10 Estrategias para tener un buen ahorro para el retiro

Hay que dar más importancia a la constancia que a la cantidad: ahorrar es más fácil si no te duele, recomienda expertos
“Mientras más joven eres, es más conveniente que pienses en tu retiro, porque lo harás con menor esfuerzo”. Carlos Noriega Curtis, (Amafore).
“Mientras más joven eres, es más conveniente que pienses en tu retiro, porque lo harás con menor esfuerzo”. Carlos Noriega Curtis, (Amafore). (Shutterstock)

Prepararse para el retiro es una tarea pendiente de la educación financiera en México, en la cual los hábitos de ahorro y dominio de las finanzas personales son labores primordiales.

¿Cuándo pensar en el retiro?: Desde que empiece a trabajar

“La gente piensa mucho más en cosas inmediatas, en qué va a hacer mañana y no en lo que hará en 30 años, por lo tanto, no ahorra para su retiro porque gasta más tiempo planeando su próximo viaje”, señala Tapen Sinha, director del Centro de Pensiones Internacionales del Instituto Tecnológico Autónomo de México.

El momento ideal para empezar a planificar el retiro es cuando se recibe el primer salario formal, lo cual sucede alrededor de los 25 años o antes, por lo que así habría un lapso de aproximadamente 40 años para hacer un ahorro sustancioso que permita un retiro digno.

“Mientras más joven eres, es más conveniente que pienses en tu retiro, porque lo haces con menos esfuerzo”, advierte Carlos Noriega Curtis, presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de Afores (Amafore).

Así que, como la clave está en la planeación y el ahorro, aquí presentamos 10 estrategias que pueden ayudar a cualquier persona a prever su retiro:

1. Nueva visión del ahorro

El primer paso para empezar a ahorrar es cambiar las creencias sobre la imposibilidad de hacerlo, ya que, por mínima que sea la cantidad, si se hace con suficiente tiempo, se puede incrementar en un efecto “bola de nieve” y, a largo plazo, conformar una cantidad suficiente para el retiro.

“Si tienes un trabajo, tienes un ingreso, por lo que tienes dinero para ahorrar para tu retiro”, reflexiona la especialista en finanzas personales Sonia Sánchez-Escuer.

“Ahorrar no es de ricos, ‘el pobre gasta y luego ahorra lo que le sobra, mientras que el rico ahorra y sólo gasta cuando le sobra’”.

De acuerdo con encuestas que realiza la Amafore, la mayoría de las personas tiene una percepción negativa de la vejez, ya que la ve con temor y preocupación.

“Conforme va acercándose a la edad de retiro, la gente va dándose cuenta de que sus expectativas eran poco realistas, o que siendo realistas no son optimistas”, explica Noriega Curtis.

2. Hacer cuentas

Ya con una nueva visión del ahorro, hay que empezar a planear, y lo primero es saber cuánto dinero se necesita para cubrir los gastos que se tendrán en unos años.

“El primer paso es pensar ‘¿cómo quiero vivir cuando tenga 65 años?’, que es la edad en la que generalmente te vas a pensionar; seguramente van a haber ciertos gastos que hoy no los tienes, pero a los 65, sí, como en salud”, sugiere Abraham Vergara, académico del Departamento de Estudios Empresariales de la Universidad Iberoamericana.

De acuerdo con Sánchez-Escuer, esta planeación consiste en hacer un cálculo con base en la percepción actual y la expectativa de vida, para tener una cantidad aproximada de lo que se necesitará para cubrir los años en los que una persona ya no debería trabajar.

Es decir, si actualmente se percibe un sueldo de 10 mil pesos, hay que multiplicar esa cantidad por los 12 meses del año, lo que indicará la percepción anual; considerando que la edad de retiro, por ley, en México es a los 65 años, mientras que la expectativa de vida en el País es de 77 años, hay una diferencia de 12 años; en una perspectiva optimista, habrá que sumarle 10 años a esa expectativa, lo que da 22 años en los que la persona ya no trabajará e, incluso, podría multiplicar sus gastos anuales.

