emisiones son provocadas por el transporte, seguido por las industrias de la energía con el 21.8 por ciento; mientras que la manufactura y la industria de la construcción tienen una contribución del 7.6 por ciento, lo que incluso sumado a las emisiones por procesos industriales es menor a la contribución que hacen las otras dos industrias por sí solas.

Los acereros del país afiliados a la Canacero exhortaron realizar un análisis amplio y serio sobre la Ley de Transición Energética y sus efectos en corto, mediano y largo plazo, de manera que sin menoscabo de cumplir los compromisos ambientales internacionales asumidos por el país, el esfuerzo por lograr la reducción de emisiones sea más equitativo con el peso real de México en el problema global y, además, que internamente se abra un abanico de opciones que incorpore a otros sectores altamente generadores de emisiones.

Canacero señaló que es necesario analizar los efectos de la LTE y proponer acciones con menor impacto negativo sobre el desarrollo del país, como por ejemplo en materia de transporte fortalecer y normar estrictamente la planeación urbana, mejorar la calidad de los combustibles y establecer incentivos que propicien sistemas de construcción ambientalmente amigables como un mayor aprovechamiento de la energía solar.

La Cámara, refirió que México representa sólo 1 por ciento de la contaminación mundial y asume el compromiso de utilizar en corto plazo un 35 por ciento de energías renovables, en un gran esfuerzo que dará un resultado no significativo ante el problema global, mientras países como China y Estados Unidos, que en conjunto generan más del 40 por ciento de las emisiones de CO2, no asumen compromisos de la misma magnitud por el riesgo de pérdida de competitividad y empleo.