Ventas de pan de muerto, a la sepultura por precios

Los resultados de este año no serán mejores que en 2013, debido al incremento de 8% al impuesto aplicado a los productos de alto contenido calórico, revela líder de la Canaimpa.
Los pequeños productores ampliaron la oferta de sabores de pan de muerto con hojaldras de esencia de flor de azahar.
(Verónica López )

México

Las ventas del tradicional pan de muerto para este año parecen ir a la sepultura, ya que serán peores respecto al 2013 tras el incremento de 8 por ciento al impuesto para los productos de alto contenido calórico, advirtió el director general de la Cámara Nacional de la Industria Panificadora (Canaimpa), Jonás Murillo González.

No solo influye el factor de la carencia económica de las familias mexicanas. Para otros, la vanidad los aleja de vivir la tradición de comer uno que otro pan de muerto, ya que va en contra de su dieta calórica libre de carbohidratos. Todo parece indicar que el pan también camina hacia el Día de Muertos.

“No es que la gente ya no quiera comer pan, es que no puede. Hay quienes prefieren seguir una dieta, pero deben saber que no hay influencias negativas para la salud por el consumo de los productos de panificación”, expresó el líder panadero.

MILENIO recorrió las principales panaderías del primer cuadro del Centro Histórico de la Ciudad de México y encontró precios del pan de muerto que oscilan entre 4 y 365 pesos dependiendo del tamaño y sabor.

Para elevar las ventas, las pastelerías ofrecen cinco tamaños de pan con más de 13 sabores que van desde los tradicionales, como las espolvoreadas de azúcar, ajonjolí o chocolate, hasta ingredientes más preciados como la nuez y la naranja o rellenos de nata y crema pura, o exquisiteces como el higo, la cidra, zarzamora, cajeta, nutela o avellana y para los que están a dieta, hay  libres de gluten y con endulzantes no calóricos.

A pesar de la variedad de sabores, Murillo señaló que la debilidad en el consumo nacional se debe principalmente a la política fiscal, que impacta directamente en el precio final, mientras que los ingresos de las familias no han crecido lo suficiente.

Aseguró que para los 45 mil puntos de venta que hay en el país, sostener los costos de producción es aún más difícil, toda vez que se ha elevado el precio del combustible, el gas, el huevo y la harina, por lo que se han visto perjudicados más de medio millón de panaderos a escala nacional.

“De momento hay bajadas pero hasta el martes se define la afectación real. Es la primera vez que tenemos una festividad de muertos con impuesto y ello influye en las ventas”, explicó.

A pesar de la mala racha, las 30 mil panificadoras integradas a la Canaimpa esperan con suerte vender entre 5 o 6 mil toneladas para este 2014.

“Nuestros costos sí se han visto perjudicados. Con el impuesto, la elasticidad del producto tampoco da para más, pero no se puede subir más el precio porque el consumidor finalmente no tiene la capacidad económica para comprarlo”, sostuvo.

En ese sentido, las opciones para degustar los panes están en la mesa, ya que el precio del producto es accesible y prometen no sacrificar el bolsillo de los consumidores.

De acuerdo con la cámara, el principal consumidor es sin duda el Distrito Federal y la zona conurbada, seguida del Bajío, pero también influye el factor temperatura, por lo que en las entidades más heladas del país es donde se tiende a consumir más pan dulce.

En el intento por no fracasar con las ventas, aproximadamente 18 mil panificadoras del país que no están legalizadas decidieron abaratar el producto entre 2 y 80 pesos, dependiendo el gramaje de la masa.

Asimismo, las grandes cadenas comerciales ofrecen el pan de muerto desde agosto hasta la fecha. Sin embargo, aseguró Murillo, el producto es congelado y de cualquier forma intentarán sacar el excedente para tener las menores pérdidas posibles.

“La panadería tradicional no suele tener excedentes y si los tiene son mínimos, porque es una producción diaria que se va autorregulando”, puntualizó el  director general de la Canaimpa.