Por lo tanto, mientras el tiempo de previsión sea más largo para generar este ahorro, la cantidad que hay que reservar mensualmente es menor y menos dolorosa.

“Hay que dar más importancia a la constancia que a la cantidad: ahorrar es mas fácil si no te duele. Si por estar ahorrando para mi retiro, hoy no me puedo comprar el objeto que quiero o no puedo irme de viaje, entonces me va a doler”, recomienda Sánchez-Escuer.

3. Conocimiento sobre las Afores

Todo trabajador que esté cubierto por la ley del Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR), vigente desde 1997, tiene una cuenta de Administradoras de Fondos para el Retiro (Afore), que es una cuenta de ahorros que retiene 6.5 por ciento del salario del trabajador, lo cual se destinan para su futura pensión.

Actualmente se encuentran en operación 10 Afores de instituciones financieras privadas, más PensionISSSTE, que es exlusiva para trabajadores del estado.

A pesar de que todas estan regidas y reguladas por la Consar, tienen diferencias en cuanto a los rendimientos y servicios que ofrecen, que son los criterios de decisión que el trabajador puede evaluar para confiar su ahorro en alguna de estas opciones.

“El primer factor que se debe ver al decidir en qué Afore invertir es el rendimiento, que es el valor que generan los ahorros después de pagar las comisiones que cobran y que están referidos a un periodo en función de la edad del trabajador”, explica Noriega Curtis.

El único dueño de esta cuenta es el trabajador y su familia, por lo que cada persona tiene derecho de elegir libremente la Afore que más le convenga de las 10 ofertas posibles.

Noriega Curtis también sugiere analizar los servicios extra que ofrece cada Afore.

Pero para las personas que ya llevan varios años trabajando, algo muy importante es verificar en qué institución está su cuenta a través de la Consar (consar.gob.mx).

4. Aportaciones voluntarias a la Afore

Las Afores también permiten realizar aportaciones voluntarias a la cuenta, las cuales, en general, otorgan buenos rendimientos.

“Una persona puede hacer aportaciones en su Afore voluntariamente, lo que también da un beneficio fiscal. Algunas Afores cobran sobre las aportaciones voluntarias, entonces es muy importante identificar cuáles no cobran”, plantea Sinha.

Las aportaciones voluntarias incrementan el capital del ahorro para el retiro, con un riesgo muy bajo, ya que el dinero que se encuentra administrado por las Afores está totalmente seguro y fiscalizado.

“Una de las ventajas de las aportaciones voluntarias es que si tienes algún problema de liquidez o de solvencia puedes utilizar parte de ese dinero”, destaca Vergara.

5. Inmuebles

Una de las formas más tradicionales de prever la vejez es contar con una propiedad inmueble, de manera que al llegar a la esta de retiro se cuente con un patrimonio estable y no haya necesidad de rentar una vivienda.

“Prácticamente todas las personas en algún momento de su vida requieren una vivienda y ese es un ahorro, es un patrimonio normalmente sólido que no se deteriora con la inflación con los cambios en la paridad, aunque no siempre lo puedes hacer líquido”,  indica Noriega Curtis.

Para fines del retiro, la vivienda, además de la Afore, es el activo más valioso que tiene un trabajador; además, adquirir un inmueble implica una obligación de ahorro e inversión que, al término de unos años, se puede vender obteniendo ganancias.

“Cuando uno tiene hijos necesita un lugar más grande que cuando se jubila, así que, al momento de jubilación, se puede mudar a un lugar más chiquito, más barato, y así liberar el ahorro”, indica Sihna.

6. Planes privados de pensión

Un mecanismo útil que han creado las compañías de seguros son los Planes Privados de Pensión, que consisten en una inversión a largo plazo sobre una póliza contratada que genera rendimientos en ese plazo y que serán entregados a partir de los 65 años, además de incluir un seguro de vida o invalidez.

“Para las personas que no tienen un sistema de pensión formal, su único sistema de retiro es el ahorro, o bien comprar planes privados de pensiones o de esquemas para el retiro”, asegura Gustavo Cantú Durán, director ejecutivo de Operaciones y Asuntos Corporativos, de Seguros Monterrey New York Life.

