Vacías, la mitad de las mesas en restaurantes

Al disminuir el poder adquisitivo de las personas, se reducen los gastos discrecionales y de lujo, donde entran estos negocios.
Al caer el poder adquisitivo, también lo hacen estos gastos.
Al caer el poder adquisitivo, también lo hacen estos gastos. (Claudia Guadarrama)

México

Para los restauranteros, este 2014 tendrá un mal sabor, y es que derivado de la desaceleración económica del país, la reforma fiscal y la pérdida del poder adquisitivo de los usuarios, su meta de crecimiento se reducirán a la mitad.

Manuel Gutiérrez, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), señaló que a principios de año esperan tener un incremento de la actividad hasta de 5 por ciento, pero a raíz de todos los problemas en el país, donde igualmente se incluye la inseguridad, la cifra caerá a 2.5 por ciento.

“Con la parte del incremento en los gravámenes (reforma fiscal) que hizo afectaciones por varios lados, como incremento en los costos, sobre todo de bebidas azucaradas y alimento de altas calorías, además del aumento impuesto a la renta, todo eso hace que la gente tenga una menor capacidad de consumo”, señaló el directivo.

En este aspecto, Raúl Ramírez Degollado, director general de Restaurantes el Bajío, informó en entrevista que en, particular, a principios del año era un crecimiento de 9 por ciento, pero a causa de toda la problemática cerrarán en aproximadamente 5 por ciento.

Cuando se le reduce el poder adquisitivo de las personas, los primeros gastos que recortan son los discrecionales y de lujo, donde entran los restaurantes, indicó el directivo.

Ramírez Degollado señaló que no existe un crecimiento importante en la demanda, pero hay optimismo que en la industria mejore a largo plazo todo y que este 2014 fue solo un “bache temporal”.

Ante este escenario una de las principales trasnacionales del sector, McDonald’s, señaló que sus expectativas de crecimiento para este año se redujeron, al ser una época muy complicada.

José Villarreal, director general de la empresa en México, informó que a raíz de todas las complicaciones en la industria tuvieron que rediseñar su plan de negocios, lo que involucró bajar sus metas en cuestión de ventas. 

“Ha sido un año bastante complicado, como esperábamos, finalmente las reformas nos complicaron el consumo fuera de casa; no ha sido del todo fácil, incluso en este segundo semestre todas las empresas preveíamos un repunte y tampoco se ha dado.

Manuel Gutiérrez, presidente de la Canirac, informó que otra de las afectaciones por la situación del país es que la rentabilidad en el negocio restaurantero se ha reducido aproximadamente 20 por ciento.

En estas entidades la situación se encuentran muy mal, están en “desgracia”, los problemas de inseguridad y los innumerables plantones que se han dado los perjudican, enfatizó el presidente de la Canirac.

El directivo informó que para el siguiente año esperan que también sea un año difícil, pues “lo vemos con crisis”, pero continuaremos trabajando e invirtiendo para que el sector no decaiga.

Por su parte, Ramírez Degollado, director general de Restaurantes El Bajío, señaló que la industria restaurantera tendrá la misma suerte que la economía mexicana, de la cual los especialistas prevén un crecimiento lento.