Volvo busca adelantarse en conducción autónoma

La automotriz tiene un proyecto paralelo con vehículos que circularán en Gotemburgo en 2017.
La parrilla de uno de los autos de la compañía sueca.
La parrilla de uno de los autos de la compañía sueca. (Shutterstock)

Pekín

Volvo tiene el objetivo de poner hasta 100 coches autónomos en las carreteras de China, con la esperanza de que al probarlos en el país, famoso por sus caminos congestionados y peligrosos, le permita tomar ventaja en la carrera para el desarrollo de tecnología en esos vehículos.

La conducción autónoma, de la que son pioneros Google y otros grupos de tecnología, se convirtió en una de las fuerzas más disruptivas en la industria automotriz, y los fabricantes de automóviles toma una postura como consecuencia de eso.

La compra del mes pasado que realizó GM en mil millones de dólares por la startup de coches autónomos Cruise, y el nuevo Model 3 de Tesla, lleno de sensores, sugieren que ahora las compañías no consideran que solo están en el negocio de la fabricación de coches, sino también en el segmento de "movilidad".

Pero los vehículos sin conductor en las calles enfrentan una serie de retos legales, técnicos y sociales. Incluso BMW, que fue uno de los primeros grupos que invirtió en ese tipo de tecnología, redujo las posibilidades de ver en acción vehículos sin conductor sin restricciones en esta década.

Volvo, la compañía sueca, ahora propiedad del fabricante automotriz chino Geely, espera que las condiciones únicas de tráfico y legislativas en China le permitan superar estos retos antes que sus rivales.

Las ciudades chinas van a competir por la oportunidad de ser parte del experimento en el mundo real, donde los conductores que usen los vehículos autónomos Volvo para sus desplazamientos diarios le permitirán a la automotriz reunir datos del mundo real,dijo Volvo el jueves.

Volvo no anunció un plazo, pero un experimento paralelo que se va a realizar en Gotemburgo, Suecia, se tiene previsto empezar en 2017.

Los expertos de la industria dicen que la tecnología autónoma tiene un valor agregado en China, dada su particular combinación de contaminación extrema y terrible historial de inseguridad, pues más de 200 mil personas murieron en accidentes de tráfico el año pasado.

El apoyo del gobierno también es clave. Los remiendos en la legislación son un posible obstáculo para el desarrollo en Europa y Estados Unidos, es un problema menor en China, donde las autoridades tienen el poder de poner regulaciones generales en vigor en todo el país.

Geely y Baidu, los motores de búsqueda chinos, hicieron acciones de cabildeo con el gobierno para desarrollar un marco de este tipo. Volvo dijo que su experimento previsto es un llamado para que el gobierno traduzca en acciones su "lenguaje directo" sobre las promesas de su compromiso con el desarrollo de vehículos autónomos.

Los gobiernos tienen que poner legislaciones para permitir que los coches de conducción autónoma estén en las calles lo más pronto posible", dijo Hakan Samuelsson, presidente de Volvo.