Wall Street vive inicio positivo tras desplome

Tras tocar su nivel más bajo la semana pasada, la bolsa estadunidense muestra signos de recuperación.
Edificio del piso de remates.
Edificio del piso de remates. (Richard Drew/AP)

México

Esta semana Wall Street tuvo un inicio positivo, haciendo caso omiso a la debilidad de los mercados bursátiles europeos, a pesar de que todavía continúa el temor por el crecimiento mundial y la incertidumbre de la política monetaria que sacudió a los mercados la semana pasada.

El S&P 500 subió seis puntos para ubicarse en mil 893 —aunque con altibajos en las operaciones—, incluso las acciones de IBM sufrieron de una fuerte caída después de la mala recepción de sus resultados.

El FTSE Eurofirst 300, que aumentó 2.8% en la sesión anterior, bajó 0.4%, principalmente por la debilidad de los grupos petroleros y después de la advertencia de ganancias del grupo de software SAP.

Pero los mercados asiáticos tuvieron una sesión positiva, liderados por el incremento del 4% del Nikkei 225 de Tokio y con la buena recepción en la región de la noticia de la recuperación del viernes de Wall Street y por un informe de que el fondo de pensión japonés de 1.2 millones de millones de dólares podría aumentar más del doble su tenencia de rentas variables domésticas.

Pero el trasfondo del estado de ánimo general en los mercados en gran parte se debe a las oscilaciones que se dieron previamente.

En un momento de la semana pasada, el marco de referencia de Wall Street tocó su nivel más bajo intradiario en seis meses y llegó a mil 821 puntos, dejándolo 9.8% por debajo del nivel máximo de septiembre, con operaciones a menudo volátiles y de alto volumen que se vieron reflejadas en todo el mundo.

Los inversionistas se retiraron de la renta variable y se apilaron en lo que perciben como seguridad de los bonos de gobierno de Estados Unidos y Alemania, teniendo como consecuencia que los rendimientos tuvieran una fuerte caída.

El movimiento refleja que la preocupación de los inversionistas por la debilidad económica y las presiones deflacionarias en la zona euro se extendieron a EU justo cuando la Reserva Federal está por concluir su tercer programa multimillonario de compra de activos y se prepara para aumentar las tasas de interés el próximo año.

Algunos corredores incluso citaron que se están creando temores por el brote de ébola y las señales de que están surgiendo nuevas tensiones por la deuda soberana de la periferia de la zona euro, después de que las preocupaciones por la situación política en Grecia causaron un alza en los costos implícitos de los préstamos de Atenas.

Ahora, se apaciguó un poco esa ansiedad.

Comentarios de los bancos centrales de Estados Unidos y Reino Unido dan a entender que las autoridades monetarias reconocen las preocupaciones del mercado por el endurecimiento de las políticas en el actual entorno económico. Incluso crecieron las esperanzas de que haya menos probabilidad de que la Reserva Federal retire su estímulo monetario para impulsar el mercado tan pronto como se espera, aunque durante el fin de semana el director de la Reserva Federal se mostró contra esa idea.

También ayudó a calmar los nervios que el viernes en el sector de la vivienda se mostraron mejores datos de los esperados, además de una encuesta que mostraba que la confianza del consumidor se encuentra en su nivel más alto en más de siete años, al igual que las ganancias corporativas tuvieron una buena recepción general, especialmente de los bancos de Wall Street.

“Consideramos que el tema clave en los mercados es la batalla entre las expectativas económicas y el posicionamiento del mercado”, dice Gennadiy Goldberg, estratega para EU de TD Securities.

“Gran parte de la reciente volatilidad de los mercados probablemente fue provocada por el reposicionamiento de los inversionistas para (enfrentar) un menor crecimiento global, pero la perspectiva de crecimiento de EU todavía es fuerte y es probable que ayude a dar un discreto colchón contra la volatilidad”.

Sin embargo, todavía hay señales de desconfianza.

Junto con los parches para la debilidad de las acciones, todavía hay demanda para las vías de escape hacia la renta fija. El rendimiento en los bonos del tesoro a 10 años, que en un momento de la semana pasada cayó a 1.86%, está por debajo en 1 punto base en la sesión a 2.19%.

Y todavía no desaparece la preocupación por la zona euro. Los rendimientos de los bonos a 10 años cayeron 1 punto base a 0.85% cuando los costos del endeudamiento de Grecia se elevaron más de 8%, mientras que los rendimientos de referencia de España e Italia también son más altos.

Las materias primas industriales también muestran el temor que permanece en el inversionista por la desaceleración en la demanda global. Los metales en gran medida están débiles, el cobre bajó 1.1% para venderse a 6 mil 567 dólares la tonelada y el crudo Brent ha perdido sus ganancias anteriores para descender 1.28 dólares y venderse a 84.88 dólares por barril.

Un dólar ligeramente más débil ayudó al oro a ganar 7 dólares para venderse a mil 244 dólares por onza y llegar a su cierre más alto en cinco semanas.

 

6

Alza en puntos del índice S&P 500, lo que le permitió colocarse en 1,893 unidades.

 

7

Incremento en el precio de la onza de oro, para colocarse en mil 244 dólares.

 

0.4%

Retroceso del FTSE Eurofirst 300, por debilidad de petroleras

 

Información adicional de Jennifer Thompson/Hong Kong.