Valoran el papel picado más en EU que en México

El mercado chino que produce industrialmente afecta a los artesanos que han bajado el costo del pliego de 80 a 25 centavos
Carlos Vivanco, productor de papel picado.
Carlos Vivanco, productor de papel picado. (Foto: Andrés Lobato)

Puebla

La familia Vivanco trabaja desde hace más de tres generaciones el papel picado, una de las artesanías más representativas de la temporada de Todos los Santos, que se puede encontrar decorando ofrendas y altares de muertos, pero que también se ha vuelto un ornamento tradicional en las fiestas patrias, religiosas y hasta sociales.Sin embargo, pocos conocen la historia de este producto que, a decir de los artesanos, es afectado por la competencia de los productores chinos, quienes han reducido costos al industrializarlo.

"Cuando mi abuelo empezó vendía cada hoja de papel picado en 80 centavos, hoy tenemos que venderla a 25, porque los chinos la venden en 15".

Al igual que su padre y su abuelo, Carlos Vivanco trabaja sobre una plancheta de plomo en una mesa de madera, ahí siguiendo una plantilla predeterminada, va golpeteando con punzón y martillo, un centenar de pliegos de papel de china. Equivocarse es costoso y cuando pasa no puede haber marcha atrás.

El taller de esta familia emplea a más de 50 personas en el pueblo, quienes desde sus casas pueden realizar los diferentes pasos en la elaboración de ésta y otras artesanías que han surgido conforme evoluciona el mercado; sin embargo, los diseños y productos se apegan a lo mexicano, pues a decir de ellos, los clientes evitan las "calabazas y brujas".

El artesano nos cuenta que de acuerdo a la historia de su pueblo, fue a finales del siglo XIX, que don Juan Hernández Rocha comenzó produciendo flores de papel usando una técnica de tijeras. La demanda comenzó a ser tal, que posteriormente involucró a su familia y más tarde a terceros, con lo que consolidó la tradición.

En San Salvador Huixcolotla existen cinco talleres además de éste, con lo que más del 30 por ciento de la población se emplea en esta actividad, que lucha por sobrevivir a pesar de la mencionada competencia con los productores chinos.

"El mexicano no valora la calidad de nuestros productos, en cambio en Estados Unidos, saben reconocerlos, por eso estamos exportando a lugares como Arizona, Texas y California, donde los mexicoamericanos se han vuelto nuestros vendedores", puntualiza Vivanco.