Los planes privados de pensión son instrumentos financieros bastante seguros, ya que son inversiones de bajo riesgo, diseñados para trabajadores de clase media que viven de su trabajo, aunque deben considerarse como un mecanismo complementario a otra estrategia, como la Afore.

7. Fondos de ahorro o inversión

Un fondo de inversión es una bolsa colectiva en la que participan diversas entidades y suman un capital suficiente para generar altos rendimientos, por lo que representa una buena opción para hacer rendir el dinero.

“Hay un boom por los fondos de inversión. Existen fondos de inversión muy serios, de muchos años en el mercado que están regulados y supervisados, y representan una opción atractiva por el rendimiento que otorgan”, afirma Vergara.

Son instrumentos flexibles que se recomiendan de manera complementaria a otra estrategia de ahorro, por lo que pueden funcionar muy bien para personas no asalariadas y trabajadores independientes.

“Hay fondos de inversión en los que puedes dar muy poco dinero, todos los fondos los tienes que alimentar, hay una cantidad muy baja de aportación mensual, es  lo que yo le recomiendo a la gente freelance”, comparte Sánchez-Escuer.

8. Seguros

Una planeación consciente del retiro debe tomar en cuenta que la salud en la edad madura se va deteriorando, por lo que los gastos en ese rubro pueden convertirse en un gran riesgo si no se está preparado para enfrentarlos, por lo que contar con seguros de gastos médicos y defunción debe ser parte del plan.

“Lo único que puede llevar a la quiebra a una familia son los pagos de salud, porque en este país el seguro social no tiene la mejor calidad; si quieres tener calidad médica, la tienes que pagar, y cuesta mucho”, apunta Vergara.

Asimismo, hay que tomar conciencia de que la muerte es algo inminente, y también hay que estar preparado económicamente para afrontarla.

“El mexicano se ríe de la muerte, pero cree que no se va a morir; nos vamos a morir y no sabemos cuándo, entonces, ¿por qué no lo previenes desde ahorita?”, reflexiona Vergara.

Otra alternativa para incrementar el capital acumulado son los Seguros Dotales, que consisten en garantizar, a través de una compañía de seguros, cierta cantidad en un plazo determinado.

“No están diseñados para el retiro, pero son seguros que puedes usar para, en 10 o 20 años, recibir cierta cantidad de dinero, y lo que hace el seguro dotal es darte una garantía”, explica Sánchez-Escuer.

9. Ahorro tradicional

Cualquier medio que permita ahorrar es válido, por lo que también es viable recurrir al ahorro bancario tradicional; sin embargo, de acuerdo con los expertos consultados, es el vehículo financiero que genera los menores rendimientos.

“Es el que menos da, pero hay gente que se siente cómoda y confiada de tener su dinero en una institución bancaria grande y sólida”, destaca Vergara.

También hay personas que no están familiarizadas con instituciones financieras o simplemente no confían en ellas, pero es importante crear el hábito del ahorro y contar con un capital que permita tener un retiro más relajado.

“La estrategia más básica es destinar 10% de tu sueldo al ahorro, es como una regla, para los sueldos que van creciendo la estrategia sería minimizar el gasto hormiga y transformarlo en ahorro”, expone Vergara.

El académico menciona que es fundamental eliminar lo que se conoce como “gasto hormiga”, que son gastos pequeños de los que no se lleva un registro y que llegan a sumar hasta 30% del ingreso mensual de una persona.

10. Inversión directa en bolsa

Hay personas que recurren a métodos de inversión más sofisticados, como el mercado de valores, que puede generar ganancias sustanciosas pero con un riesgo mayor.

“Se necesita un poquito más de conocimientos o tener un asesor de confianza porque la bolsa implica riesgo, puedes obtener bastantes rendimientos pero también puedes perder una parte de tu patrimonio monetario”, expone Vergara.

Este mecanismo es más restringido y para fines del retiro no es igual de concurrido que los demás; sin embargo, para una persona con el conocimiento suficiente y entendimiento del mercado, puede resultar beneficioso.