Trump impele a Wall Street a donar en favor de Clinton

La gran disparidad entre los apoyos a las campañas de los empleados bancarios a favor de la ex primera dama refleja el temor hacia el republicano.
Donald Trump, aspirante republicano a la presidencia de Estados Unidos.
Donald Trump, aspirante republicano a la presidencia de Estados Unidos. (David Zalubowski/AP)

Una cifra récord de banqueros estadunidenses apoya a los demócratas, ya que les preocupa la imprevisibilidad del candidato presidencial republicano, Donald Trump.

Los recibos de las donaciones a las campañas muestran que casi 5 mil 200 empleados de seis de los principales bancos de Estados Unidos acumularon un millón 100 mil dólares en donaciones personales para las campañas de la candidata demócrata, Hillary Clinton, o de su rival de partido, Bernie Sanders. Solo 26 empleados de seis bancos donaron a la campaña de Trump; el total fue de poco más de 7 mil dólares.

Al menos el multimillonario se ganó a algunos fondos de cobertura, el mes pasado atrajo a personajes como John Paulson a una recaudación de fondos de 50 mil dólares en Nueva York. Pero es una historia diferente con los bancos tradicionales.

Algunos banqueros no hablan públicamente sobre el tema, pero de manera privada expresan su preocupación sobre el candidato republicano.

“Estamos en territorio desconocido”, dijo un alto funcionario bancario en Washington. “No tengo ni idea de lo que va a hacer Trump, y no puedo encontrar a alguien que asesore a Trump en política bancaria, aquí en DC, en Nueva York, en Florida…”.

La mayoría de los candidatos en esa etapa de la carrera presidencial ya acumuló un equipo identificable de asesores, señaló el banquero. “No parece que Trump tenga el mismo aparato. Tal vez sus asesores todavía son los periódicos y el espejo, realmente no sabemos”.

Por el contrario, la campaña de Clinton contrató a reconocidos expertos en políticas, incluido al asesor de política económica Gary Gensler, ex presidente de la Comisión de Operaciones de Futuros de Materias Primas EU. También publicó políticas detalladas sobre una reforma financiera, que incluye el compromiso de realizar una campaña contra el pago excesivo, y actuar más para regular la industria de la banca paralela (shadow banking).

Un banquero dijo que, a causa de lo cerradas de las primarias demócratas, Clinton tuvo que hacer comentarios que fueron más “contra los bancos” de lo que realmente serán sus políticas. “La campaña es la poesía y el gobierno es la prosa”, dijo esa persona.

Trump hizo un puñado de comentarios que algunos analistas criticaron por ser contradictorios y vagos. “No parece darle prioridad a la reforma financiera”, dijo un banquero, y agregó que los comentarios que hizo el magnate de bienes raíces son “declaraciones de titulares que no se sustentan en trabajo político”.

Otros no están de acuerdo. Ryan Morfin, banquero de Maroon Capital, una firma especializada de Nueva York, se encuentra entre la minoría de Wall Street que donó para la campaña de Trump. Dijo que no le preocupa la falta de descripciones de políticas duras por parte de Trump.

“Obama tenía poca o nada de experiencia. Si algo tiene Trump es más experiencia para comprender las implicaciones de una mala política y un exceso de regulación”, dijo Morfin.

Wall Street espera que el próximo jefe de la Casa Blanca pase mucho menos tiempo en la política financiera de lo que tuvo que pasar el presidente Barack Obama, ya que luchó a lo largo de la crisis bancaria más profunda en generaciones.

“El mejor resultado (para los bancos) es que cualquier candidato pueda hacer crecer la economía lo más rápido”, dijo Gerard Cassidy, analista de bancos de RBC en Nueva York.

Respecto a su fuerte postura contra la migración, en el sector bancario muchos la consideran como un gran riesgo económico. Pero Morfin, quien es de ascendencia mexicana, cree que Trump hará “crecer la economía, creará empleos de calidad y ayudará a volver a equilibrar nuestro déficit que está fuera de control”.

Dijo que Trump está a favor de la inmigración legal, y agregó que los problemas de seguridad nacional que plantea una “frontera porosa son una locura”.

Anthony Scaramucci, un gestor de fondos a favor de Trump, dijo que la gente debe ver a Trump en su conjunto.

“Podemos ver cada pequeña declaración que dice, escandalizarnos o enfocarnos en cuál es su intención”, dijo Scaramucci. “Quiere que el país seponga en marcha”.

Mike Mayo, analista de bancos de CLSA en Nueva York, quien testificó ante el Congreso sobre los conflictos en Wall Street, cree que hay esperanza para los bancos, independientemente del resultado de las votaciones de noviembre, ya que espera que tanto Trump como Clinton sean “más pragmáticos y reconozcan que las buenas políticas son buenas para la economía”.

“Esto significa que permitir que los bancos actúen más como instituciones de toma de riesgos, por ejemplo, cerrar la página de la crisis financiera”, dijo Mayo.

Frank Creighton, director de asuntos de gobierno en Financial Services Roundtable, que representa a las instituciones financieras más grandes, señaló que los comentarios de Trump sobre volver a poner a cargo a la banca es algo alentador.

“Ni Trump ni Clinton son terribles desde una perspectiva de política bancaria... pero ninguno es particularmente amistoso”, dijo Creighton.

Dennis Kelleher, director ejecutivo de Better Markets, un regulador con sede en Washington que hace campaña para una reforma en los servicios financieros, dijo que no cree que “exista alguien que pueda responder” a la pregunta de si Trump será “duro con los bancos”.