Ese gran pendiente que son las tareas del hogar

Para las mujeres profesionistas en todo el mundo, una de las grandes luchas es quién lava la ropa o quién cuida a los hijos.
Las mujeres pasan de 4 a 5 horas diarias haciendo tareas, mientras que los  hombres solo la mitad de este tiempo.
Las mujeres pasan de 4 a 5 horas diarias haciendo tareas, mientras que los hombres solo la mitad de este tiempo. (Foto: Shutterstock)

En la carta anual de Melinda y Bill Gates en donde detallan sus prioridades filantrópicas, Melinda Gates destaca el trabajo en el hogar no remunerado y el cuidado de los niños que realizan las mujeres en todo el mundo.

“A menos de que las cosas cambien, las chicas de hoy pasarán cientos de miles de horas más que los chicos haciendo un trabajo no remunerado simplemente porque la sociedad asume que es su responsabilidad”, escribió Melinda Gates, cofundadora de la fundación de Caridad de la Pareja, a finales de febrero.

El problema no es solo que las labores del hogar son aburridas, señala. “Le termina robando el potencial a las mujeres”, dijo cuando se le pidió una explicación más detallada. “Este es un problema social que en 2016 ya no debería existir”.

Las mujeres en todo el mundo pasan en promedio 4.5 horas al día en tareas sin remuneración, mientras que los hombres pasan menos de la mitad de ese tiempo, escribe Melinda Gates.

La carga del trabajo sin remuneración recae de manera más fuerte en las mujeres de los países pobres. Pero estas desigualdades también lastiman a las mujeres en países desarrollados. Incluso en las esferas más altas de la sociedad, ese tipo de desequilibrios continúan como una carga para las posibilidades de las mujeres de poder alcanzar sus aspiraciones de llegar a la cima en las organizaciones empresariales.

De acuerdo con un estudio de líderes corporativos de EU, 25 mujeres representaron solamente 5% de los directores ejecutivos de las empresas de la lista de Fortune 500 en 2015, una pequeña fracción de un séquito que abrumadoramente dominan los hombres.

La gran mayoría de esos líderes a menudo provienen de entornos económicamente privilegiados, que pueden pagar niñeras o asistentes del hogar.

“Para el momento en que llegan a ser CEO ya ganan mucho dinero, así que pueden pagar niñeras y asistentes del hogar, incluso si se encuentran entre las relativamente pocas que surgieron de entornos que no eran económicamente privilegiados”, dice Richie Zweigenhaft, profesor de psicología de Guilford College en Carolina del Norte, quien realizó la investigación.

La etnicidad agrega otra capa al problema. Solamente una mujer afroamericana formó parte de la lista de directores ejecutivos del Fortune 500, Ursula Burns, de Xerox. Dos de los 11 directores ejecutivos asiático-americanos en 2015 eran mujeres, y todavía no hay una directora ejecutiva latina en la lista de Fortune 500, dice el profesor Zweigenhaft. Agrega que el aumento gradual de directoras ejecutivas es “lento, en el mejor de los casos”.

El estudio encontró un progreso limitado que ocurre mucho más en las aplicaciones de mujeres blancas e inmigrantes recientes del sureste de Asia que en afroamericanas, latinas o de entornos estadounidenses de origen asiático tradicionales, como China, Japón o Corea. Uno de los efectos “irónicos” del aumento de mujeres en los puestos más altos puede ser que el “apogeo de la diversidad vino y se fue”, afirma Zweigenhaft.

“Ahora que hay algunas mujeres CEO afroamericanas, latinas y asiático-americanas, tal vez hay menos, y no más, presión en las juntas de consejo para considerar nombrarlas como CEO.

Casi todas las directoras ejecutivas exitosas se casaron y tuvieron hijos.

“No nos introdujimos en esos matrimonios, pero claramente algunas de ellas tienen esposos que estuvieron dispuestos a poner sus carreras en segundo lugar frente al de sus parejas con mayor poder, y ayudaron con los hijos y las tareas del hogar y mostraron su voluntad para actuar”, agrega.

“Incluso recibir ayuda con el entretenimiento puede ser importante para un CEO, que tienen muchas cosas que hacer”.

Las empresas se suman a esa tendencia. Un video reciente donde se anuncia el detergente Ariel en la India recibió millones de vistas y lo destacan mujeres como Sheryl Sandberg, directora operativa de Facebook y autora de Lean In, un libro sobre el papel de las mujeres en el lugar de trabajo.

En el video se presenta a un padre que observa a su joven hija profesional hacer malabares con una llamada del trabajo mientras cocina, lava la ropa y atiende a su pequeño hijo. Mientras tanto, su yerno ve la televisión y pide la cena. El anuncio termina con una carta que le escribe el padre a su hija, donde se disculpa a nombre de “todos los papás que pusieron un mal ejemplo” y donde promete hacer más para ayudar a su madre con las labores del hogar.

El consejo de Sandberg: “Cuando finalmente llega el momento de establecerse, se debe encontrar a alguien que quiera una pareja igual. Alguien que piense que las mujeres deben ser inteligentes, obstinadas y ambiciosas. Alguien que valore verdaderamente la equidad, y que del que se espere o, incluso mejor, quiera hacer su parte en casa”.