Cofece urge a ampliar banda de precios de gasolinas

Hacienda anunció que en 2017 la banda de precios fluctuará en un rango mayor al actual, de +3 y -3% respecto al precio de 2015. La Cofece sugiere aplicar esa política de precios desde este año.
Gasolina.
El incremento en el costo de la gasolina, trae por consecuencia un encarecimiento mayor, pues aumentará el precio del transporte. (Milenio Digital)

Ciudad de México

La Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) recomendó que para mejorar la transición en el mercado de gasolina y diésel se amplíe la banda de precios máximos y mínimos, a fin de incentivar a los participantes.

Alejandra Palacios, presidenta del órgano antimonopolios, dijo que la idea es tener un paso intermedio para que los consumidores se acostumbren a la liberación de precios de los combustibles, establecida para el 1 de enero de 2018, y para detonar un mercado competitivo.

“Revisar y modificar el actual sistema de precio administrado, el cual se integra por un precio máximo de venta al público y una banda de precios, a fin de incentivar actividades de importación y comercialización de agentes económicos distintos a Pemex”, es una de las 25 recomendaciones de la Cofece para fomentar la competencia.

Si bien la Secretaría de Hacienda ya ha anunciado que en 2017 la banda fluctuará en un rango mayor al actual, de +3 y -3 por ciento respecto al precio observado en 2015, la Cofece sugiere aplicar esa política de precios desde este año y todo 2017 en un margen superior.

Palacios mencionó que es de su conocimiento que aunque diferentes actores ya pueden importar gasolina y diésel, éstos no lo hacen porque ni con el precio máximo se les hace costeable.

El problema de la banda de valores del precio de venta máximo al público (PMVP), aseguró, es que es estrecha y puede impedir que otros interesados entren a la importación y comercialización.

Sin embargo, la Cofece no realizó ninguna estimación de cuáles pueden ser los valores adecuados de los límites inferior y superior de la banda.

El documento correspondiente presentado por la Cofece explica que el límite superior de la banda fue calculado con base en información sobre cotizaciones y costos logísticos que proporcionó Pemex conforme al escenario comercial que prevalecía en diciembre de 2015.

Ante ello, es posible que agentes económicos distintos a la petrolera, como es el caso de los potenciales importadores independientes, enfrenten estructuras de costos distintas a las de la empresa productiva del Estado para la comercialización de gasolina y diésel, desde los mercados de referencia hasta las estaciones de servicio.

“En ese sentido, el valor del límite superior de la banda podría ser inferior al precio que esos agentes pudieran ofrecer, con base en sus costos, en algunas regiones del territorio nacional”.

Otro punto donde se observa un reto es que el tener un PMVP único nacional inhibe el desarrollo de habilidades competitivas y la creación de infraestructura, por lo que propone fijar diferentes precios basados en los costos logísticos, para promover la inversión de los participantes y habituar al consumidor a diferentes precios.

Dijo que, por ejemplo, en la zona norte se pueden tener combustibles más baratos debido a que se cuenta con la infraestructura para abastecer con producto importado.

Pero hay casos, como la Península de Yucatán, donde no se cuenta con ella y, por ende, los precios serán más altos, pero a la par puede motivar inversiones para el desarrollo de esa infraestructura.

De no tomar en cuenta esas limitantes que aún padece la apertura del mercado de combustibles, puede traducirse en una menor competencia, que a su vez representa problemas de suministro por falta de infraestructura, en agentes económicos dominantes, barreras de entrada y mayores costos de operación, que para el consumidor final significarán alzas injustificadas de precios y mala calidad en el servicio.

Respecto a las problemáticas en infraestructura y logística, destaca la falta de mecanismos para asignar la capacidad de los sistemas que opera la petrolera nacional, donde la Cofece propone utilizar subastas.

Asimismo, resalta que la regulación no determina las responsabilidades en el robo de combustibles, donde sugiere que sea el transportista, en este caso es Pemex el único que a la fecha tiene los sistemas para el transporte.

“Esa circunstancia puede generar incertidumbre respecto de los costos de entrada para desarrollar infraestructura de transporte por ductos, o bien para los usuarios de esos servicios.”

Por otra parte, hace falta una definición de la política de garantía de suministro, en la cual se establezcan los niveles de inventarios para garantizar el abasto.

“México cuenta con inventarios para cubrir aproximadamente 12 días de consumo nacional de gasolina y diésel. Esto resulta bajo comparado con otros países.

“Lo anterior se refleja en el número de días de autonomía que poseen las TAR (terminales de almacenamiento y reparto) en el país tanto para gasolina como para diésel, pues más de la mitad de éstas no tiene la capacidad suficiente para almacenar más de 10 días de inventario promedio”, detalla el documento.

En materia de expendio al público, se recomienda publicar los precios de los combustibles en las gasolineras y establecer portales de consulta, con el fin de que puedan compararlos.

Aquí es necesario que la Comisión Reguladora de Energía, en el marco de sus atribuciones, ordene a los permisionarios publicitar sus precios.

Un mercado libre

De acuerdo a lo establecido por la reforma energética, a partir de 2017 habría libre importación de gasolina y diésel para privados con autorización, pero el paso se abrevió a mayo de este año.

A la fecha, a pesar de que las autoridades han extendido decenas de permisos de importación, apenas algunas empresas han traído combustible del exterior, en su mayor parte para consumo propio.

Algunos grupos ya estrenaron su propia imagen en gasolineras, destacando Oxxo Gas, La Gas e Hidrosina. Sin embargo, siguen dependiendo de combustible suministrado por Pemex.


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