Ven en vinculación académica oportunidad de crecimiento

La Sagarpa, universidades y empresas agroindustriales buscan elevar el nivel científico y académico de sus investigadores.

Guadalajara

El apoyo para los productores agropecuarios del estado es un compromiso imperativo, según lo afirma el titular de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y (Sagarpa), José Calzada Rovirosa; e indicó, que Jalisco tiene la oportunidad histórica de elevar el nivel científico y académico de sus investigadores en materia de mejoramiento genético de las especies agroalimentarias y pecuarias, mediante la vinculación con los avanzados centros de investigación auspiciados por la dependencia con las universidades y las grandes empresas agroindustriales.


A través del “proyecto de investigación y transferencia de tecnología sobre el empleo de biofertilizantes y abonos en la agricultura”, el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) ha adoptado las nuevas prácticas para producir, a un menor costo y tiempo, la estevia con biofertilizantes. En un proyecto financiado por la Sagarpa, se desarrolla el proceso de la inoculación que consiste en poner en contacto los esquejes terminales de estevia – tallos o fragmentos de la planta con los biofertilizantes.


La propagación de estevia por medio de esquejes tarda hasta 30 días en invernadero, a partir de su selección y siembra en charolas de unicel, para lo cual se emplea un enraizador comercial a base de reguladores de crecimiento o fitohormonas (compuestos que se producen en las plantas de forma natural y que se sintetizan de forma artificial), que tiene un costo más alto que los biofertilizantes como la micorriza. Guizar Macías, destaca que la micorriza o bacterias benéficas permiten obtener la plántula en 10 días menos que con el enraizador comercial. 


Además reducen los costos en el manejo comprado con el empleo tradicional de reguladores de crecimiento.
La estevia, conocida como hierba dulce, es una planta que se ha utilizado como endulzante natural, debido a la presencia en sus hojas de un compuesto edulcorante no calórico 300 veces más dulce que el azúcar de caña.