Versiones sobre desaparición del esquisto pueden ser exageradas

Hasta el momento parece que la producción en Estados Unidos solo se estabiliza, pero no sufre un desplome.
Campo de hidrocrburos en California.
Campo de hidrocrburos en California. (Lucy Nicholson/Reuters)

Nueva York

Para la industria estadunidense de esquisto, competir contra Arabia Saudita y otros productores de petróleo de bajo costo en Medio Oriente es como pararse en un ring de boxeo contra el campeón de los pesos pesados.

En su última reunión, en noviembre, el cártel de países productores de petróleo, la OPEP, decidió no reducir la producción para apoyar al precio del crudo, por lo que lo envió a una caída libre. Arabia Saudita, el miembro más poderoso del cártel, insistió en que no tenía la intención de empezar una “guerra contra el esquisto”, pero Ali al-Naimi, el ministro del Petróleo del país, este mes utilizó un discurso en Berlín para señalar que no es papel de las naciones de Medio Oriente “subsidiar a los productores de mayor costo”.

Las empresas estadunidenses de esquisto se encuentran entre los productores de costos más altos, y ahora se acumula la evidencia del impacto que tuvo para ellos la caída de casi 60 por ciento del crudo desde el verano pasado: la disminución de las utilidades, la reducción de empleos y de inversión y el equipo ocioso. Un pequeño grupo de productores de esquisto se fue a la quiebra mientras que otros enfrentan enormes deudas.

El número de equipos de perforación en EU cayó 46 por ciento desde su punto más alto en octubre pasado, y esto ya empieza a afectar la producción. La Administración de Información de Energía del gobierno de EU (EIA, por su sigla en inglés) dijo la semana pasada que se espera que en dos o tres de las regiones principales de esquisto —el Bakken, en Dakota del Norte, y la región de Eagle Ford, en el sur de Texas— caiga marginalmente la producción petrolera el próximo mes. Solo la cuenca de Permian, del oeste de Texas, se mantiene en crecimiento.

Pero hasta el momento parece que la producción total de EU solo se estabiliza y no está desplomándose. Si el crudo estadunidense permanece en su nivel actual, de alrededor de 45 dólares el barril, entonces parece probable que la producción empiece a caer a finales de este año. Pero la consultora Wood Mackenzie pronostica que la producción de petróleo de EU crecerá este año y el siguiente si hay un repunte de los precios a cerca de 60 dólares el barril.

La capacidad de la industria para mantener el crecimiento con precios más bajos a los de los últimos años dependerá de la cantidad de costos que pueda reducir. Adam Sieminski, director de la EIA, dice: “Vemos que el petróleo de esquisto funciona muy bien a (un precio de) 100 dólares el barril. Ahora vamos a averiguar si funciona a 50 o 75 dólares”.

La ronda de presentación de resultados y de perspectivas en las últimas semanas de las empresas de exploración y producción —las firmas pequeñas y medianas que lideran la revolución del esquisto— mostraron que mientras todos reducen marcadamente sus actividades, ninguna espera una caída correspondiente en su producción.

Incluso más que en los campos petroleros convencionales, el esquisto pone a trabajar a los operadores porque el flujo de cada pozo cae rápidamente después de que entró en producción. Las compañías necesitan seguir con la perforación solo para mantener la producción estable. Sin embargo, los independientes estadunidenses dicen que pueden mantener sus inversiones más o menos en el nivel, incluso si manejan menos equipo.

Por ejemplo, EOG Resources planea reducir 40 por ciento su gasto de capital este año, pero espera una caída de producción de solo 3 por ciento. Hess reduce 14 por ciento su gasto, pero espera un crecimiento de producción de cerca de 12 por ciento.

Si las empresas estadunidenses logran cumplir con la previsión de producción de esquisto para este año, representará uno de los desempeños de productividad más notables que se hayan logrado en la industria.

Existe un precedente para ese tipo de mejora tan espectacular. Después de 2008 el precio del gas natural estadunidense colapsó, y algunos analistas predijeron que los productores de gas de esquisto desaparecerían.

El número de plataformas de perforación de gas cayó de mil 606 en el verano de 2008 a solo 268 la semana pasada. Sin embargo, la producción de gas en EU se mantiene en aumento.

Es más, a menudo las compañías que enfrentaron la caída de los precios del gas son las mismas que ahora enfrentan ese fenómeno en el mercado petrolero. Tienen que demostrar que pueden realizar la misma hazaña dos veces.

La reducción de gastos y la mejora de productividad que esperan los productores de petróleo de esquisto llegan en tres categorías.

En primer lugar, hay un ahorro al presionar a los proveedores de equipos de perforación, de fracturación hidráulica y de otros servicios. En general, las compañías dicen que esperan una reducción de entre 20 y 30 por ciento este año.

En segundo lugar, las compañías se benefician al concentrar el gasto en sus activos más productivos. “Dejas tus plataformas con peor desempeño y al personal con peor desempeño, y mueves tus plataformas a las zonas esenciales”, dice Randall Collum, de Genscape, una firma de investigación de energía.

Finalmente, hay mejoras en productividad disponibles por los progresos en las técnicas.

Las empresas pueden perforar más pozos con menos equipos a través de métodos como el pad drilling (una técnica que permite perforar varios pozos en un mismo lugar, donde uno de ellos es vertical y para los pozos contiguos se utilizan técnicas de perforación direccional). Eso minimiza el tiempo muerto entre los pozos cuando las plataformas se desmantelan, se trasladan y se vuelven a armar para perforar en la misma ubicación.

Los datos de la EIA muestran mejoras notables en productividad, con un aumento en la producción por plataforma de nuevos pozos en el último año de 24 por ciento en Eagle Ford, 29 por ciento en Bakken y 30 por ciento en la cuenca de Permian.

En octubre pasado, el precio de petróleo necesario para llegar al punto de equilibrio para los proyectos de esquisto lo estimó el grupo de investigación IHS en 57 dólares el barril. La caída de costos significa que este año la cifra será significativamente menor. Si los precios del crudo empiezan a subir nuevamente, muchos analistas y ejecutivos creen que los productores de esquisto de EU pueden ser capaces de aumentar de nuevo la actividad y reanudar el crecimiento de producción incluso si el precio del petróleo se encuentra por debajo de 75 dólares.

Aunque el esquisto estadunidense es una fuente de mayor costo de petróleo en comparación con otros grandes campos de Medio Oriente, bien pueden llegar a ser más resistentes de lo que les gustaría a Arabia Saudita y otros países miembros de la OPEP.

46%

Caída en el número de equipos de perforación desde su punto más alto en octubre pasado en la industria de EU

40%

Reducción de gasto de capital que prevé la firma EOG Resources para este año; en tanto Hess frenará 14 por ciento su gasto