Un edificio “no inteligente” nace con discapacidad: Adrián García Iza

Son pioneros en ofrecer oficinas inteligentes en edificios que al menos tienen siete años de haber sido construidos. 
Edificios inteligentes.
(Cortesía)

Ciudad de México

El negocio de bienes raíces lo lleva en los genes familiares y no vacila en decir que no es moda ni necesidad lo que la firma IOS Offices (Intelligent Office Solutions) ofrece, porque es una exigencia del mundo de los negocios. Abogado oriundo de Monterrey y con estudios de derecho en el Tec, Adrián García Iza tiene un currículum respaldado por 20 años de experiencia, pero fue hasta 2007 que entró esta alternativa mediante la apertura de su primer centro en el complejo de edificios Parque Corporativo Santa Engracia, en Monterrey: Torres Campestre.

Adrián busca edificios triple A con certificaciones de sustentabilidad; tiene varios en la Ciudad de México, Guadalajara, Tijuana, Cancún y Puebla. En el Distrito Federal administra los edificios de Reforma 115, Reforma 222, Capital Reforma, Torre Mapfre, Torre Murano y Citi Center en Insurgentes Sur, Corporativo CEO en Santa Fe y Punta Santa Fe.

Afirma que son pioneros en ofrecer oficinas inteligentes en edificios que al menos tienen siete años de haber sido construidos. Considerado un networking en el mundo de los negocios, persigue la tecnología para ofrecer all inclusive, porque está seguro que así hay una mayor productividad. Nos ponemos a pensar como usuarios: si trabajamos en un lugar sucio, viejo, vamos a vestir de una manera no tan profesional. Por lo contrario, si está todo limpio, moderno, seguro, la forma de vestir y el trato a los demás es profesional, hay comunicación, porque no cabe la apatía; hay proactividad… Por supuesto que impacta el clima laboral.

¿Qué significa “edificio inteligente”?

Aquel que cuenta con los servicios y requerimientos adecuados para los usuarios en la actualidad: compatibilidad con el medio ambiente, seguridad —plantas de luz para emergencias, bancos de baterías, corriente regulada, controles de acceso donde cada cliente tiene tarjeta electrónica y puede monitorear y sacar reportes de usos de las instalaciones desde sus celulares o computadora— y equipamiento de primera (iluminación, acústica, temperatura), tecnología de punta y telecomunicaciones con alta velocidad. Tenemos alrededor de 100 salas de juntas que cuentan con una persona para tomar apuntes, meseros… Creo que hemos revolucionado en este sentido. Antes se contrataban salones de hoteles que distorsionaban el ambiente para la reunión con el cliente; aquí no pasa eso.

¿Es moda o necesidad?

Ni moda ni necesidad, es un estándar. Es la manera en que hoy funciona el ámbito de los negocios. Pienso que un edificio que hoy no sea inteligente, es un edificio que de entrada nace con una discapacidad, con un retraso, con un problema. No quiero hablar dentro de 20 años... Hoy, si un edificio no cuenta con estos sistemas de seguridad y no cuenta con estos detalles de confort, ya es un edificio que nace con desventaja.

¿Compran los edificios?

No, los edificios los rentamos y muchas veces nos asociamos con los desarrolladores. Esta industria en México es muy nueva y no se han establecido las categorías de los proveedores que estamos en el mercado. Nosotros vamos por clientes nacionales y extranjeros que demandan solo instalaciones de prestigio y de categoría, con todos los niveles de seguridad y equipamiento.

¿Cuál es el beneficio de rentar estas oficinas?

Las empresas tienen diferentes etapas de su vida. Tenemos oficinas virtuales, espacios no físicos en los edificios, con acceso a las áreas comunes, salas de juntas, bussines lounge. Tenemos excecutive suites para dar un servicio integral a profesionistas y empresas que buscan operar desde ubicaciones estratégicas con la mejor imagen corporativa y con todas las herramientas necesarias para consolidar su negocio; están listas para ocuparse de una a ocho personas sin inversión inicial en un área de entre 10 y 50 metros cuadrados. El tercer producto, corporate suites, con tres o cuatro privados en 100 metros cuadrados para 10 a 30 personas.

¿Los contratos son por años?

Hay contratos de cinco o siete años. Grupo Alfa, nos renta en Monterrey desde hace siete años y Tyson México hace ya cinco años.

¿Cuál es tu edificio predilecto?

Es el edificio Capital Reforma, porque es la sucursal más grande en la Ciudad de México, con restaurantes y demás servicios. Logramos conectarlos a través de una escalera interna, lo que hace muy eficiente la operación. Hay una terraza de mil metros cuadrados que no es común en Reforma… es un club de negocios, más que una oficina.

¿Los usuarios se adaptan a los edificios inteligentes?

Claro, y los disfrutan: un elevador de alta velocidad sincronizado por computadora, los dobles vidrios hacen espacios más aislados. Nuestro mobiliario, nuestro equipo electrónico, hacen que el trabajo sea mejor, porque es placentera la estancia.

¿El alto costo atrae a clientes potenciales?

Un edificio que no esté a la vanguardia de los requerimientos de seguridad y tecnología que demandan los corporativos hoy no va a poder acceder a esos clientes potenciales; sería un error tener un edificio que nazca obsoleto.