Uber reconoce que faltan reglas para "apps" de taxis

Es una respuesta al desempleo crónico que hay en muchas ciudades europeas, dice su presidente ejecutivo, Travis Kalanick.
La versión móvil de la aplicación de la compañía de transporte.
La versión móvil de la aplicación de la compañía de transporte. (Kai Pfaffenbach/Reuters)

San Francisco

Uber trató de poner fin a las malas relaciones que mantiene en Europa el controvertido servicio estadunidense para pedir taxi y reconoció que es necesaria una nueva serie de regulaciones para controlar las aplicaciones de smartphones en esa materia.

Travis Kalanick, presidente ejecutivo, también argumentó que Uber es una respuesta al desempleo crónico que hay en muchas ciudades europeas con la promesa de crear 50 mil puestos de trabajo en el continente este año, con un número que crece “exponencialmente” para convertirse en un “enorme generador de empleos”.

La propuesta de Kalanick para Europa marca un giro a la postura desdeñosa que tomó en el pasado, cuando atacó a los reguladores y operadores de taxis establecidos. Durante una conferencia en Múnich, dijo que “era fácil decir con ligereza algo negativo sobre todas las leyes”, pero añadió que hay “una serie de ellas que sirve a un propósito”.

Las ciudades de Europa deben tener fuertes normas de control para aceptar a los nuevos conductores para los servicios y asegurarse de que cuentan con un seguro adecuado, dijo, aunque también pidió que terminen las regulaciones que evitan que los conductores trabajen más de un servicio o limiten el número de empleos de taxis.

Uber atrajo las críticas por la calidad de las investigaciones que realiza en los antecedentes de los conductores, y la semana pasada se comprometió a introducir revisiones en India, después de que las autoridades acusaron de violación a uno de sus conductores.

Los retos de Uber crecen mientras continúa con su enfoque de poner en marcha servicios sin la aprobación de los reguladores. Logró anular una prohibición que se estableció en Alemania en septiembre pasado, mientras que en España se prohibió su servicio el mes pasado. Francia dijo que prohibiría el servicio de UberPop, que permite que los conductores usen autos particulares para recoger pasajeros, y apela contra la prohibición de UberPop en los Países Bajos.

Kalanick culpó de los problemas que tiene la compañía en Europa a la agitación que hacen los operadores tradicionales de taxis. “Podemos ir con cualquier alcalde en cualquier ciudad y decir: ‘si podemos encontrar una manera de asociarnos, podemos prometer 10 mil empleos en cuatro años’”.

Convencer a las ciudades europeas este año es una parte importante del esfuerzo de Uber para seguir con su crecimiento y justificar la valoración de 40 mil millones de dólares que recibió en una ronda de recaudación de fondos privados. Uber transportó un millón de pasajeros y creó 7 mil 800 empleos en Londres el año pasado; y crece a un ritmo de “cinco o seis veces”, con 500 mil viajes de taxi y 3 mil 500 empleos en París, dijo Kalanick. “Queremos hacer que 2015 sea el año en que establezcamos una nueva asociación con Europa”.