Vender por regiones, la opción para Slim

El Ifetel deberá analizar ese plan y determinar si es viable y está acorde con las condiciones de competencia: María Elena Estavillo.

México

La venta por regiones se perfila entre las opciones más viables para la desincorporación de activos de América Móvil, operación que pudiera concretarse en seis meses, consideran especialistas del mercado.

Los analistas estiman que el mayor porcentaje de activos vendibles sea de telefonía móvil (Telcel), debido a que por el momento la red de Telmex puede tener un mayor valor para ofrecer servicios de televisión de paga, que es el objetivo por el que necesita dejar de ser preponderante.

De acuerdo con Homero Ruiz, analista de Signum Research, la infraestructura está distribuida de tal manera que conforma regiones en todo el país, por eso, lo más factible es que venda esos activos.

Explicó que la telefónica podrá sacar al mercado, por ejemplo, de la región uno a la cuatro, o de la tres a la cinco, pues cada una de ellas tiene diferentes características, y con ello puede cumplir el objetivo de quedar en menos de 40 por ciento.

Para que las subsidiarias de Telmex y Telcel puedan dejar de ser consideradas preponderantes, tendrán que disminuir su participación en el sector telecomunicaciones en al menos 11.4 por ciento, lo que corresponde a una reducción de 19.48 millones de usuarios, dijo el especialista.

“Consideramos que América Móvil busca dejar de ser preponderante para acelerar su incursión en el mercado de tv de paga, por lo que la infraestructura de Telmex es crucial para ello, lo que implica que estaría dispuesta a reducir usuarios en telefonía e internet móvil, es decir, solo de Telcel”, comentó Ruiz.

Para Gabriel Vigueras, vicepresidente de análisis de Moody’s, no hay realmente mucha claridad en cuanto a la separación de América Móvil, aunque comentó que la venta debe incluir algunas partes del negocio que resulten lo suficientemente atractivas para concretar la operación, y por otro lado se tratará de empaquetar cosas que hoy pueden dejar fuera porque no son parte de su estrategia.

Al respecto, María Elena Estavillo, comisionada del Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel), afirmó que la empresa puede proponer un plan de desincorporación como sea, pues finalmente es su propiedad; “sin embargo, es el órgano regulador el que deberá analizar cuidadosamente ese plan y determinar si es viable y si está acorde con las condiciones de competencia que se buscan para el país”, dijo la comisionada.

Miguel Calderón, vicepresidente de Regulación de Telefónica México, afirmó que Telefónica España tiene 14 años bajo una regulación asimétrica, tras haber sido considerada relevante en ese mercado.

“Un año es muy poco para componer el mercado”, dijo Calderón y agregó que a Telefónica se le obliga en España a ofrecer todo tipo de servicios mayoristas que permitan a sus competidores ofrecer productos equivalentes a los suyos.  

La situación por la que pasa América Móvil no es nueva en el mundo y ha sido comparada con las desincorporaciones más importantes en la industria de las telecomunicaciones, como la de AT&T en Estados Unidos y la de British Telecom en Reino Unido.

En 1982, luego de un largo proceso judicial, AT&T tuvo que dividirse en siete operadores: Baby Bells (Bell South), Bell Atlantic, Nynex, American Information Technologies, Southwestern Bell, US West y Pacific Telesis.

La empresa había sido acusada de monopolizar servicios de telecomunicaciones locales, entre ciudades, equipo terminal, de conmutación y transporte, por lo que debía desincorporar sus empresas locales y proveer interconexión a todos los operadores de larga distancia.

En 1996, luego de que se aprobara una nueva ley de telecomunicaciones en el vecino país del norte, se inició nuevamente una serie de fusiones y adquisiciones, por lo que ahora solo hay tres grandes grupos: AT&T, Verizon y Qwest.

El caso de British Telecom es diferente, pues fue el mismo gobierno el que, luego de la desincorporación, creó nuevos mecanismos regulatorios con la finalidad de dar licencias a empresas privadas, aunque se sabe que en este caso el proceso fue más complicado, pues las empresas interesadas no tenían capital para las primeras inversiones en infraestructura.

A pesar de tales situaciones, en ambos casos el resultado fue una drástica reducción de tarifas, aunque al pasar de los años el mercado se ha vuelto a reconfigurar, con pocos grandes grupos empresariales, rodeados de operadores pequeños enfocados a servicios móviles y los llamados operadores móviles virtuales.




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